Las películas de terror de Netflix para pasar miedo del bueno

Valeria Martínez
·17  min de lectura

Si hay un género capaz de provocarnos las emociones más intensas, es el de terror. Ese mismo género que nació en 1896 con La mansión del diablo (Georges Méliès) lleva más de un siglo provocándonos pavor con historias que van desde el suspense al thriller, lo paranormal o el terror psicológico. Y aprovechando que el género está en plena forma viviendo una resurrección gloriosa, les traigo 18 propuestas que pueden encontrar en el catálogo de Netflix y que se antojan perfectas para acompañarles en la noche de Halloween. Y no son propuestas cualquiera ni elegidas al azar. Sino que las he visto todas, y muchas más, y estas son las que conforman el paquete perfecto de terror para que todos puedan encontrar una historia que se ajuste a vuestros gustos.

Porque además de sagas de éxito conocidas (y que dejo fuera de este ranking al llevar varios años en el radar del gran público) como Insidious, The Purge (están sus secuelas y precuelas) y Annabelle (disponibles en la plataforma), el gigante streaming cuenta con muchas producciones del género. Y para cumplir el propósito de la noche más aterradora del año les traigo películas de todo tipo, desde historias oscuras que te dejarán sin dormir a posesiones, exorcismos, bosques aterradores, otras con sustos más leves y la historia de zombi de turno. Así que toca apagar la luz y pasar miedo… como sea.

El hoyo (Netflix), La perfección (Netflix), #Vivo(Netflix), Verónica (Apache Films), Un lugar tranquilo (Jonny Cournoyer - © 2018 Paramount Pictures. All rights reserved.), La bruja (cortesía de Universal Pictures)
El hoyo (Netflix), La perfección (Netflix), #Vivo(Netflix), Verónica (Apache Films), Un lugar tranquilo (Jonny Cournoyer - © 2018 Paramount Pictures. All rights reserved.), La bruja (cortesía de Universal Pictures)

EL APÓSTOL (2018)
Tras una hora de metraje de lo que parece ser un thriller dramático de época, El Apóstol es una película que de repente se revela dejándonos perplejos. Esta historia sobre un hombre un tanto extraño que llega a una isla distante en busca de su hermana secuestrada es una película de terror con todas las letras. La cinta dirigida por Gareth Evans (Redada asesina) fue una de las sorpresas que encontramos los usuarios de Netflix en 2018 y que ahora toca recuperar si es que todavía no la viste. Dan Stevens, que unos años antes se atrevía a dejar huella con su propia versión vengativa “a lo John Wick” en la muy recomendable The Guest, interpreta a este antihéroe atormentado que se infiltra en un culto sangriento en un lugar remoto a comienzos del siglo XX, cuando llega buscando a su hermana secuestrada tiempo atrás. El Apóstol es una película de secretos aterradores y sustos leves que basa su dosis de terror en una historia que se cuece lento y una tensión in crescendo que alcanza un clímax de lo más efectivo.

#VIVO (2020)
Como buen listado de terror no podía faltar una propuesta zombi y #Vivo es la mejor que podrás encontrar en la plataforma streaming. Esta apuesta surcoreana llamó la atención a inicios del mes de septiembre cuando de repente se coló entre lo más visto de Netflix. El furor no duró mucho tiempo pero merece la pena recuperarla. En esta historia a lo Walking Dead nos topamos con dos supervivientes luchando por sobrevivir en una ciudad infestada por zombis. Muertos vivientes que, por cierto, surgen a raíz de un virus misterioso que se propaga a pesar de la cuarentena impuesta (esta relación entre virus y cuarentena hizo que precisamente llamara la atención cuando vivimos nuestra propia versión de pandemia, pero sin zombis). No pasan ni 3 minutos de metraje que #Vivo enseguida se sumerge en el terreno aterrador de los zombis recurriendo a la misma incertidumbre que vimos en otras propuestas como El incidente o A ciegas, que nos muestran el inicio del contagio de un virus aterrador que provoca el cambio en las personas. En esta ocasión a zombis llenos de rabia. Muy parecidos a los que vimos en 28 días después. A pesar de contar con una trama que ya vimos muchas veces, #Vivo logra salir airosa como una apuesta original e inquietante que demuestra que este género sigue vivito y coleando. Si te gustan las historias zombis o simplemente buscas una buena película de terror que te tenga en tensión durante hora y media, #Vivo es la mejor opción de la plataforma.

CAM (2018)
Los amantes del terror psicológico pueden encontrar una buena opción en esta apuesta que ahonda en la presión que reside en la popularidad del fenómeno online a través de una camgirl. La historia de Cam se centra en Alice, una chica que transmite videos en directo de tono sexual en una página web dedicada a ello con el sueño de subir posiciones entre los perfiles más populares. Su obsesión por llegar a ser la número uno la llevan a hacer algo tan extremo como simular su propio suicidio en directo, aumentando así su popularidad. Sin embargo, un día descubre que no puede acceder a su perfil aunque está activo y transmitiendo en directo. Solo que no es ella la que aparece en pantalla, sino otra chica idéntica. Lo extraño y lo surrealista se mezclan en esta moraleja de los peligros de la obsesión que radica entre la popularidad de las redes y el egocentrismo de llamar la atención a costa de lo que sea. Una cinta de terror existencial oscura que juega a la perfección con todos los elementos necesarios para hacerla aterradora.

ELI (2019)
Eli es una de las apuestas de terror comercial más clásica de la plataforma. Con sustos fáciles de distinguir segundos antes de que lleguen, estamos ante la historia de la típica casa embrujada, solo que en esta ocasión, la casa es un hospital. En esta historia dirigida por Cirian Foy (Sinister 2), seguimos la cruda realidad de un niño de 11 años que padece una grave enfermedad que lo obliga a vivir alejado del mundo exterior. Sus padres están agotados y llegan a este hospital como último recurso con la promesa de un tratamiento experimental que podría, por fin, encontrar una cura. Pero a medida que comienzan las pruebas, Eli es acechado por sombras y experiencias extrañas que ponen en duda las intenciones del lugar. Eli es una película que avanza de forma lenta y cuenta con clichés del género en cada esquina, sin embargo, solo por los 15 minutos finales merece la pena.

EN LA HIERBA ALTA (2019)
Hace ya una larga temporada que Stephen King comenzó a asociar sus historias con los servicios streaming. Sin ir más lejos, Netflix tiene un buen puñado de series y películas basadas en ellas, como es el caso de En la hierba alta. No es de las mejores de su filmografía, pero es la más reciente estrenada en el catálogo. Dirigida por Vincenzo Natali (Cube) y basada en una novela corta escrita por el autor de Maine junto a su hijo Joe Hill, arranca con dos hermanos, Becky (Laysla De Oliveira) y Cal (Avery Whitted), que se detienen delante de un campo cuando están a mitad de camino en el centro de Norte América. De repente, oyen la voz de un niño pidiendo ayuda desde el matorral y deciden ir en su búsqueda sin imaginar qué se esconde entre tanto verde. Pero los hermanos enseguida se pierden. Poco a poco vamos descubriendo que la maleza es un universo paralelo, una representación de un mal ancestral que no se adhiere a las leyes de la física y espacio. Allí, sus víctimas se quedan atrapadas en un ciclo que se repite continuamente, sin principio ni final, pretendiendo arrastrarlos hasta el centro donde reside su fuerza. La cinta cuenta con elementos habituales en las historias de King que pueden atraer a sus fieles seguidores -sobre todo al recurrir a la naturaleza para crear una trama que ahonda en el ciclo de la vida- pero deben tener en cuenta que no consigue enviar un mensaje claro por mucho que intentemos encontrarlo.

NO DORMIRÁS (2018)
El género de terror es uno de los más prolíficos dentro de la industria de cine español, y uno de sus exponentes más recientes es No dormirás, un thriller dirigido por Gustavo Hernández (La casa muda) y protagonizado por la “scream queen” española, Belén Rueda, junto a Natalia de Molina. Aquí la trama nos transporta a un hospital psiquiátrico abandonado (un escenario recurrente en este género), en donde una compañía de teatro experimenta con el insomnio durante la preparación de una obra. Pero a medida que avanzan los días sin dormir, los personajes comienzan a cruzar la delgada línea de la cordura y la percepción, quedando más expuestos a las energías siniestras que habitan el lugar. Reconozco que no es de lo mejorcito del género español (para ello pueden probar con El segundo nombre que 18 años después de su estreno también está en la plataforma), pero es una película que puede atraer a aquellos que buscan propuestas clásicas y de sustos leves.

LÍBRANOS DEL MAL (2014)
El director de Sinister, Scott Derrickson nos trajo esta historia inspirada en el libro Beware the night, escrito por el exsargento Ralph Sarchie, un hombre que cambió de profesión para convertirse en demonólogo profesional, y que incluso asistió a Ed y Lorraine Warren en algunos de sus casos (los especialistas paranormales que inspiran la saga Expediente Warren). En esta película, Eric Bana interpreta a Sarchie mostrándolo como un personaje con sus propios problemas personales que investiga una serie de crímenes inexplicables. Así, une sus fuerzas con un sacerdote (Edgar Ramírez), para combatir juntos casos de posesiones demoníacas que aterrorizan la ciudad. La película no es una adaptacion directa del libro, sino que toma prestadas algunas partes para contar la historia, aunque es cierto que ciertas escenas paranormales sí están basadas en casos de Sarchie. Líbranos del mal es una película que por momentos toma caminos siniestros aterradores, pero pierde su gracia cuando toma vías más convencionales. De todos modos, si eres de los que disfruta con las historias paranormales (y aún más cuando parten de historias reales), pues aquí tienes una candidata.

WOUNDS (2019)
Wounds es una película que pasó desapercibida para muchos amantes del terror o espectadores en general. No pasó por cines y aterrizó en Netflix casi de forma silenciosa. Protagonizada por Armie Hammer y Dakota Johnson, es una propuesta extraña y diferente que va ganando nuestra atención a medida que se hace más siniestra. La historia comienza cuando un camarero que disfruta viviendo una vida sin complicaciones recoge un móvil olvidado por unos jóvenes en el bar. Pero su vida da un giro radical cuando comienza a recibir mensajes extraños y ver vídeos violentos en ese móvil, que lo llevan a obsesionarse con encontrar respuestas. Una obsesión que termina siendo más peligrosa que los mensajes que recibe. Wounds es una apuesta bizarra de principio a fin que podrán disfrutar aquellos amantes del género que disfrutan con las historias plagadas de incógnitas. Y con un Armie Hammer en su salsa.

EL RITO (2011)
Anthony Hopkins como un exorcista católico inspirado en una historia real, es todo lo que puedo decirles para llamar vuestra atención. ¿Verdad? Básicamente esa es la idea de El rito, en donde el actor interpreta a uno de los exorcistas más famosos de EEUU, el Padre Gary Thomas. Inspirada en el libro del sacerdote sobre “exorcismo moderno” -que parte de casos reales que presenció- El rito es un thriller sobrenatural centrado en la experiencia de un seminarista joven que comienza a estudiar exorcismos en el Vaticano a pesar de sus propias dudas. Pero cuando comienza a trabajar junto al Padre Thomas, el escepticismo desaparece tras ser testigo de momentos aterradores que lo enfrentan al mal de forma directa. Si bien tiene elementos clásicos del género, El rito podría definirse más como un drama sobre la fe que como una película de terror, ya que dentro de ese género funciona mejor. Pero los sustos habituales que esconden las historias de posesiones están asegurados, aunque la originalidad brille por su ausencia.

EL RITUAL (2018)
Esta propuesta con Rafe Spall como protagonista bebe directamente de otros éxitos del género que recurren a las sombras del aislamiento en la naturaleza para crear un ambiente de folclore peligroso. Así como hizo la magnífica La Bruja (2015, y que también está en este ranking). En El ritual, un grupo de amigos deciden ir de senderismo por las montañas de Suecia en homenaje a un amigo que muere víctima de un robo a mano armada. Pero al iniciar la travesía, uno de ellos sufre un accidente obligando al grupo a hacer más rápido el viaje, cortando camino a través del bosque. Mala idea. En el camino comienzan a toparse de forma aislada con diferentes fenómenos extraños, que poco a poco van manipulando sus mentes. La culpa es un elemento esencial en el fondo dramático de esta historia que incluye ocultismo, brujería y criaturas diabólicas. El miedo de sus protagonistas alimenta la tensión de esta historia que, si bien repite otras ideas vistas en el pasado, como El proyecto de la bruja de Blair o La Bruja, añade su propia forma de conseguir su propósito de forma acertada. Aquí el suspense se mide en eso que no vemos pero sabemos que acecha en las sombras. Así que si buscas una buena dosis de terror, mejor verla con la luz apagada.

LA INVITACIÓN (2016)
Esta película fue una de las joyitas del cine independiente de hace unos años que ganó adeptos después de aterrizar en las plataformas online. Se trata de un thriller psicológico dirigido por Karyn Kusama (Girlfight) que utiliza la opresión del encierro para contagiarnos tensión constante. En esta historia la paranoia es parte del misterio a medida que seguimos las sospechas de Will (Logan Marshall-Green) cuando acepta una invitación a cenar en casa de su ex y su nuevo marido. Él está convencido que la invitación esconde otras intenciones, y a medida que avanza la trama, su paranoia comienza a ser contagiosa. La invitación es un thriller psicológico de ritmo lento pero que va gestando su historia a paso seguro. Quien le tenga paciencia podrá descubrir una trama que genera cosquillas inquietas.

PÁNICO (HUSH, 2016)
La idea del acecho es el común denominador del género de terror. En él, sus personajes son acechados por fantasmas, asesinos, psicópatas, criaturas extrañas, monstruos y todo lo que se te ocurra. Pero ser perseguido perdiendo uno de nuestros sentidos es una de las armas más aterradoras y eficientes del género (lo vimos en Un lugar tranquilo, No respires y A ciegas). En esta película de Mike Flanagan (El juego de Gerald) todo transcurre en un mismo escenario pero la tensión, la trama y el buen uso de los sonidos, los ángulos y reflejos contagian el terror que vive su protagonista: Maddie (Kate Siegel), una escritora sordomuda que vive aislada en el bosque y en una casa con ventanas gigantes. Ella lo ve todo, pero también un asesino que quiere entrar como sea. Pánico (Hush) nos mantiene en tensión a lo largo de todo su metraje, siendo una de las cintas de suspense más recomendables de la plataforma.

LA PERFECCIÓN (2019)
La perfección fue uno de los fenómenos breves que nos trajo Netflix en 2019. Una historia que comienza en forma de thriller, para transformarse en terror psicológico y luego en una historia de venganza salpicada de feminismo. La cinta relata el encuentro de dos prodigios del violonchelo, una vieja gloria y la nueva sensación del momento. Y tras vivir un encuentro en Shanghái, en donde la pasión por el violonchelo las conecta a niveles físicos y sensoriales, se disponen a vivir una aventura en autobús lejos de los ojos del mundo. Pero todo cambia cuando Elizabeth enferma en el viaje, provocando un sinfín de reveses digno de una película de David Cronenberg. La perfección no es una película para todo el mundo. Es una propuesta que mezcla horror, pero también un mensaje de empoderamiento femenino con dosis de cine gore comercial. Y en esta propuesta no valen las pausas. Para que funcione e impacte como pretende, hay que dejarse llevar por su trama pensada para provocar nuestra reacción constante, aunque se trate de escenas gráficas de sangre, violencia y más.

NO RESPIRES (2016)
Si lo que buscas es una película que te haga sentir tensión con el acecho en cada esquina, sin dudas tienes que ver No respires. Dirigida por el uruguayo Fede Álvarez, esta película parte de una idea sencilla: la habilidad de un hombre ciego contra enemigos en plena oscuridad. La historia arranca con un grupo de jóvenes que deciden robar al anciano ciego del barrio, un exmilitar que se supone que guarda dinero en su casa tras cobrar el seguro por la muerte de su hija. Pero la astucia cambia de rol, siendo ellos las víctimas de una casa a oscuras en donde el único que sabe moverse en la oscuridad es él. A medida que pasan los minutos, la trama se va haciendo más perversa con homenajes al subgénero slasher, bebiendo de otros clásicos como Posesión infernal. Si bien podría catalogarse dentro del género de la invasión de casas, No respires rebusca en su propia historia para convertirse en un imán atrayendo elementos de varios subgéneros del terror dando como resultado una película perversa y original.

VERÓNICA (2017)
Si lo que buscas es una historia de terror inspirada en un caso real, bien hecha, aterradora y espeluznante, entonces puedes darle ‘play’ a Verónica. Este gran éxito del cine español está basado en un caso de posesión ocurrido en una casa de Vallecas en 1991 después de que una joven llamada Estefanía Gutiérrez Lázaro y sus amigas jugaran a la Ouija en el colegio. En esta adaptación de Paco Plaza ([REC]), el personaje se llama Verónica, quien después de intentar convocar a un espíritu entre amigas, vuelve a casa diferente. El horror comienza a apoderarse de su casa y su familia, coronándose como la clásica película de posesiones del género.

EL HOYO (2019)
Uno de los fenómenos más reciente del género no podía quedarse fuera. El hoyo es la ópera prima de Galder Gaztelu-Urrutia, una apuesta que impacta y arrasa con una trama sociopolítica disfrazada de thriller psicológico. La historia gira en torno a Goreng (Iván Massagué), a quien conocemos en su primer día de experimento en un edificio dividido en cientos de plataformas. Cada piso cuenta con dos habitantes que se alimentan una vez al día a través de una mesa repleta de comida que se detiene en el centro de la habitación y sigue bajando pasados unos segundos. Los primeros pisos devoran y dejan la mesa vacía poco a poco, haciendo que el hambre de paso a la locura en las plantas inferiores. El thriller invita a analizar la avaricia y el egoísmo de las clases sociales, la falta de amor al prójimo y de solidaridad entre quienes se creen superiores. Una apuesta arrolladora que amas u odias, pero no te deja indiferente.

LA BRUJA (2016)
El terror folclórico se puso de moda con esta joyita del cine independiente que colocó en el mapa de la industria a su director Robert Eggers (El faro) y a su protagonista, Anya Taylor-Joy. Visualmente preciosa y con una historia perturbadora que sube de intensidad a medida que avanza, La bruja es un ejercicio cinematográfico espeluznante. La trama nos transporta al año 1630 a Nueva Inglaterra, al seno de una familia que tras ser amenazada con el destierro por su iglesia, establece su nuevo hogar cerca de un bosque, pero que pronto comienza a obsesionarse con la idea de estar malditos. La sospecha y la paranoia enseguida da pie a la traición cuando toda la familia acusa a la hija adolescente de brujería. La bruja no es una película fácil de ver, requiere de un espectador con ganas de ver algo diferente, alejado de las fórmulas clásicas de Hollywood.

UN LUGAR TRANQUILO (2018)
Qué mejor momento para ver Un lugar tranquilo, o volver a verla, mientras esperamos que se estrene la secuela que indagará en sus orígenes (y cuyo estreno se retrasó debido a la crisis sanitaria). La película está considerada por muchos, yo incluida, como la mejor película de terror de 2018 debido al suspense constante que transmite y que nos mantiene al filo de la butaca (o el sofá de casa) durante todo su metraje. En esta historia, John Krasinski -que también la dirige- y Emily Blunt interpretan a una pareja que intenta sobrevivir en silencio después de que la humanidad haya sido atacada por monstruos ciegos con un agudo sentido del oído. La pareja tiene dos hijos –uno de ellos sordo– y para seguir con vida deben aprender a llevar una existencia sin sonido. No obstante, todo se complica cuando descubrimos que la madre está embarazada y a punto de dar a luz. Inspirada en el uso del suspense de Tiburón y en la siniestralidad de Déjame Salir, esta película utiliza la música de Marco Beltrami a la perfección, creando una propuesta inteligente, genuina, original y brillante que, sobre todo, no decepciona.

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