La mayoría de los cuidadores en P.Rico están bajo el nivel de la pobreza

Agencia EFE

San Juan, 5 nov (EFEUSA).- La mayoría de los cuidadores informales de mayores en Puerto Rico son mujeres y del total que hay en la isla, 300, está bajo el nivel de la pobreza generando menos de 10.000 dólares anuales, además de tener estudios universitarios.

De los 300, 232 (77,3 por ciento) eran mujeres y 68 (22,7 por ciento) eran hombres, la edad promedio de la muestra fue de 51 años, y cerca de la mitad de los cuidadores informales (44,7 por ciento) son aquellos que están por debajo del nivel de pobreza.

El primer perfil de cuidadores informales de adultos mayores hecho en Puerto Rico fue presentado hoy por la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.

El mismo detalla la complejidad de las necesidades de este creciente grupo, así como la urgencia de tomar acción ante el sombrío panorama de la próxima década, que proyecta a la isla como un país de viejos pobres, sin personas que los atiendan, según afirmó Ángel Muñoz, coordinador de la Escuela de Cuidadores de Adultos Mayores de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR).

El estudio se trabajó con una muestra de 300 cuidadores informales de 45 municipios.

"Este es el primer estudio de campo que se hace en Puerto Rico con una muestra tan amplia y diversa, en donde nuestros investigadores visitaron grupos de apoyo, iglesias, centros de cuidado, comunidades, hogares y diferentes lugares donde se encontraran cuidadores informales de adultos mayores", dijo.

Ante el envejecimiento acelerado del país, este estudio "nos da una idea de cómo son los cuidadores informales, cuáles son sus necesidades más urgentes y cuáles los efectos en su salud física y emocional al cargar con esta gran responsabilidad", explicó Muñoz.

El 48% de ellos recibe sus ingresos de ayudas del gobierno, como pensiones y seguro social, además de que el 56 por ciento no tiene un empleo asalariado.

Asimismo, el 96,6 por ciento no recibe aportación económica de familiares.

Por otro lado, el 78,2 por ciento de los entrevistados posee estudios universitarios que van desde cursos técnicos hasta doctorados.

Este dato contrasta con los estudios realizados en América Latina, en donde la mayoría de los cuidadores no posee ni siquiera el grado de escuela superior, destacó Muñoz.

A su vez, el análisis destaca que la carga de cuidar a un adulto mayor impacta la salud física y emocional de los cuidadores informales.

El 66,3 por ciento entiende que su salud física se puede ver afectada.

Sobre la salud psicológica, el 70,3 por ciento dijo sentir que su salud emocional se puede ver afectada y el 60,5 por ciento de los encuestados asegura que su vida social pudiera verse afectada, y el 50,4 por ciento prevé efectos negativos en su vida familiar.

Además, el 36 por ciento asegura que también su vida de pareja pudiera afrontar dificultades y el 49,8 por ciento de los cuidadores dijo tener menos energía que antes, y el 38 por ciento ha visto cambios en sus patrones de sueño.

También el 42,8 por ciento se cansa o fatiga más que de costumbre, pero solo el 2 por ciento aseguró que ha perdido la capacidad total para concentrarse.

Según el estudio, un 73,7 por ciento de los entrevistados presenta un grado mínimo de depresión, mientras que el 5 por ciento presentó un grado severo.

Según el Coordinador de la Escuela de Cuidadores de Adultos Mayores de la PUCPR, entre las preocupaciones de los entrevistados se refleja un gran interés en adiestramientos formales.

Por último Muñoz indicó que si se ignora el efecto en la salud física y emocional que viven los cuidadores informales durante la próxima década, Puerto Rico "proyecta un complicado y sombrío panorama. Si no se establecen planes de política pública para los próximos 10 o 15 años, el escenario va a ser más complicado y vamos a tener adultos mayores sin cuidadores, por lo que el gobierno va a tener que asumir la responsabilidad de esta creciente población".

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