Melania Trump en Asia: sus millonarios looks y un cambio de perfil, a casi un año de convertirse en primera dama

LA NACION

Aunque desde la elección de su marido como presidente de Estados Unidos, hace ya un año, su guardarropa estuvo rodeado de polémica (primero con los diseñadores que se negaban a vestirla y más tarde por la ropa carísima que elegía), Melania Trump (47) se volvió un referente de moda. En su ropero hay tesoros invaluables que "hablan todos los idiomas": las etiquetas norteamericanas Michael Kors y Ralph Lauren se codean con Dior, Valentino, Emilio Pucci, McQueen y Dolce & Gabbana, entre otras marcas europeas, que, justamente, fueron las que coparon las valijas "millonarias" que llevó en su reciente gira por Asia. Durante once días, Melania dio cátedra de estilo: "estilo Melania".

LAS CLAVES DE UN ESTILO ELEGANTE

Según define la prensa internacional, la primera dama de Estados Unidos resultó abanderada de un clasicismo "inesperado", con guiños osados y modernos. Sin embargo, en tiempos en que su marido empezaba a soñar con un futuro en la Casa Blanca, ella ya le había confesado a ¡Hola! que admiraba la elegancia de Jackie Kennedy, y que ella sería su inspiración. Toda una declaración de principios.

A la hora de vestirse, la ex modelo (dueña de un porte espectacular)prefiere las líneas sencillas, las prendas con cortes depurados aunque siempre introduciendo una pequeña vuelta de tuerca que logra llamar la atención de una forma no evidente: un volado por aquí, un total look con algún color shocking (aunque ella adora el blanco y el nude) por allá, lazos y cinturones de todo tipo que marquen bien su cintura (una de sus obsesiones, ya que sabe que es uno de sus fuertes)... Los stilettos de vértigo, mayormente Louboutin y siempre de 12 centímetros, son su perdición, pero no tiene problemas en bajarse de los tacos y caminar con gracia con unas ballerinas, de diseño, por supuesto.

En clave informal, opta por los jeans, pantacourts y camisas lisas o con estampa. Por ejemplo, la vichy de J.Crew que usó a mediados de año para volver de un fin de semana en Camp David, se agotó en sólo horas.

A PASO FIRME POR ASIA

El tour asiático tuvo escalas en Japón, Corea del Sur, China, Vietnam y Filipinas. Según contó Hervé Pierre -su asesor en vestuario ocasional- a Women's Wear Daily, Melania lució en total dieciocho looks que él le ayudó a armar especialmente para el viaje. Antes de comprar ropa de manera anónima en distintas boutiques de Nueva York para la primera dama, Pierre fue director creativo de Carolina Herrera. "Si encontrás los vestidos indicados para cada ocasión, el 90 por ciento del trabajo está hecho", le dijo el ex diseñador de Carolina Herrera al medio norteamericano especializado en moda.

Mientras planificaba el viaje con la first lady, el diseñador contó que hizo bocetos de cada uno de los looks para cada uno de los compromisos. "Es como un rompecabezas. Tenés una cuadrícula gigante y tratás de que cada uno de los equipos tenga sentido y que se vea armónico con el resto", dijo.

Según el New York Times, esta vez no hubo quejas por el hecho de no incluir a ningún diseñador local (se suele hacer como un lindo gesto al país anfitrión). Tampoco se levantaron voces en su contra por usar pocas marcas norteamericanas. Ni por la fortuna que costó su "guardarropa asiático": se estima que los dieciocho looks que empacó costaron alrededor de 45 mil dólares. Quizás alguno pueda haber reparado en, por ejemplo, los 4153 dólares que valía el tapado de lana de Fendi que llevó al aterrizar en Japón. Pero los comentarios no pasaron a mayores cuando recordaron los 53 mil dólares que valía el Dolce & Gabbana que lució en mayo en Italia.

En China, Melania prestó especial atención en lucir vestidos que representaran la tradición del país. Sin perder su sofisticación y fidelidad a sus marcas favoritas, el primer día sorprendió con un fourreau con mangas francesas y bordados florales de Dolce Gabbana que, en tiendas online, se puede adquirir en versión midi por 3537 dólares. Después, durante una comida de Estado en Pekín, buscó agradar a sus anfitriones con un look aun más oriental: llevó un vestido de Gucci inspirado en el tradicional vestido chino, el qipao, decorado con bordados suntuosos. Era el mismo vestido que Margot Robbie usó durante el estreno de la película La leyenda de Tarzán, en junio de 2016.

CÓMODA EN SU ROL

Más allá de su vestuario "de ícono de moda", lo que sí llamó la atención fue que en Corea del Sur, Donald y Melania Trump se mostraron muy cariñosos, en una imagen muy distinta a la que dieron en su gira por Medio Oriente. Hay que recordar que cuando el magnate convertido en político ofreció a su mujer la mano al llegar a Israel ella la rechazó, un gesto que dio la vuelta al mundo y generó un sinfín de memes en las redes sociales.

Esta vez, los Trump se dieron un beso en la pista de aterrizaje y Melania, más cómoda en su rol de primera dama, se deshizo en sonrisas.

Texto: Lucila Olivera y María Güiraldes