Medicamentos de Pfizer exitosos en ventas no tratan efectos adversos de su vacuna anticovid

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Publicaciones compartidas más de 1.500 veces desde al menos el 17 de agosto de 2021 señalan que las ganancias de Pfizer aumentaron a raíz de una explosión de ventas de los medicamentos Vyndaqel y Eliquis, que servirían para combatir dos efectos adversos de las vacunas contra el covid-19 de la misma farmacéutica, la miocarditis y los coágulos sanguíneos. Sin embargo, el Vyndaqel no está indicado para tratar la miocarditis, sino otra enfermedad cardíaca que no figura entre las reacciones adversas a los inmunizantes de ARN mensajero. Y la trombosis, para la que se prescribe el Eliquis, no está considerada un efecto secundario de la vacuna de Pfizer por organismos como los CDC y la EMA.

“Pfizer ganó 19 mil millones el segundo trimestre. Algunos de los riesgos conocidos de su vacuna covid son: coágulos sanguíneos y cardiomiopatía. Qué suerte que Pfizer también fabrique Eliquis y Vyndaqel para tratar ambas dolencias, cuyas ventas se han disparado un 13% y un 77%”, se lee en una de las entradas en Twitter (1, 2, 3) y Facebook (1, 2).

Contenidos similares se han difundido en inglés, francés y portugués.

Captura de pantalla realizada el 11 de noviembre de 2021 de una publicación en Twitter

Ganancias de Pfizer

Las cifras sobre las ganancias por la venta de medicamentos de Pfizer son verdaderas. En un documento publicado en el sitio web de la compañía el 28 de julio de 2021, la farmacéutica indicó que sus ingresos en el segundo trimestre de 2021 alcanzaron los 19.000 millones de dólares, un aumento del 92% en comparación con el mismo trimestre del año pasado.

Este crecimiento se debió al incremento en las ventas de varios tratamientos, como indica Pfizer en la página cinco del documento, donde destacan los medicamentos Vyndaqel y Eliquis.

“Vyndaqel/Vyndamax a nivel global tuvo un crecimiento operativo del 77%, impulsado principalmente por la continua y sólida adopción de su receta para la miocardiopatía por amiloidosis transtiretina en Estados Unidos, Europa Occidental y Japón”, informó.

En la misma página, la farmacéutica señala también que su producto Eliquis tuvo un aumento del 13% operativamente, “liderado por el crecimiento en Estados Unidos y mercados emergentes e impulsado principalmente por el aumento continuo de su adopción en fibrilación auricular no valvular y ganancias de participación en el mercado de anticoagulantes orales”

Captura de pantalla realizada el 4 de noviembre de 2021 de un documento del sitio web de Pfizer

Según los usuarios que compartieron las publicaciones viralizadas, la creciente demanda de estos medicamentos se debe a los efectos secundarios o “riesgos conocidos” de la vacunación con el inmunizante BNT162b2 de Pfizer-BioNTech contra la covid-19, mencionando específicamente los coágulos sanguíneos, que se tratarían con Eliquis, y la cardiomiopatía, para la que estaría indicada Vyndaqel.

Posibles efectos secundarios de las vacunas

La cardiomiopatía o miocarditis fue señalada como efecto secundario raro o muy raro en las vacunas de ARN mensajero (ARNm) contra el covid-19, como las de Pfizer y Moderna, por entidades como el Ministerio de Salud de Chile (Minsal), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

Respecto al síndrome de trombosis-trombocitopenia (TTS), que implica la formación de coágulos de sangre en diferentes partes del cuerpo, los CDC informaron de al menos dos casos asociados a las vacunas de ARN mensajero, como las producidas por Moderna y Pfizer.

“Hasta la fecha [10 de noviembre de 2021], se notificaron al VAERS [Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas] dos casos confirmados de TTS tras recibir una vacuna de ARNm contra el COVID-19 (Moderna) luego de que se hayan administrado más de 401 millones de dosis de vacunas de ARNm contra el COVID-19 en los Estados Unidos”, indicaron los CDC. “Con base en los datos disponibles, no existe un mayor riesgo de tener TTS después de recibir la vacuna de ARNm contra el COVID-19”.

En mayo de 2021, el Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia (PRAC) de la EMA consideró que no existe una señal de seguridad o información sobre un efecto adverso por las vacunas ARN mensajero tras una revisión de los informes sobre sospechas de coágulos de sangre como efecto secundario.

“Se han informado solo unos pocos casos de coágulos de sangre con plaquetas bajas. Cuando se ve en el contexto de la exposición de personas a las vacunas de ARNm, estos números son extremadamente bajos y su frecuencia es menor que la que ocurre en personas que no han sido vacunadas”, precisó el PRAC. “Estos casos no parecen presentar el patrón clínico específico observado con Vaxzevria y COVID-19 Vaccine Janssen. En general, la evidencia actual no sugiere una relación causal”.

Eliquis

El Eliquis es un medicamento que se utiliza para prevenir la tromboembolia venosa o coágulos en las venas. Según la EMA, el producto es aplicado en adultos sometidos a una artroplastia de cadera o rodilla, una cirugía para extraer articulaciones dañadas y sustituirlas por articulaciones artificiales.

“También se utiliza en adultos para tratar la trombosis venosa profunda (coágulos sanguíneos en una vena profunda, habitualmente de la pierna) y la embolia pulmonar (coágulo en uno de los vasos sanguíneos que irrigan los pulmones) y para prevenir su reaparición”, indica la agencia.

A través de su director de relaciones públicas, Steve Danehy, Pfizer informó a la AFP, el 8 de noviembre de 2021, que “no hay evidencia para concluir que los eventos tromboembólicos arteriales o venosos, con o sin trombocitopenia, sean un riesgo asociado con el uso de nuestra vacuna contra la covid-19”.

“Con un gran número de personas vacunadas hasta la fecha, ninguna observación médica trombótica ha modificado el perfil de seguridad de nuestra vacuna observada en los ensayos clínicos de fase 3”, agregó Danehy.

La especialista peruana en hematología María Vera Vásquez, del Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren, indicó a la AFP que “no hay evidencia fuerte para un aumento de riesgo de trombos [por la vacuna anticovid de Pfizer], si no hubiera sido detenido el uso de ellas”.

“De las vacunas, las más asociadas con trombos son AstraZeneca y Johnson. La Pfizer se asocia a 4 en un millón, es muy baja la posibilidad de trombosis, por tanto muy bajo el posible uso de cualquier anticoagulante como Eliquis”, explicó.

La vacunación con AstraZeneca fue suspendida en algunos países europeos en marzo de 2021 por el temor a la formación de coágulos en la sangre. También el inmunizante contra el covid-19 de Johnson & Johnson fue suspendido temporalmente en Estados Unidos en abril del mismo año, por el mismo efecto. Posteriormente la mayoría de países reanudó la aplicación de ambas vacunas tras determinar que sus beneficios superaban a sus riesgos potenciales (1, 2).

La hematóloga Vera señaló que el riesgo de sufrir trombosis es de ocho a 10 veces mayor con el covid-19 que en relación a las vacunas y que, por lo tanto, la enfermedad por el nuevo coronavirus “traería consigo un aumento del uso de anticoagulación en general”.

“La elección de anticoagulación la realiza el médico en función del tipo de paciente. El Eliquis lo preferimos en pacientes con deterioro de función renal pero tenemos varias opciones en cuanto a anticoagulación oral como la warfarina, que es el más económico, y otros anticoagulantes directos como el Eliquis. Pero no es el único, hay otros como el Rivaroxaban y Dabigatran”, agregó.

La especialista señaló que también se indica “Eliquis u otro anticoagulante” para la fibrilación auricular, una arritmia cardíaca causada por un problema en el sistema eléctrico del corazón, que es un problema frecuente y que ha ido creciendo en los últimos años por el incremento de la población de más de 65 años.

"La FA (fibrilación auricular) ha ido en aumento sostenido por el aumento de la población geriátrica, esto sin relación a la pandemia. La FA es la indicación más frecuente de anticoagulación crónica porque puede llevar a un accidente cerebro vascular (trombosis cerebral)", detalló.

La profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile Vivian Luchsinger Farías explicó a la AFP que los anticoagulantes son utilizados en pacientes que están en reposo o en cama durante varios días como “los que están conectados a ventilación mecánica. Habitualmente se utilizan anticoagulantes porque se sabe que si estás durante varias horas al día quieto; es decir, tus piernas están sin movimiento, facilita la formación de coágulos”.

Sobre las vacunas, recordó: “Los efectos más importantes y más frecuentes han sido dolor en el lugar donde se coloca la inyección, sensación de cansancio generalizado, fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares, dolores corporales y en algunos han sido fiebre. [La coagulación de la sangre] está asociada a otras vacunas como han sido AstraZeneca y la de Johnson & Johnson”, agregó.

Vyndaqel y Vyndamax

La AFP ya verificó publicaciones que aseguraban que las ganancias de Pfizer con el medicamento Vyndaqel/Vyndamax explotaron como consecuencia de la vacunación contra el covid-19.

En esa ocasión, Pfizer confirmó al equipo de verificación de AFP, el 27 de octubre de 2021, que Vyndaqel y Vyndamax “no están indicados para la miocarditis”, sino para una enfermedad cardíaca completamente diferente.

“Vyndaqel y Vyndamax están indicados para el tratamiento de la miocardiopatía causada por amiloidosis transtiretina hereditaria o de tipo salvaje (ATTR-CM) en adultos para reducir la mortalidad cardiovascular y la hospitalización por razones cardiovasculares”, continuó Pfizer.

“Esta rara enfermedad cardíaca no tiene absolutamente nada que ver con la vacuna contra el covid-19”, dijo a la AFP Dariouch Dolatabadi, cardiólogo del Hospital Universitario de Charleroi, Bélgica, el 27 de octubre pasado.

“La amiloidosis y la miocarditis son dos afecciones completamente diferentes: la amiloidosis cardíaca por transtiretina es una afección que no se debe a una inflamación del corazón, como la pericarditis y la miocarditis, y no es una afección relacionada con los medicamentos”, continuó.

La amiloidosis por transtiretina de tipo salvaje o hereditaria no ha sido reportada como efecto adverso de las vacunas.

Además, los expertos entrevistados por la AFP señalan que los casos de miocarditis posvacunación, en especial detectados en adolescentes y adultos jóvenes, y principalmente hombres, son muy raros.

“El riesgo de miocarditis por la infección del covid-19 es mucho mayor que por la vacuna. Por lo tanto, el balance beneficio-riesgo de la vacunación contra el covid en un país donde el virus continúa circulando sigue siendo positivo”, dijo Dolatabadi.

AFP Factual ya ha verificado (1, 2, 3) otras publicaciones que vinculan enfermedades con las vacunas desarrolladas contra el coronavirus.

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