May condenó los comentarios racistas de Trump sobre cuatro mujeres del Congreso

LA NACION

LONDRES.- Theresa May, la saliente primera ministra británica, criticó hoy el lenguaje "completamente inaceptable" de Donald Trump hacia cuatro congresistas demócratas, que ha sido condenado como racista, y presionó a su posible sucesor, Boris Johnson, para que se pronuncie también.

May dio el paso inusual de comentar sobre la política doméstica de Estados Unidos después de que Trump dijera a las mujeres a través de una serie de mensajes de Twitter, solo una de las cuales nació en el extranjero, que deberían "regresar y ayudar a reparar" a sus "catastróficos" países de origen e "infestados de delitos".

Los comentarios del presidente hacia Alexandria Ocasio-Cortez, Ayanna Pressley, Rashida Tlaib e Ilhan Omar, quien nació en Somalia, fueron fuertemente criticados y calificados como racistas.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, también denunció los "comentarios xenófobos" de Trump "destinados a dividir a la nación", mientras que las cuatro congresistas lo acusaron de intentar apelar a los nacionalistas blancos.

El gobierno británico adoptó una posición más moderada y aunque criticó los comentarios de Trump, no llegó a calificarlo de racista.

Por su parte, Trump se mostró muy crítico con respecto a May la semana pasada, y dijo que había cometido un "desastre" con el Brexit, luego de que el embajador del Reino Unido en Washington, Kim Darroch, filtrara los cables diplomáticos que lo describían como "inepto" e "inseguro".

Johnson, a quien se espera que los miembros conservadores elijan como sucesor de May, está dispuesto a reconstruir la relación con Estados Unidos después de la seria disputa diplomática.

Pero Johnson y el secretario de relaciones exteriores, Jeremy Hunt, su principal rival, se enfrentan a la presión pública para criticar explícitamente a Trump por el racismo y respaldar los comentarios de May.

Por el momento, cada campaña guardó silencio sobre el tema, a pesar de las protestas de ambos lados del Atlántico, incluidas las afirmaciones de que Trump se había revelado como un racista.

Hunt estaba en una reunión de alto nivel en Bruselas para discutir la crisis de Irán cuando advirtió que se estaba acabando el tiempo para salvar el acuerdo nuclear, comentarios que serán bienvenidos en la Casa Blanca.

El equipo de Johnson aún no dijo nada al respecto, pero había informado el día anterior que uno de sus primeros actos como primer ministro sería ir a Washington para tratar de asegurar un acuerdo de libre comercio con Trump.

Johnson ya ha recibido críticas por no defender a Darroch frente a los ataques de Trump luego de las filtraciones la semana pasada.

Existe el temor de que, con el inminente Brexit, un Reino Unido cada vez más aislado tendrá que recurrir más a una administración dirigida por Trump en su búsqueda de aliados clave.

Por su parte, la líder conservadora escocesa, Ruth Davidson, dijo que May tenía razón y que "ambos hombres que compiten por ser su sucesor deberían decirlo".

La primera ministro de Escocia, Nicola Sturgeon, dijo que los comentarios del presidente "no estaban bien y que la cortesía diplomática no debería impedirnos decirlo, en voz alta y clara".

Nadhim Zahawi, el diputado de Stratford-on-Avon y partidario de Johnson, dijo que el Reino Unido no debería intervenir en la política estadounidense, pero describió el lenguaje utilizado como inapropiado. "No es el lenguaje que yo usaría. Lo estoy condenando ", dijo a la BBC.

Agencia DPA