Las mejores películas sobre la soledad

·8  min de lectura
Las mejores películas sobre la soledad
Las mejores películas sobre la soledad

A simple vista, la soledad puede ser un tema poco atractivo para el cine, es decir, no suena muy dramático o atractivo, sin embargo, es una parte fundamental del ser humano y un tema universal. La soledad es una sensación crucial en películas que giran en torno a la condición humana (como las que realizaron Ingmar Bergman o Michelangelo Antonioni), así como en comedias, thrillers o películas románticas (por ejemplo, La Terminal (61%)), pero, si nos tomamos un tiempo para pensar mejor encontraremos que casi todas las historias muestran el aislamiento, ya sea que tome forma de psicóticos, viudas de avanzada edad, adolescentes confundidos… ya lo dijo David Lean en su película Summer Madness: “Creo que la soledad está en todos nosotros. Es una emoción más común que el amor, pero hablamos menos al respecto. Nos avergonzamos de ello. Creemos que tal vez muestra algún tipo de deficiencia en nosotros”.

Podría interesarte: Películas sobre distanciamiento social para ver en tiempos de aislamiento

A menudo, los cineastas emplean estrategias similares para retratar esta emoción: personas comiendo solas, aislados detrás de objetos enmarcados (como las ventanas), utilizando tomas sostenidas por largo tiempo o espacios vacíos, así como un ritmo narrativo lento. Ejemplos tenemos muchos, pero los mejores ejemplos los hemos reunido en este artículo (vía BFI.org).

Late Spring

El discreto estilo cinematográfico de Yasujirô Ozu, caracterizado por tomas largas, ritmo lento y una silenciosa observación de los escenarios cotidianos, parece el más adecuado para transmitir emociones conmovedoras. Sus películas son meditaciones poéticas sobre las relaciones familiares, la brecha generacional y las decepciones de la vida. Late Spring gira en torno a Noriko (Setsuko Hara), una joven de 27 años que vive con su padre Sukichi (Chishû Ryû), quien piensa que su hija debe casarse para compartir la vida con alguien y evitar la soledad de la vida adulta.

Las acciones del padre aportan un sentimiento profundo de soledad y tristeza a la película, ya que ambos personajes se ven obligados a contemplar sus respectivas vidas por separado, mientras que la puesta en escena no hace más que complementar dicho sentimiento: la cámara retrata pasillos vacíos, Noriko escondiéndose el día de su boda, Shukichi pelando una manzana sentado en la silla de madera de su hija ahora ausente… todo suma a una de las películas más conmovedoras y sugerentes sobre el sufrimiento emocional.

Summer Madness

¿Existe otra ciudad en el mundo que transmita a la perfección el sentimiento de soledad que la romántica Venecia? En esta película de David Lean, Jane Hudson (Katharine Hepburn) descubre que ese romance se torna rápidamente en un sentimiento opresivo. Jane, quien nunca ha experimentado el amor romántico, es una exiliada en una ciudad a la que acuden parejas. El director, quien consideraba esta película su favorita, pone énfasis en la alegría de las personas que rodean a Jane: tomas que muestran a parejas de amantes caminando tomados de la mano, mientras Jane usa el orgullo como una coraza, aunque a veces parece tambalearse. Un trabajo desgarrador de dirección y actuación.

El Apartamento (93%)

Una de las obras maestras de Billy Wilder, El Apartamento es una sátira de la vida corporativa en Norteamérica a través de la cínica relación que mantiene uno de los jefes de un corporativo (Fred MacMurray) con la ascensorista del edificio (Shirley MacLaine). La clave de El Apartamento es la soledad, específicamente, la de C.C. Baxter (Jack Lemmon) un hombre modesto, pero ambicioso ya que presta ocasionalmente su apartamento para que sus superiores lleven a sus citas amorosas. Sin embargo, Baxter debe esperar fuera de su hogar a que éste sea desocupado, mientras que su único pasatiempo, luego de pasar horas en la oficina, no es otro que ver un programa de televisión mientras cena en el sillón.

La película echa mano de la soledad para reflexionar en torno a temáticas como la necesidad de amor y el amor no correspondido, sin embargo, no todo es pesimista ya que también hay espacio para el amor verdadero, es decir, Baxter, quien siempre ha estado enamorado de la ascensorista, Fran Kubelik, encuentra una oportunidad cuando ella llega a su caso en plena celebración de Nochevieja.

Ali: Fear Eats the Soul (100%)

Ali: Fear Eats the Soul es uno de los clásicos del movimiento del Nuevo Cine Alemán, y una de las obras más accesibles de Rainer Werner Fassbinder. Influenciado por la cinta All That Heaven Allows de Douglas Sirk, Fassbinder elaboró una historia de amor interracial en la Alemania de los años setenta: la solitaria viuda Emmi (Brigitte Mira) conoce al extraño Ali (El Hedi ben Salem), un hombre marroquí, y rápidamente encuentran consuelo uno en el otro. Pero la sociedad se vuelve contra ellos, revelando la intolerancia y racismo que persiste debajo de la superficie.

Fassbinder era un maestro al momento de representar el aislamiento de sus personajes y Ali: Fear Eats the Soul no fue la excepción. Mezcla de melodrama desgarrador y crítica intelectual, sigue siendo un filme relevante que expone clínicamente los motivos sociales de la soledad, mientras entrega una experiencia profundamente emocional.

Lee también: Taxi Driver, de Martin Scorsese, ¿qué dijo la crítica de este clásico?

The Green Ray

Dirigida por Eric Rohmer, The Green Ray sigue a una joven parisina, Delphine (Marie Rivière), quien se recupera de una ruptura amorosa mientras está de vacaciones, pero, alejarse de sus problemas también hará que su soledad se agudice. Al igual que Jane en Summer Madness, Delphine utiliza el enojo como su escudo. Al final, Rohmer nos proporciona una espectacular recompensa, ya que Delphin también encuentra una recompensa a su desasosiego.

Chungking Express (90%)

Wong Kar-wai demostró con Chungking Express que una película sobre emociones puede ser una experiencia verdaderamente edificante. Aquí, el cineasta logró que la soledad y la melancolía parezcan dolorosamente románticas. Dos historias de amor independientes que se desarrollan en el popular barrio turístico de Tsimhatsui, en Hong Kong. La primera describe el fugaz encuentro entre un joven policía en plena crisis amorosa y una misteriosa mujer fatal traficante de drogas. La segunda se centra en el singular romance entre un solitario y sencillo agente de policia y la joven camarera del pobre bar donde aquél suele comer.

Heredera del estilo de la Nueva Ola Francesa, Chungking Express es inventiva, estimulante y, al mismo tiempo, contemplativa y filosófica. Wong Kar-wai utilizó técnicas cinematográficas sorprendentes para transmitir el aislamiento de sus personajes.

Uzak

Escrita, dirigida y fotografiada por el cineasta turco Nuri Bilge Ceylan, Uzak parte de una premisa mínima. Un fotógrafo que vive y trabaja en Estambul, y que siente que el paso del tiempo y las preocupaciones de la vida cotidiana lo han alejado de sus ideales de juventud, se ve obligado a acoger en su casa a su primo, un obrero que ha ido a la capital turca para encontrar un empleo que le permita vivir.

Uzak es una película sobre actividades mundanas: ver la televisión, deambular por las calles en invierno, fumar, mirar por la ventana. También es una película sobre la mirada: tanto Yusuf como Mahmut contemplan el mar o los gélidos paisajes. Sin embargo, estas acciones por mínimas que parezcan, suman a una de las películas más conmovedoras y bellamente realizadas de los últimos tiempos, además de ser una obra maestra de la melancolía.

Tony Takitani

Si alguna película realmente debe ser descrita como una exploración de la soledad, esa no es otra que Tony Takitani. Adaptada de una historia corta de Haruki Murakami , la película de Jun Ichikawa sigue la vida de un niño cuya madre murió durante el parte. Con una paleta de colores oscuros y largas secuencias en las que el personaje se muestra en soledad, Tony Takitani es un ejercicio extremo de rigidez para reflejar una “soledad fatalista”, así como el dolor de la presencia ausente, mientras visualiza una terrible reclusión emocional.

Lights in the Dusk

Aki Kaurismäki tiene un estilo que no se parece a ningún otro: diálogos mínimos, una puesta en escena estática, personajes estoicos inexpresivos y un oscuro sentido del humor finlandés. En Lights in the Dusk presenta a Koistinen, un guardia de seguridad nocturno que recorre las calles buscando un lugar al sol, pero la indiferencia general destroza, una tras otra, sus modestas esperanzas. Un grupo de mafiosos, que se aprovecha de su sed de amor y de su profesión con la ayuda de una mujer fría y calculadora, organiza un robo del que se acusa sólo a Koistinen. Así, pierde su trabajo, su libertad y sus sueños. Tercera parte de la trilogía que empezó con Nubes pasajeras (1996) y Un hombre sin pasado (2002). Las ricas imágenes del director de fotografía Timo Salminen están inspiradas en los cuadros de Edward Hopper y, al igual que El Apartamento, está influencia impacta en la creación de la atmosfera solitaria.

Christine (85%)

Christine Chubbuck era una periodista con sede en Florida que se suicidó con una pistola durante una transmisión en vivo de su noticiario en 1974, su historia ha inspirado dos películas, una dirigida por Robert Greene, y la otra, la cual nos ocupa, dirigida por Antonio Campos.

Campos y el guionista Craig Shilowich sugieren que la soledad y la depresión fueron fundamentales en los problemas de Christine (interpretada por Rebecca Hall), mientras profundiza en la frustración del trabajo sexista de la década de 1970, así como la naturaleza sensacionalista de los medios de comunicación. La película es un retrato comprensivo a la periodista, subrayando el poder que tiene la soledad para definir la vida de las personas.

También podría interesarte: RESEÑA: Guasón | El profeta de la destrucción

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.