A medida que ómicron se extiende hay más ingresados en Florida. Algunos no sabían que tenían COVID

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Dado que en la Florida se han registrado nuevos casos de COVID-19 y que el sur de la Florida lidera el aumento, todas las miradas están puestas ahora en las hospitalizaciones, que suelen aumentar unas dos semanas después que hay un alza de infecciones.

Los informes anecdóticos y las pruebas emergentes sugieren que la altamente contagiosa variante ómicron causa casos menos graves que las cepas anteriores del coronavirus, aunque los expertos en salud pública destacan que, si más personas se enferman de COVID-19 (incluso tratándose de un caso leve), entonces es probable que el número de personas hospitalizadas también aumente.

Hasta ahora, el rápido aumento de los casos en la Florida no se ha traducido en un alza significativa los ingresos. Los hospitales del sur de la Florida están reportando un número cada vez mayor de pacientes ingresados por COVID-19, aunque a muchos los diagnostican tras ingresar por razones no relacionadas con el COVID, como un accidente de auto o para dar a luz.

Ningún hospital de la Florida ha cancelado operaciones no urgentes ni ha llenado los pasillos y las salas de conferencias con camas para pacientes, como ocurrió durante la ola de la variante delta en el verano pasado, y el aumento de casos en el invierno de 2020.

Información reciente de Escocia y Sudáfrica sugieren que las personas infectadas con la variante ómicron tienen un menor riesgo de hospitalización que las que contrajeron una versión anterior del virus.

Pero el elevado número de nuevas infecciones por COVID-19 en la Florida también incluye a trabajadores de la salud, lo que ha llevado a enfermeras y médicos que han contraído el virus a faltar al trabajo durante días y ha obligado a algunos hospitales a cancelar citas para procedimientos médicos por falta de personal.

“Conforme nuestras enfermeras se reúnen con sus familias y a medida que parece que vemos más casos de infección en personas vacunadas, así como una rápida propagación del virus, se vuelve necesario que más personal deba estar en cuarentena”, dijo Mary Mayhew, presidenta de la Asociación de Hospitales de la Florida (FHA).

La enfermera Alix Zacharski, a la derecha, desinfecta sus manos mientras otros médicos y enfermeras atienden a un paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos Médicos para pacientes con COVID-19, en Jackson Memorial Hospital el 23 de julio de 2021.
La enfermera Alix Zacharski, a la derecha, desinfecta sus manos mientras otros médicos y enfermeras atienden a un paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos Médicos para pacientes con COVID-19, en Jackson Memorial Hospital el 23 de julio de 2021.

Anticipándose a la posible escasez de personal en los hospitales debido al resurgimiento de los casos, los CDC actualizaron la semana pasada sus orientaciones para los trabajadores de la salud que den positivo al COVID-19 y redujeron el tiempo de aislamiento recomendado.

Hasta el lunes, los hospitales de la Florida reportaron 2,400 pacientes ingresados con COVID, alrededor de 4.5% de las camas en uso, y de otras 325 personas en la unidad de cuidados intensivos (ICU), alrededor del 5.6% de las camas de ICU en uso, según los datos hospitalarios del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

La FHA reanudó notificación diaria del uso de los hospitales para pacientes con COVID-19, alegando el aumento de los ingresos y la necesidad que los hospitales controlen las tendencias y preparen sus planes de emergencia. El grupo había dejado de informar esas cifras en octubre, después que las hospitalizaciones de la ola delta disminuyeron a unas 2,250 en todo el estado.

“Seguiremos viendo más casos, ya que la experiencia indica que esto se está extendiendo rápidamente y es más contagioso”, dijo Mayhew, añadiendo que se sentía “alentada” porque las hospitalizaciones siguen siendo relativamente bajas en comparación con el pico de la ola delta, cuando los hospitales reportaron más de 17,000 pacientes hospitalizados con COVID-19 en todo el estado.

Los médicos del sur de la Florida y los administradores de los hospitales dijeron que también son cautelosamente optimistas en cuanto a que el rápido aumento de nuevos casos no ha llevado a un exceso de admisión de pacientes por COVID-19, pero que las próximas dos o tres semanas probablemente dirán si la ola de casos por ómicron abrumará a los hospitales con pacientes gravemente enfermos.

Con 27 de los 31 hospitales del condado constantemente actualizando la información, había 667 pacientes hospitalizados con COVID en Miami-Dade el domingo, incluyendo 63 en ICU. El lunes por la mañana los hospitales de Broward reportaron 527 pacientes hospitalizados con la enfermedad, aunque no está claro en el tablero de COVID-19 del condado cuántos pacientes estaban en cuidados intensivos o cuántos hospitales estaban publicando información.

La enfermera Kristin Percival Schmalz trabaja en un área de tratamiento de infusión de anticuerpos monoclonales de la sala de urgencias del Memorial Hospital Pembroke, en preparación para la llegada de un paciente con COVID-19.
La enfermera Kristin Percival Schmalz trabaja en un área de tratamiento de infusión de anticuerpos monoclonales de la sala de urgencias del Memorial Hospital Pembroke, en preparación para la llegada de un paciente con COVID-19.

En Memorial Healthcare System, la red de hospitales públicos del sur del Condado Broward, el número de pacientes internos con COVID-19 ha pasado de menos de 40 el 13 de diciembre a unos 240 el lunes, dijo el Dr. Marc Napp, vicepresidente y director médico.

“Ahora mismo estamos empezando a ver que las cifras en el hospital suben. Lo que no sabemos es si van a seguir subiendo o si van a disminuir”, dijo Napp. “No veo que vayan bajar muy pronto, considerando cómo están subiendo. ¿Hasta dónde llegará? ¿Será como en septiembre y octubre? No lo sé”.

Napp dijo que hace una semana Memorial vio un número casi récord de visitas a sus seis salas de urgencias del hospital de pacientes que tenían síntomas de COVID-19, o que estaban preocupados por una exposición al mismo pero que no estaban lo suficientemente graves como para ser internados en el hospital.

Ahora ingresan más pacientes, dijo Napp, y, aunque muchos de ellos fueron hospitalizados por un motivo médico distinto al COVID-19, siguen necesitando más recursos para el control de la infección, como salas de presión negativa, mascarillas respiratorias, batas y otros equipos de protección.

“Se trata de personas a las que tenemos que atender como a pacientes de COVID pero que no requieren un tratamiento especial para el COVID”, dijo Napp.

Y, aunque el número de pacientes con COVID de Memorial Healthcare que han ingresado debido a la gravedad de la enfermedad es menor desde el lunes, Napp espera que ese número aumente.

“Resulta que es una enfermedad extremadamente infecciosa que se va a extender por la comunidad muy rápidamente”, dijo. “Hay miembros de la comunidad que van a ser susceptibles al contagio: aquellas personas que no están vacunadas, que no cuentan con todas las vacunas o que tienen una condición que las deja con un sistema inmunológico debilitado, como el cáncer (o tal vez han tenido recientemente un trasplante de médula ósea o de riñón), todavía van a enfermarse”.

Dos técnicas de laboratorio se preparan para comenzar el proceso de análisis de muestras de COVID-19 en el campus del Miami Cancer Institute. (Foto proporcionada por Baptist Health South Florida).
Dos técnicas de laboratorio se preparan para comenzar el proceso de análisis de muestras de COVID-19 en el campus del Miami Cancer Institute. (Foto proporcionada por Baptist Health South Florida).

Jackson Health System, la red de hospitales públicos de Miami-Dade, reportó el lunes 212 pacientes hospitalizados con COVID-19, lo que supone un aumento del 150% con respecto a los 83del 19 de diciembre.

Sin embargo, la proporción de pacientes hospitalizados en Jackson Health a los que se les diagnosticó la enfermedad después de haber sido admitidos por una razón médica no relacionada superó a aquellos cuyo motivo principal de hospitalización fue el COVID-19. De los 212 pacientes hospitalizados con COVID-19 reportados en Jackson Health, 127 o el 60% fueron diagnosticados después de haber sido admitidos por otra razón, según el informe de seguimiento interno del sistema hospitalario.

En Baptist Health South Florida, había 270 pacientes con COVID-19 en los 11 hospitales del sistema en los Condados Miami-Dade, Monroe y Palm Beach hasta el lunes, dijo el doctor David Segarra, director médico del Baptist Hospital Miami. Eso es un aumento de casi el 300% con respecto a los 92 pacientes con COVID-19 que Baptist Health reportó el 20 de diciembre.

Segarra dijo que, al igual que Memorial Healthcare y Jackson Health, Baptist Health también atiende a muchos pacientes asintomáticos que descubren que tienen COVID después de ser admitidos por otra razón. Sospecha que la variante ómicron puede dar lugar a una enfermedad más leve para muchos porque no puede unirse a las células pulmonares con tanta eficacia como las versiones anteriores del virus.

“Eso es muy importante”, dijo Segarra, “porque no estamos viendo casos de neumonía por COVID, ni estamos viendo la terrible respuesta del cuerpo a la neumonía, y no estamos viendo tantos pacientes que en este momento (y es muy, muy temprano) necesitan pasar a la ICU”.

Había tres pacientes en la ICU del Baptist Hospital Miami. “Normalmente, con tantos pacientes como hemos tenido antes, habríamos visto muchos más”, dijo Segarra. “Así que estoy cruzando los dedos y esperando y rezando por lo mejor”.

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