En medio de la polémica, Alberto Fernández criticó a Carlos Rosenkrantz pero evitó hablar del avión varado en Ezeiza

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El presidente Alberto Fernández
El presidente Alberto Fernández

El presidente Alberto Fernández encabezó hoy un acto en la Casa Rosada, donde se firmó un convenio para fortalecer el sistema de formación, especialización y capacitación de las fuerzas policiales. Y pese a que tomó la palabra en la última parte del encuentro, no hizo ninguna referencia al avión varado en Ezeiza cuya tripulación, venezolana e iraní, es investigada en medio de una polémica.

Con un discurso que llegó tras la alocución de los ministros de Educación, Jaime Perczyk; y de Seguridad, Aníbal Fernández, el Presidente se abocó a lo formal del anuncio dirigido a las Fuerzas Federales y solo se corrió del libreto para enviarle un dardo al vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz.

Cuando hablaba de las cualidades de estudiar a distancia para aquellos que viven lejos de las universidades, Fernández comentó: “Pensaba cuántos efectivos de las fuerzas de seguridad federales están distribuidos a lo largo del país. Y la educación virtual en carreras como esta [teóricas], bien podrían ayudar a que no se interrumpa por un traslado o por estar en el interior”.

Entonces, aprovechó ese momento para manifestarse contra Rosenkrantz. “Allí habría una necesidad y, por lo tanto, un derecho. Aunque algunos jueces no lo entiendan. Podríamos favorecer que el traslado de un oficial no interrumpa sus carreras”, aseveró el mandatario en relación con una frase pronunciada por el magistrado en Chile, a principios de este mes, cuando negó esa máxima peronista. “No puede haber un derecho detrás de cada necesidad porque no hay suficientes recursos para satisfacer todas las necesidades”, había expresado el juez.

El Presidente dijo también que la política judicial y la de seguridad “son distintas”, pero que “muchas veces se confunden”. En ese sentido agregó: “Poder llevar adelante una política de seguridad eficiente y respetando las normas del Estado de derecho es una condición esencial”.

Pero eso fue todo. El mandatario no mencionó nada sobre esta aeronave que llegó a Ezeiza desde Córdoba con un manifiesto de vuelo que presentaba irregularidades y, por lo tanto, aún permanece en silencio en cuanto a este tema que encendió las alarmas en la oposición.

En ese avión de la compañía Emtrasur Cargo, la división de carga de la firma de bandera venezolana Conviasa, trasladaban autopartes. Viajaban, además, cinco iraníes y 14 venezolanos. Ahora, por orden de la Justicia, ninguno de ellos puede abandonar el país ya que hay una causa en curso a cargo del juez federal Federico Villena, quien ordenó allanar hoy el Hotel Plaza Central de Canning, adonde están hospedados los viajeros.

Es que existe una sospecha de que estos ciudadanos iraníes podrían tener una conexión con la fuerza Quds, uno de los cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica. Ayer, el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, admitió que uno de los miembros de la tripulación tiene un nombre idéntico a un integrante de esa fuerza calificada como terrorista por Estados Unidos, pero aclaró: “Si usted me pregunta a mí si es él, no lo sé. Coincide el nombre. Es lo que tenemos nosotros como dato concreto”.

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