Una masiva huelga generó caos en París

LA NACION

PARÍS (AFP).- Los parisinos tuvieron que armarse de paciencia ayer para circular por la capital francesa, paralizada por una huelga en los transportes públicos, la peor en 12 años contra la reforma de las jubilaciones que prepara el gobierno.

Diez de las 16 líneas de subte de París permanecieron cerradas y las demás saturadas, los ómnibus funcionaron a cuentagotas y enormes atascos evidenciaban la primera gran ofensiva sindical contra la reforma jubilatoria impulsada por el gobierno del presidente Emmanuel Macron.

La huelga afectaba también a los trenes suburbanos que usan cada día miles de personas que viven o trabajan en las afueras de la capital francesa.

La reforma, que fue una de las promesas de campaña de Macron respecto de la eliminación de regímenes especiales, perjudicaría a los trabajadores del subte de París, así como los empleados de otras profesiones que desempeñan labores consideradas difíciles o peligrosas. Perderían así los beneficios asociados a sus regímenes especiales, que actualmente les permite, por ejemplo, jubilarse antes que los demás franceses.