Medio ambiente pondrá a prueba apoyo hispano a demócratas

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En una reciente fiesta cerca de la frontera con México la conversación con la candidata demócrata a la Cámara de Representantes Rochelle Garza pasó de las escuelas y los impuestos a la inmigración y los esfuerzos por convertir una vieja vía férrea en un sendero para caminantes.

Pero ese viernes por la noche, en una reunión con cervezas Corona y pizzas Domino, no se habló de las propuestas demócratas de usar el dinero de un gigantesco proyecto presupuestario para combatir el cambio climático.

“No es que el distrito sea más moderado o levemente conservador”, dijo Garza, una abogada de inmigración de 36 años. “A la gente le importan más las cosas que la va a afectar directamente que estos temas particulares, por candentes que sean”.

Los demócratas parecen más decididos que nunca a tomar medidas para proteger el medio amiente y el presidente Joe Biden está recorriendo el país, haciendo sonar campanas de alarma respecto al cambio climático. Atribuye al calentamiento del planeta la devastación que causan incendios forestales en California y los destrozos provocados por huracanes en Nueva York Habla de un “código rojo para la humanidad”.

Ese énfasis en el medio ambiente, sin embargo, podría crearle problemas en zonas dependientes del sector energético, como el sur de Texas, donde muchos hispanos les dieron la espalda a los demócratas en las elecciones presidenciales. Recuperar esos votos podría ser vital para las esperanzas de los demócratas de retener la mayoría en la Cámara de Representantes en el 2022.

“Nos están facilitando las cosas”, dijo Mayra Flores, neumóloga de 35 años que trabajó para la campaña presidencial de Donald Trump en el 2020 y aspira también a la misma banca vacante que busca Garza. Afirma que los demócratas están obligando a los texanos a elegir entre sus empleos en el sector energético y la lucha contra el cambio climático.

Trump obtuvo el 38% del voto hispano el año pasado, un 10% más que en el 2016, según el Centro de Investigaciones Pew. Le fue muy bien en zonas con gran concentración de hispanos que producen petróleo y gas, incluido el distrito que Garza y Flores quieren representar.

Va desde Brownsville, donde hay una propuesta de construir terminales para la exportación de gas natural líquido, más de 240 kilómetros (150 millas) al norte de áreas poco pobladas de Eagle Ford Shale, muy dependiente del fracturamiento hidráulico.

El año pasado Biden ganó el condado de Cameron, que abarca Brownsville y es un 90% hispano. Pero Trump ganó 20 puntos porcentuales respecto al 2016. Más al norte, Trump salió victorioso en los condados de Jim Wells y Kleberg, productores de gas y petróleo, y con una importante población hispana.

“Dependemos mucho del petróleo y el gas. Esa es la razón por la que se dieron esos números”, dijo Flores, quien nació en México y vino a Estados Unidos cuando tenía seis años. Hasta los 12 recogió algodón todos los años. “De eso vive la gente”, manifestó.

Biden prohibió por decreto la firma de nuevos contratos para la explotación del petróleo y el gas en tierras del estado, aunque esa orden fue bloqueada por un tribunal.

El proyecto de gastos que debate el Congreso, no obstante, incluye propuestas pensadas para intensificar la lucha contra el cambio climático, como penalidades para quienes generan contaminación e incentivos impositivos para la producción de energía “limpia” y vehículos eléctricos. También alienta la generación de energía de fuentes renovables.

Rolando Lozano, de 62 años, capataz de una empresa de electricidad, fue una de las 200 personas aproximadamente que colmaron hace poco un centro comunitario en la ciudad fronteriza de Harlingen, al oeste de Brownsville, para escuchar a Flores y a otros candidatos republicanos hispanos. Dijo que los demócratas se han corrido tanto hacia la izquierda que “parecen antiestadounidenses”.

Ese no es el sentir predominante entre los hispanos. Una encuesta de la Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research de septiembre reveló que el 58% de los hispanos aprueban el manejo que hace Biden del cambio climático y un 38% no está de acuerdo.

Amanda Davé, ejecutiva del sector de salud pública de Brownsville, cuyo padre trabajó en la industria del petróleo y el gas, considera que proteger el medio ambiente es más importante que proteger los intereses del sector energético.

“Te dicen, ‘traemos trabajos, traemos trabajos’. Pero mucha gente ve lo que pasa, tratan de explotar nuestros recursos naturales”, dijo Davé, de 35 años y quien asistió al acto de Garza. “La gente está tomando conciencia de que hay que proteger lo que hay allí”.

Para Gabriel Sánchez, director ejecutivo del Centro de Políticas Sociales de la Universidad de Nuevo México, los hispanos siempre se muestran a favor de la protección del medio ambiente... mientras eso no afecte sus empleos.

“Los hispanos están muy conscientes del cambio climático y apoyan todas las iniciativas para combatirlo”, expresó Sánchez. “Pero cuando existe la posibilidad de perder empleos, están mucho más divididos”.

El medio ambiente y la potencial pérdida de empleos podría incidir también en un distrito adyacente, donde el representante demócrata Vicente González fue reelegido por menos del 3% de los votos en el 2020. González pidió al gobierno de Biden que no se vaya demasiado a la izquierda en el área ambiental.

Las mismas inquietudes ambientales se harán sentir en un distrito que los republicanos capturaron el año pasado. La republicana Yvette Herrell se quedó con el escaño de la demócrata Xochitl Torres Small en un distrito petrolero usualmente conservador, con un 55% de la población hispana.

En el debate presidencial del año pasado, Biden dijo que iniciaría un período “de transición” con miras a dejar de usar combustibles fósiles. Torres Small opinó que no se debía “demonizar” el sector energético y criticó la idea de prohibir el fracturamiento hidráulico, pero de todos modos perdió.

Flores dice que las propuestas medioambientales de Biden perjudicarán a los demócratas porque “la gente quiere recuperar sus empleos” tras la pandemia del coronavirus.

Garza, por su parte, afirma que las medidas para combatir el cambio climático generarán empleos bien pagados. Destaca que en su distrito surgieron nuevos parques eólicos y que la energía solar ofrece buenas oportunidades.

“Son recursos naturales que podemos explotar, creando empleos”, manifestó.

Daniel Canales, de 33 años, dice que no tiene nada contra las políticas a favor de la preservación del medio ambiente, pero no le convence el mensaje ideológico de los demócratas.

“Está muy orientado a las ciudades. Están obsesionados con sus propios problemas”, dijo Canales. “Esas cosas aquí no representan nada”.

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