Mejorarán el entorno del Hospital Italiano para hacerlo más accesible y seguro

LA NACION

Dentro de pocas semanas, la Ciudad empezará a renovar y mejorar los cruces peatonales alrededor del Hospital Italiano, en Almagro. Se trata del puntapié inicial de un plan destinado a hacer más accesible y seguro el entorno de varios centros de salud. Esta primera obra, estiman los funcionarios, estará finalizada a mediados de agosto y beneficiará a 40.000 personas todos los días.

Los trabajos incluirán la demarcación de sendas peatonales, el arreglo de veredas, la construcción de rampas y el ordenamiento del estacionamiento en el área comprendida entre las calles Pringles (al Oeste), Sarmiento (al Norte), Acuña de Figueroa (al Este) y la avenida Díaz Vélez (al Sur). Esta zona se caracteriza por un alto volumen de tránsito peatonal y vehicular.

Debido a los altos índices de dificultad para la circulación de peatones con movilidad reducida, familias con niños y adultos mayores, la Secretaría de Transporte de la ciudad propuso el proyecto "Entornos seguros en hospitales" para favorecer las condiciones viales y de movilidad de las personas que recorren la zona.

"La Ciudad tiene que ser integradora, y este objetivo es todavía más importante en áreas donde la mitad de los peatones son personas con movilidad reducida. Identificamos un punto donde teníamos mucho potencial de mejora y, por eso, vamos a implementar el primer entorno seguro en el Hospital Italiano", dijo a la nacion Juan José Méndez, secretario de Transporte porteño.

El plan continuará por los hospitales General de Agudos Dr. Teodoro Álvarez, en Flores, y General de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez, en Palermo, ambos públicos; la Fundación Favaloro, en Montserrat, y el ex Hospital Francés, en San Cristóbal.

Para definir los lineamientos del proyecto, la Ciudad impulsó encuestas de movilidad. También, observaciones de campo. Así se detectó que se realizan 5540 cruces peatonales por hora en el entorno inmediato del Hospital Italiano (por Juan Domingo Perón, Gascón, Potosí y Pringles) y 2500 peatones por hora circulan en la vereda inmediata a la entrada principal del hospital (por Perón).

De las personas con movilidad reducida que transitan por la zona, el 48% usa bastón o muletas, el 19% circula con bebes en brazos o cochecitos, el 7% es no vidente y el 7% se moviliza en silla de ruedas.

Según Méndez, "esta línea de proyectos se desarrolla en áreas que presentan numerosos puntos de conflicto. Propician culturas de movilidad hacia un modelo más integrador, accesible y seguro, y favorecen un ordenamiento general mediante el diseño vial, para también beneficiar a los medios motorizados".

Acciones

En ese sentido, la Ciudad planea proteger la integridad de los peatones mediante cruces peatonales más cortos y congruentes con las llamadas "líneas de deseo" -los caminos que espontáneamente elige la gente- del peatón. Por eso, se demarcarán sendas peatonales hasta sumar 76 cruces seguros en 17 intersecciones del entorno del hospital.

Se prevé también la reparación de 1500m2 de veredas para beneficiar la circulación peatonal y la accesibilidad general en los alrededores del centro de salud. Allí se atienden unas 50.000 personas por mes.

Al proyecto se suma también la incorporación de 23 rampas integradas que facilitarán el ascenso y el descenso de la vereda. Además, se pondrán en valor los canteros del entorno y se sumarán 900 m2 de nuevo espacio peatonal.

El ordenamiento vial será otro eje de los trabajos. Entre las modificaciones más importantes, se controlará el estacionamiento de motos mediante la proyección de zonas exclusivas.

Para mantener la organización de los módulos de estacionamiento vehicular, en tanto, se mejorará la legibilidad de la señalización mediante la incorporación de nuevos dispositivos verticales y el reemplazo de aquellos en malas condiciones y/o no reglamentarios. Y se agregarán demarcaciones y espacios más ordenados para la espera de peatones en la red de transporte público.

Otro punto clave será la delimitación de espacios exclusivos de carga y descarga y de ascenso y descenso para ordenar las operaciones y beneficiar el flujo de tráfico vehicular, algo que nunca se controla ni se cumple.

Ya en julio de 2016 hubo una primera acción que pretendió mejorar el ordenamiento del tránsito en los alrededores del Hospital Italiano: la calle Estado de Palestina invirtió su sentido de circulación entre Corrientes y Perón, por lo que todos los vehículos transitan de Norte a Sur por esa calle. No faltan algunas objeciones de automovilistas (ver aparte), pese a que la Ciudad asegura que se mejoró así la accesibilidad a la institución.