Mauricio Claver-Carone: "Estados Unidos quiere una región estable, democrática y próspera"

Rafael Mathus Ruiz
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Fuente: Archivo
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WASHINGTON.- El vínculo de Estados Unidos con América Latina -siempre prometedor, aunque también siempre distante- tuvo este año un inesperado conflicto: la puja por la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el único banco internacional en Washington abocado en exclusiva a la región, que quedó en manos de Mauricio Claver-Carone. Como tantas otras cosas, el futuro del BID también depende de las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

La llegada de Claver-Carone tensó vínculos con México, la Argentina y Chile, entre otros países. El funcionario que manejó la relación entre la Casa Blanca y América Latina durante buena parte de la presidencia de Donald Trump desde el Consejo de Seguridad Nacional, tejió vínculos con el Caribe, América Central, los países andinos, Brasil y Colombia. Ahora se propone acercar a América Latina y Washington a través del BID, un instrumento al que recién ahora, tras el avance de China, Estados Unidos le echó el ojo.

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"Yo puedo dejar como un legado no solo la institucionalidad, sino un mejor entendimiento en Estados Unidos, en el Congreso, del potencial y la importancia que tiene el BID para la región, que creo que siempre se ha subestimado", dijo en una entrevista con LA NACION en el BID.

"A Estados Unidos le interesa que la región sea estable, democrática, próspera, por varias razones. Pero nunca han visto al BID como un mecanismo en el que debemos invertir más para hacer un instrumento positivo de cambio y de prosperidad para la región", reconoce.

Claver-Carone integra una camada de políticos de Florida que cobraron envergadura en Washington durante la presidencia de Trump. En ese grupo están Carlos Trujillo -embajador de Estados Unidos en la Organización de los Estados Americanos (OEA), que puede convertirse en el principal diplomático para la región- y el senador Marco Rubio, una de las voces más influyentes en política exterior en el Congreso. Todos tienen en la mira a tres países: Cuba, Venezuela y Nicaragua.

La gestión de Claver-Carone puede llegar a quedar condicionada si Joe Biden, el candidato demócrata, le ganara la elección a Trump. Claver-Carone podría ser un presidente sin presidente propio. Su principal objetivo al frente del BID es ampliar el capital del banco para prestar más y fomentar la generación de empleo.

"Si la región no crece y no tiene desarrollo, fracasamos en nuestra misión", dice. La ampliación de capital "sigue igual" pase lo que pase con la elección, promete el funcionario.

"El BID ha recibido mas atención en Estados Unidos en los últimos 60 días que la que había recibido en los últimos 60 años. Ahora bien, a veces hay personas a las que les caigo bien, y hay personas a las que les caigo mal. No hay nadie en el medio. O caigo bien o mal, sea por estereotipo o porque me conocen. Las personas que me conocen saben que soy muy práctico. Yo soy muy directo y muy honesto", señala Claver-Carone.

El nuevo jefe del BID niega que durante su gestión los préstamos puedan ir atados a condiciones políticas. "Absolutamente no", afirma.

"A mí me encanta crear. Desafortunadamente siempre mi estereotipo es que soy el duro, busco castigar a los malos. Y sí, soy muy bueno en castigar a los malos. A mí los dictadores no me gustan, pero afortunadamente no hay dictaduras en el BID, así que no tengo que preocuparme de las dictaduras. Tratamos con todo el mundo. Esos temas son para la OEA, no para el BID. Aquí en lo que nos enfocamos es en cómo poder asegurarnos de que los países tengan el crecimiento y el desarrollo y que se modernicen", continúa.

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Claver-Carone dice que Estados Unidos quiere una región "estable, democrática, próspera", en ese orden. La principal preocupación de Washington a la hora de mirar a la región ha sido la estabilidad y la seguridad. La creciente influencia de China y su avance con proyectos de infraestructura es una de las principales obsesiones norteamericanas. Cuando se le menciona que hay países en América Latina que valoran las inversiones chinas, responde tajante: "Discrepo completamente, y lo digo sin perjuicio de China".

"No veo mi trabajo como contrarrestar a China. Yo lo que veo es ofrecerle las mejores opciones a la región. La región no se abrió, y la región no ha recibido inversiones y créditos de China porque haya querido, francamente lo ha hecho porque ha tenido que hacerlo en las necesidades que existían y el hecho de que la comunidad internacional financiera y los Estados Unidos francamente no lo hacían", indica Claver-Carone.

"China ha sido una necesidad para la región en un tiempo en que la comunidad de Estados Unidos y las multilaterales no cumplían sus necesidades", añade. Algunos en Washington creen que eso seguirá igual.