En medio de la crisis política, el parlamento israelí eligió a Isaac Herzog como nuevo presidente

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Isaac Herzog recibe el saludo de Benjamin Netanyahu
Haim Zach

JERUSALÉN.- A horas de que venza el plazo dado a la oposición para que logre formar gobierno antes de esta medianoche, el parlamento israelí eligió al líder laborista Isaac Herzog como nuevo presidente, quien tomará el cargo el próximo 9 de julio cuando concluye el mandato de siete años del derechista Reuven Rivlin.

“Tengo intención de ser el presidente de todos, de escuchar todas las voces, en un intento de trazar las líneas de convergencia tanto dentro de nuestra sociedad como con nuestros hermanos y hermanas en la diáspora”, afirmó Herzog, de 60 años, en su discurso de aceptación del cargo de jefe de Estado, tras lo cual recibió calurosas felicitaciones del premier, Benjamin Netanyahu.

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Herzog como presidente, un cargo que en Israel tiene una función mayormente protocolar, deberá lidiar sin embargo con las profundas divisiones generadas en los últimos años.

“Es esencial curar las heridas sangrientas que se abrieron en nuestra sociedad en los últimos tiempos. Además debemos defender la posición internacional de Israel y su buen nombre entre los pueblos. También debemos combatir el antisemitismo y el odio a Israel. Hay que proteger los pilares de nuestra democracia”, dijo Herzog que obtuvo 87 votos a favor, frente a los 26 de la candidata conservadora, Miriam Peretz.

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En tanto, en la medianoche israelí vence la fecha límite dada por Rivlin al líder opositor, Yair Lapid, para que forme un gobierno. Y un variopinto conjunto de partidos pequeños que van de la izquierda a la derecha continúan las febriles negociaciones para asegurar una coalición que desbanque a Netanyahu tras 12 años en el poder.

Yair Lapid y Naftali Bennett negocian la formación de gobierno
Associated Press


Yair Lapid y Naftali Bennett negocian la formación de gobierno (Associated Press/)

Las negociaciones reunieron durante tres días a equipos de los principales dirigentes de la izquierda, centro y parte de la derecha, incluida Yamina, la fuerza religiosa de derecha de Naftali Bennett, quien sería primer ministro en una rotación con Lapid, si sus esfuerzos llegan a buen puerto.

”Todos trabajan duro para intentar ultimar un acuerdo lo antes posible”, declaró una fuente cercana a las negociaciones. ”Vamos en la dirección correcta”, dijo por su parte el líder del partido árabe israelí Raam (islamista, 4 diputados), Mansour Abbas, cuando llegó a la reunión.

Esta formación y el otro partido árabe israelí, la Lista Unida, acaparan toda la atención ahora que el grupo que quiere enviar a Netanyahu a los escaños de la oposición solo le faltan cuatro apoyos para alcanzar los 61 diputados necesarios para formar un gobierno.

En el pasado Abbas se declaró dispuesto a negociar con cualquiera que se interese por la comunidad palestina israelí, que representa alrededor de un 20% de la población de Israel.

El centrista Lapid, a quien el presidente le encargó en mayo la formación de una coalición después de que Netanyahu fracasara en su intento, busca con urgencia un acuerdo de “gobierno de unidad nacional”.

Antes, debe resolver las divisiones y las aspiraciones de los unos y los otros, sobre todo con las codiciadas carteras de Defensa o Justicia. ”Aún faltan muchos obstáculos hasta que se forme el gobierno”, había estimado el lunes Lapid.

La coalición es tan heterogénea que discrepa en casi todos los temas, desde la relación con los palestinos, la reactivación económica o el lugar que ocupa la religión. Su único punto en común es el deseo de echar a Netanyahu, quien llegó por primera vez al poder hace 25 años y gobernó de 1996 a 1999 antes de ser reelegido en 2009, desde cuando ejerce como primer ministro.

El premier está siendo juzgado por “corrupción” en tres casos, lo que lo convierte en el primer jefe de gobierno israelí que se enfrenta a cargos penales mientras ostenta el cargo. Si deja el poder, pasará a ser un simple diputado y perderá su influencia para tratar de aprobar una ley que lo proteja de sus problemas legales.

En tanto, si Lapid anuncia un acuerdo antes de esta medianoche, tendrá siete días para distribuir las carteras y obtener un voto de confianza en el parlamento.

Según la prensa israelí, el presidente del parlamento, Yariv Levin, un compañero de banca de Netanyahu, podría verse tentado de retrasar el voto de confianza con la esperanza de que en ese tiempo se resquebraje el acuerdo anti-Netanyahu.

Si Lapid no logra formar gobierno antes de la fecha tope, los diputados pueden pedir al presidente que encargue esa tarea de nuevo a un parlamentario o volver a las urnas, por quinta vez en poco más de dos años.

Agencias AFP y DPA

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