Mattarella busca el deshielo entre los antiguos socios del Gobierno de Conte

Roma, 29 ene (EFE).- El presidente de Italia, Sergio Mattarella, constató hoy el acercamiento entre dos de las partes enfrentadas en la crisis de Gobierno, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y Matteo Renzi, y ha ordenado una mediación en busca de una reconciliación.

"Se ha constatado la perspectiva de una mayoría política entre los grupos del precedente Gobierno", anunció el jefe de Estado después de treinta y dos horas de consultas con las distintas formaciones para estudiar una solución a la crisis política.

Así, Mattarella ha encargado al presidente de la Cámara de los Diputados, Roberto Fico, exponente del antisistema M5S, la mediación entre estos socios mal avenidos dada la urgencia de la pandemia y deberá exponerle el resultado de sus reuniones antes del martes.

El primer ministro, Giuseppe Conte, dimitió el pasado martes tras perder el apoyo del partido de Renzi, Italia Viva (IV), que quitó la mayoría absoluta a su coalición, formada por el M5S, el Partido Demócrata (PD, centroizquierda) y Libres e Iguales (LeU, izquierda).

UN TÍMIDO DESHIELO

No obstante en estas horas se detectaron señales de acercamiento entre los socios, en los últimos días a la gresca.

Este tímido principio de deshielo pudo percibirse en las palabras del jefe político del M5S, Vito Crimi, después de reunirse con el jefe del Estado en el Palacio del Quirinale.

"Le hemos expresado nuestra disponibilidad a debatir con quien quiera dar respuestas al país. Un espíritu colaborador para un Gobierno político que parta con las fuerzas de mayoría que han trabajado juntas durante este año y medio", leyó ante los medios.

Ayer jueves el líder de IV tampoco cerró la puerta a un acercamiento con la coalición, pero exigió primero un programa ambicioso y, sobre todo, que digan si quieren una reconciliación.

Y esto es lo que ocurrió hoy. Aunque sin citarle, Crimi opinó que el nuevo Ejecutivo deberá basarse al menos en los partidos que trabajaron juntos "el último año y medio", es decir, el M5S, PD, Leu y la IV de Renzi.

No obstante el Cinco Estrellas no pretende ceder en una cosa, el nombre de Giuseppe Conte como primer ministro, pues muchos creen en Italia que todo es una maniobra de Renzi para acabar con él, pues ambos se disputan el centro ideológico.

UNA MANZANA ENVENENADA

La reacción de Crimi fue enseguida celebrada desde IV. Uno de sus exponentes, Ettore Rosato, aseguró en la televisión pública que sus palabras "van en la dirección solicitada".

Sin embargo, la apertura a negociar una vuelta de Renzi amenaza con sacudir a los socios gubernamentales. No en el PD, antiguo partido del político y más proclive al debate, sino en un Cinco Estrellas que no acaba de fiarse.

Tal y como se esperaba el primero en reaccionar fue el líder del ala más purista y a la izquierda del M5S, Alessandro Di Battista, quien lamentó que la línea del partido "haya cambiado" y aseguró que una reconciliación sería "un gran error político e histórico".

Su correligionaria, la senadora Barbara Lezzi, también criticó este acercamiento y pidió someterlo al voto de la militancia.

SANAR LA RUPTURA

En su labor de mediación, Fico deberá constatar si este interés de los antiguos socios de Gobierno de acercarse es real. Todo apunta a que sí, porque ninguno quiere elecciones, pero lo que también está claro es que tendrán que limar muchas asperezas.

Renzi exige firmar un programa que, entre otras cosas, incluya un plan más ambicioso para el reparto de los fondos europeos para la pandemia, 209.000 millones de euros, el motivo "oficial" de su ruptura. Pero nadie descarta que también quiera más poder.

Los socios además deberán consensuar un primer ministro, y aquí es donde Giuseppe Conte se juega su futuro. Por el momento el Cinco Estrellas y los partidos de izquierdas insisten en defenderle a capa y espada, mientras que Renzi ha dicho que ya se hablará del tema.

LA DERECHA EXIGE ELECCIONES

Entretanto Mattarella también recibió a los líderes de la coalición derechista: Matteo Salvini de la Liga, Giorgia Meloni de Hermanos de Italia y Antonio Tajani de Forza Italia, en lugar de Silvio Berlusconi, en reposo tras sus recientes problemas cardíacos.

La oposición conservadora no retrocedió ni un milímetro en la postura que viene defendiendo: la mejor opción es un adelanto electoral cuanto antes, conscientes de la holgada ventaja que les otorga casi todas las encuestas.

Salvini, en una declaración sin preguntas, urgió a solucionar esta crisis debido a la situación que atraviesa el país, en un momento de grave crisis económica y social por la pandemia.

No obstante, la derecha sabe que a partir de julio no se podría convocar elecciones, pues arranca el "semestre blanco" que precede al final de mandato del jefe del Estado y en el que no se permite la disolución del Parlamento.

(c) Agencia EFE