En medio de las tensiones internas, el Gobierno busca frenar la inflación

Jaime Rosemberg
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El jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Santiago Cafiero, encabeza reunión de gabinete económico, de la que participan la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; los ministros de Economía, Martín Guzmán; de Trabajo, Claudio Moroni, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y la directora de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.
El jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Santiago Cafiero, encabeza reunión de gabinete económico, de la que participan la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; los ministros de Economía, Martín Guzmán; de Trabajo, Claudio Moroni, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y la directora de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.

“Quédense tranquilos, de ninguna manera lo vamos a poner en práctica”, fue el discreto mensaje del ministro de Producción, Matías Kulfas, a principios de esta semana ante un importante dirigente agropecuario de la Mesa de Enlace, preocupado por la amenaza de “cerrar las exportaciones de carne” emitida por la secretaria de Comercio Interior, Paula Español. Dos días después, el gobierno incluyó el nuevo “registro de exportaciones de carne” en su batería de nuevas medidas antinflacionarias y sumió en el desconcierto a los ruralistas, para quienes la sucesora de Guillermo Moreno volvió a ganar la partida.

La batalla contra la inflación, que llegó al preocupante 4,8 por ciento en marzo, tensiona al gobierno de Alberto Fernández, y evidencia las diferentes estrategias que conviven en el equipo económico a la hora de tomar decisiones. Para colmo, la virulenta suba de contagios de la segunda ola de coronavirus motivó la puesta en marcha de nuevos planes de contención social no previstos en el Presupuesto para este año, erogaciones que chocan con las previsiones del ministro Martín Guzmán, de gira oficial por Europa mientras se anunciaban incrementos para beneficiarios de la AUH por un monto total de $13.000 millones.

“La bandera de Martín es el no al IFE”, aseguran cerca del ministro de Economía, concentrado en conseguir apoyo de países de la UE a la negociación con el FMI mientras en Buenos Aires el jefe de gabinete Santiago Cafiero anunciaba la salida a la calle de inspectores de la AFIP para controlar el plan de Precios Máximos, el congelamiento de precios de insumos y la implementación del registro de exportadores de carne que desde la Mesa de Enlace calificaron de “muy grave” y un intento por limitar al sector exportador. Si bien hasta ahora ha logrado que el regreso del IFE (unos $90.000 millones) no forme parte de las nuevas medidas, la baja en el Mínimo no Imponible de Ganancias impulsada en el Congreso por Sergio Massa y los $15.000 para casi 1 millón de beneficiarios de la AUH anunciados por la titular de Anses, Fernanda Raverta, conforman un combo que pone en peligro “una reducción de la inflación gradual y consistente, junto a una recuperación del poder adquisitivo”, frase que según pudo saber La Nación Guzmán pudo “colar” en el comunicado oficial con el que el jueves se anunciaron las nuevas medidas. “Desde el principio fiscalista se está cediendo terreno, pero Martín está al tanto de todo, y acuerda con las medidas que se tomaron”, contestan, diplomáticos, desde el Palacio de Hacienda.

El ministro de Economia Martin Guzman se resigna a un mayor gasto social por la pandemia y las elecciones
RODRIGO NESPOLO


El ministro de Economia Martin Guzman se resigna a un mayor gasto social por la pandemia y las elecciones (RODRIGO NESPOLO/)

Si bien desde el Gobierno minimizan los roces, y aseguran que “se trabaja muy bien en equipo”, las miradas de los moderados apuntan a Español, que según cuentan en el Gobierno no tiene un buen vínculo personal con Kulfas aunque sí con la coordinadora general del equipo económico, Cecilia Todesca, quien sin embargo relativizó públicamente el cierre de la exportación de carne vacuna horas después de las declaraciones de la secretaria de Comercio.

“Paula está muy presionada para encontrarle la vuelta a la suba de precios, y echa mano a un recetario antiguo”, comentan desde el sector “fiscalista” de la gestión. Lo cierto es que esta semana se puso en marcha la decisión de sumar 500 inspectores de la AFIP para controlar los precios, una medida que en el Gobierno explican con críticas al gobierno de Cambiemos. “(Miguel) Braun desarmó el plantel de inspectores de la secretaría de Comercio, estaba en otra”, ironiza una fuente oficial, mientras sostiene que la AFIP que lidera Mercedes Marcó del Pont “tiene despliegue territorial y personal capacitado” para las tareas de control.

Autodefinida como “militante nacional y popular”, Español protagoniza recorridas periódicas por mercados, farmacias o locales en tareas de fiscalización de precios, una estrategia personalizada que tiene puntos de contacto con la de su explosivo antecesor. “Moreno dejó un lastre en ese cargo que quedó ahí”, se resignaban desde el Gobierno, recordando las públicas peleas de Moreno con empresas y empresarios en defensa de la “producción nacional”, aplaudidas por el kirchnerismo de paladar negro.

“Con estas disposiciones solas no logramos que baje el precio de la leche”, reconoce otro funcionario, aunque asegura que las medidas “forman parte de una estrategia global” que incluye la tasa de interés y un dólar que “hoy está planchado y ayuda” a contener las subas, afirma el funcionario. “Hay una monopolización en la producción y distribución de alimentos , es un proceso global contra el que tenemos que luchar”, justifican desde el gabinete económico.

Después de una semana de nuevos desajustes, desde el Gobierno aseguran que la inflación de marzo será “la más alta del año” y que el índice comenzará a bajar. “El tema es que Guzmán nos dice que no le gustan las retenciones, y después terminan poniendo controles a todo. No sabemos con quien hablar”, afirma otro referente empresario, desorientado por las idas y vueltas de un gobierno que busca herramientas para frenar la inflación en medio del pico de la pandemia, y a las puertas de la cita electoral de este año.