El Gobierno negocia con las organizaciones de izquierda para evitar un acampe en la avenida 9 de Julio

El viernes se movilizó una multitud frente al Ministerio de Desarrollo Social
Tomás Cuesta

El Gobierno y parte de las organizaciones sociales que el último viernes protagonizaron una manifestación masiva en la avenida 9 de julio se reunieron hoy a la mañana en la sede del Ministerio de Desarrollo Social. El encuentro entró en un cuarto intermedio y se da en medio de la amenaza de los movimientos de izquierda de realizar esta semana una acampe frente a la cartera a cargo de Daniel Arroyo, lo que de momento se mantiene vigente . Entre otros puntos, los manifestantes rechazan el bono de 6000 pesos anunciado la semana pasada, y exigen que sea de 9000 pesos o más, como el que recibieron en 2020.

Tras varias horas de conversaciones, el encuentro de esta mañana continuaría esta tarde con un nuevo llamado. En diálogo con LA NACION Eduardo Belliboni, líder del Polo Obrero, y uno de los referentes que asistieron al encuentro, consideró que “el gobierno no tomó en serio el reclamo”. Tras lo que agregó que “no hubo respuesta adecuada al planteo” y aseguró que los funcionarios presentes en la reunión “reconocieron que la situación se agravó porque pasan los meses y no resuelven”.

Por su parte, al ser consultados por LA NACION, fuentes del Ministerio explicaron que “en el marco de la política de diálogo permanente” que mantiene la cartera con las diferentes organizaciones sociales, se realizó la reunión con “una de las tendencias del Polo Obrero”. Y que esta se llevó a cabo en “el marco de la política social planteada por el gobierno nacional para atender las necesidades de los sectores más afectados por la crisis generada por la pandemia, que se montó sobre la crisis que dejó la administración anterior”, apuntando a la gestión de Mauricio Macri.

Del encuentro participaron las áreas de Asistencia Crítica de la Secretaría de Articulación de Políticas Sociales y la Secretaría de Economía Popular, y aseguraron que allí “se estableció un cronograma de trabajo, que se realizó en base a las necesidades planteadas por los participantes”. Y agregaron que “los objetivos establecidos se irán cumpliendo en etapas, tal como se consensuó”.

Entre los pedidos de los movimientos también están los de alimentos para los comedores populares, vacunas contra el coronavirus para el personal de que trabaja en esos centros y piden que se reestablezca el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), otorgado el año pasado durante varios meses a lo largo de la fase más dura del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO).

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Entre las agrupaciones que reclaman está el Polo Obrero, Barrios de Pie-Libres del Sur, el MST-Teresa Vive, el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y el Movimiento Territorial de Liberación.

El reclamo de los movimientos tuvo su pico máximo el viernes, cuando los líderes de las organizaciones reclamaban un encuentro con autoridades en el Ministerio, lo que no se concretó, aunque explican desde Desarrollo Social que los responsables de las áreas que tienen contactos con los movimientos estaban listos para llevar adelante la reunión. Sin embargo, y según pudo saber LA NACION, el diálogo entre ambos sectores nunca se cortó.

Todo se da en un contexto de cara a las elecciones de medio término, en el que el Gobierno busca contener los reclamos de los distintos sectores, acuciados por la profunda crisis económica, sanitaria y social. Precisamente a la cuestión electoral se refirió Belliboni al asegurar que la preocupación del Ejecutivo está “puesta en lo electoral” de cara a las elecciones de medio término.

En la manifestación del viernes se rechazó el bono de $6000 que se les destinó a los 900.000 beneficiarios del plan Potenciar Trabajo en concepto de “ aguinaldo ” , anunciado apenas un día antes. El monto es el equivalente a la mitad del salario mínimo vital y móvil, pero las agrupaciones reclaman que sea de $9000.

La movilización de la avenida 9 de Julio fue la de mayor magnitud en el país, pero no la única. El reclamo se replicó en los diferentes accesos de la Capital y en varias ciudades del interior, lo que generó un caos vehicular que se extendió durante casi toda la jornada.

En el marco de ese reclamo, los piqueteros advirtieron sobre la posibilidad de realizar el acampe frente a la sede ministerial, esta semana. La advertencia sobrevoló el encuentro de hoy, en el que ambos sectores apelan a encontrar el punto de acuerdo sobre los distintos planteos. Y aún sobrevuela la situación.

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