Así Mary Paz Banquells reactivó economía en su hogar tras divorcio

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 29 (EL UNIVERSAL).- El divorcio entre Alfredo Adame y Mary Paz Banquells, más que cosas malas, parece haber llevado la prosperidad a la casa de la actriz y sus tres hijos, pues luego de la separación y la llegada de la pandemia, se encontraron en una situación económica comprometida, lo que la y los llevó a emprender negocios que comenzaron siendo caseros y hoy, a casi tres años, se han convertido en todo un éxito.

En su visita a "Ventaneado", Mary Paz Banquells y su hijo mayor, Diego Adame, hablaron del negocio de postres que han emprendido como familia, luego de que la pandemia por Covid-19 los obligara a poner una pausa a su negocio, en el que hospedaban perritos de las familias que salían de viaje y dejaban a su cuidado a sus animales de compañía.

Diego recordó que, de un día al otro, las ganancias que generaban por cuidar perritos se congelaron, pues las personas estaban confinadas, por lo que no podían salir de casa y, por ende, no necesitaban que cuidaran a sus perritos, al contrario, podían pasar con ellos todo el tiempo, sin importar que estuvieran en una junta laboral o durante una clase, ya que estas ocupaciones se llevaban a cabo virtualmente.

Fue así que un día se percató que su madre estaba angustiada por la situación económica a la que se podían enfrentar si los confinamientos no eran levantados en un futuro cercano, por lo que Diego se sentó a conversar con ella, pues debido a sus estudios universitarios relacionados a la rama de los negocios, le dijo que lo mejor que podían hacer para resolver el problema era emprender un negocio desde casa.

De esa manera –detalló Banquells- le preguntó en qué era buena, y ella contestó que haciendo postres, sobre todo la rosca de naranja, y partiendo de ahí, los Adame Banquells iniciaron el negocio que, todavía hoy, les ha dado muchos frutos; mientras Diego se encargada de la difusión del negocio en redes sociales, sus otros dos hijos la ayudaban con en la cocina y a repartir los pedidos.

Con el tiempo, Banquells agregó nuevas recetas para ofrecer una cantidad de postres más variados, lo que funcionó muy bien. Más adelante, cuando los casos del Covid-19 disminuyeron y las actividades comenzaron a normalizarse, el hospedaje de perritos en su casa volvió a activarse, por lo que la actriz tuvo que aprender a compaginar un proyecto con otro; por las mañanas sacaba a los perritos y por las noches preparaba los postres.

Pero todo este proceso fue un esfuerzo en conjunto, pues su hijo Diego denominó a su familia como un bote de cuatro tripulantes, donde todos navegan de forma pareja. Esta unión –confió Mary Paz- nació desde que sus hijos eran muy pequeños, pues cuando reflexionó que tenía sólo hijos varones, llegó a temer que con el tiempo se alejaran de ella por no compartir gustos, por lo que empezó a interesarse en los interés de los tres y apropiarse de los mismos, lo que la hizo acompañarles a convenciones de comics y disfrazarse. Además de dirigir los negocios que ha emprendido, Banquells aparecerá en una obra producida por Silvia Pasquel, la cual se estrenará a principios del próximo año.