A medida que crece la demanda por energía limpia, las granjas solares enfrentan resistencia local

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Flores silvestres en un campo donde Hecate Energy propuso construir una granja solar, antes de reducir los planes ante la oposición local, en Copake, Nueva York, el 21 de octubre de 2021. (Bryan Anselm / The New York Times)
Flores silvestres en un campo donde Hecate Energy propuso construir una granja solar, antes de reducir los planes ante la oposición local, en Copake, Nueva York, el 21 de octubre de 2021. (Bryan Anselm / The New York Times)

Hecate Energy, un desarrollador de energía renovable, esperaba instalar una granja solar de 202 hectáreas en Copake, Nueva York, una ciudad tranquila ubicada entre las montañas Catskill y Berkshire. El escenario era ideal por su proximidad a una subestación eléctrica, fundamental para la transmisión de energía.

Pero después de enfrentar el clamor de algunos miembros de la comunidad que temían que la instalación estropeara el entorno bucólico, Hecate modificó sus planes.

“Lo escuchamos fuerte y claro”, dijo Diane Sullivan, vicepresidenta sénior de medioambiente y permisos de Hecate. “La gente sintió que el proyecto era demasiado grande y querían que lo redujéramos”.

Hecate redujo el tamaño del desarrollo planificado a 99 hectáreas, que según asegura todavía producirá los 60 megavatios de electricidad que estaban planificados con el diseño original.

La pelea en Copake refleja batallas similares que se libran en áreas rurales como el condado de Lake, en Oregon; el condado de Clinton, en Ohio, y Troy, en Texas. Los desarrolladores dicen que se necesitan granjas solares a escala industrial para cumplir con los objetivos que tiene el país de mitigar el aumento del cambio climático, pero los lugareños están luchando contra lo que ven como una invasión en sus entornos pastoriles, la pérdida de tierras agrícolas y una disminución en el valor de las propiedades.

Hasta hace poco, la mayoría de las granjas se construían al oeste, donde la abundante luz solar alimentaba los paneles y las instalaciones solares a escala industrial estaban más lejos de las líneas de visión. Pero ahora que el gobierno federal junto a los gobiernos estatales está comprometido con una reducción de los combustibles fósiles, en cooperación con gigantes corporativos como Amazon y Microsoft, la industria está buscando instalaciones solares en zonas donde el cálculo es más complicado.

Tan solo durante la primera mitad de este año, los desarrolladores instalaron 5,7 gigavatios de capacidad solar, para un total de 108,7 gigavatios de capacidad, suficiente para llegar a 18,9 millones de hogares estadounidenses, según la Asociación de Industrias de Energía Solar. Se espera que ese número crezca, dijo Sean Gallagher, vicepresidente de asuntos estatales y regulatorios del grupo.

Jeanne Mettler, supervisora municipal de Copake, Nueva York, que impugnó sin éxito una nueva ley destinada a facilitar la construcción de proyectos solares, el 21 de octubre de 2021. (Bryan Anselm / The New York Times)
Jeanne Mettler, supervisora municipal de Copake, Nueva York, que impugnó sin éxito una nueva ley destinada a facilitar la construcción de proyectos solares, el 21 de octubre de 2021. (Bryan Anselm / The New York Times)

“Las empresas de servicios públicos están cada vez más interesadas, las corporaciones quieren volverse ecológicas y los consumidores quieren que todos sean más limpios”, dijo.

Las propuestas a menudo involucran cientos de hectáreas de paneles solares.

“Por lo general, se necesitan hasta 2 hectáreas para generar 1 megavatio de energía”, dijo Matt Birchby, cofundador y presidente de Swift Current Energy, un desarrollador de energía solar que está trabajando en una propuesta para el condado de Clark, en Kentucky.

Las mejoras en las capacidades de los paneles, incluido el desarrollo de los llamados paneles bifaciales que capturan el sol en ambos lados de un panel, permiten una mayor generación de electricidad en menos paneles, lo que significa una huella más pequeña.

No obstante, encontrar sitios apropiados con suficiente luz solar, proximidad a la red eléctrica e infraestructura actualizada es un desafío.

Aproximadamente el 0,5 por ciento de la tierra de Estados Unidos debería estar cubierta con paneles solares para lograr los objetivos de descarbonización propuestos en abril por el gobierno de Joe Biden, según un estudio del Departamento de Energía. Los entornos urbanos por lo general carecen de espacio suficiente para proyectos importantes; como resultado, el 90 por ciento de la tierra adecuada se encuentra en áreas rurales.

Pero incluso la tierra rural no es del todo adecuada. Debe estar cerca de la infraestructura eléctrica que puede agregar más energía. El grado de la tierra importa; las pendientes más pronunciadas pueden ser menos eficientes en la captura de energía que las tierras más planas. Y los pantanos suelen estar protegidos por leyes federales o estatales.

Más importante aún, el desarrollo depende de los propietarios dispuestos a arrendar su propiedad, a menudo durante décadas, a pesar de la objeción de los vecinos. (Los partidarios dicen que los arrendamientos pueden ser más lucrativos y más confiables que la agricultura tradicional).

Incluso aquellos que se dedican a proteger las tierras agrícolas dicen que el tema puede ser complicado.

“Responder a la pregunta de cómo y dónde instalar instalaciones de energía renovable en nuestras tierras agrícolas productoras de alimentos no es fácil, pero sabemos que es necesario”, dijo Samantha Levy, gerente de políticas climáticas de American Farmland Trust, una organización fundada para proteger del desarrollo a las tierras agrícolas.

Los residentes dicen que quieren más estudios y poder participar de manera activa en el proceso.

“No nos estamos negando a que usen nuestro patio trasero; estamos diciendo que el desarrollador puede hacerlo mucho mejor en nuestro patio trasero”, dijo Darin Johnson, miembro de Sensible Solar for Rural New York, que se opone al proyecto Copake.

Sin embargo, no todos en la comunidad se oponen. Algunos residentes crearon un grupo llamado Friends of Columbia Solar para promover su opinión de que se necesita más energía solar para combatir el cambio climático.

No obstante, la ciudad de Copake, junto con varias otras comunidades de Nueva York y grupos de Audubon, demandó al estado de Nueva York, desafiando una nueva ley destinada a facilitar la construcción de proyectos solares en el estado como parte de un ambicioso plan para reducir los combustibles fósiles para 2030.

En septiembre, un juez de la corte estatal rechazó la demanda y los querellantes tienen la intención de apelar, dijo Jeanne E. Mettler, supervisora de la ciudad.

“Esta no es una situación sencilla”, dijo.

© 2021 The New York Times Company

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