Martín Insaurralde y el Movimiento Evita, un encuentro de “reconciliación” de cara a 2023 y que incomoda a Axel Kicillof

Emilio Pérsico y Máximo Kirchner, en un plenario del Movimiento Evita
Emilio Pérsico y Máximo Kirchner, en un plenario del Movimiento Evita - Créditos: @Rodrigo Nespolo

Entre achuras, ensaladas y agua mineral, Martín Insaurralde selló días atrás la paz pública con el Movimiento Evita. Fue un encuentro con mucho de reconciliación con vistas a las elecciones de 2023, para la cual el intendente de Lomas de Zamora (con licencia) y actual jefe de gabinete bonaerense se viene preparando desde hace rato con deseos de llegar a la cima de la provincia.

Según asistentes al cónclave, llevado a cabo en el quincho de la intendencia lomense y que duró cerca de tres horas, Insaurralde dio por terminadas las discusiones públicas entre el Movimiento Evita con el camporismo que encabeza su aliado Máximo Kirchner, desavenencias que llegaron incluso a acusaciones públicas por parte de la vicepresidenta Cristina Kirchner hacia la “tercerización de los planes sociales”, en clara referencia a éste y otros movimientos sociales hasta hace poco cercanos al presidente Alberto Fernández.

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“Nos reunimos con el @chinonavarrook, compañeros y compañeras del @movimientoevitapba, a quienes escuché y conversamos sobre la realidad de la provincia. Nuestro compromiso con la comunidad es impulsar acciones territoriales con un Estado cada vez más presente”, escribió vía redes sociales Insaurralde, junto a quien estuvieron otro intendente bonaerense, Mariano Cascallares (Almirante Brown), y espadas políticas de su confianza como el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Federico Otermín. El secretario de Relaciones con la Comunidad de la jefatura de gabinete nacional, Fernando “Chino” Navarro y el exministro del Interior, Juan Manuel Abal Medina, encabezaron la nutrida delegación del Movimiento Evita, que no incluyó a algunos otros dirigentes (Leonardo Grosso, la intendente de Moreno, Mariel Fernández, o Patricia Cubría, candidata a intendenta de La Matanza), por estar de vacaciones.

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Siempre según testigos del evento, (cerca del jefe de gabinete bonaerense guardaron un prudente silencio), Insaurralde contó durante el asado que está “pensando y evaluando en armar un espacio más amplio” en la provincia, objetivo por el que recorre territorio bonaerense desde hace meses. No habló de su eventual candidatura a gobernador, para la cual ya está anotado de hecho el actual mandatario Axel Kicillof, y sí de una eventual PASO en territorio bonaerense, de la que podrían llegado el caso participar otros actores del Frente de Todos, como los ministros Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Victoria Tolosa Paz (Desarrollo Social), a quien Navarro suele definir como “una dirigente valiente que no esquiva los conflictos”. El propio Navarro, según otros asistentes, habló sobre la “necesidad de incorporar al centro productivo del país, que aunque está en manos de gobiernos peronistas está disociado de lo que pasa en el AMBA”. También, y en un guiño hacia el anfitrión, Navarro y Abal Medina expresaron su deseo de que “el próximo gobernador bonaerense sea nacido en la provincia”.

Después de las durísimas críticas de Cristina Kirchner en aquel acto de la CTA, en junio pasado, Navarro e Insaurralde sellaron una tregua, de la que también participó el ministro del Interior, Eduardo de Pedro. De la mano de un progresivo alejamiento del presidente Alberto Fernández, el Evita fue dando pasos de acercamiento hacia el cristinismo, coronados por la reunión entre la vicepresidenta y el jefe del movimiento, Emilio Pérsico, en el despacho de la vicepresidenta en el Senado. Aquella desafiante candidatura de Florencio Randazzo en 2017, apoyada por el Movimiento Evita y rechazada por la entonces Unidad Ciudadana, parece haber quedado archivada de modo definitivo, aunque ni el Evita ni La Cámpora bajarán a sus candidatos en distintos territorios de la provincia.

Emilio Pérsico y Máximo Kirchner, en un plenario del Movimiento Evita
Emilio Pérsico y Máximo Kirchner, en un plenario del Movimiento Evita - Créditos: @Rodrigo Nespolo

En forma paralela al acercamiento con Insaurralde, quien apenas disimula su intención de postularse a gobernador, los dirigentes del Movimiento Evita apuran las afiliaciones para presentarse con partido propio, denominado “Los Comunes” , en la interna frentetodista. Al mismo tiempo, Navarro y Abal Medina trabajan en la “contención” de dirigentes importantes de poblados pequeños y medianos de la provincia de Buenos Aires, a fin de sumarlos a la construcción colectiva.

Desde la gobernación bonaerense y la intendencia de Lomas de Zamora aclararon que el vínculo entre Insaurralde y el Movimiento Evita es “muy bueno desde hace mucho tiempo”. Y dieron como pruebas la participación del secretario Alfredo Fernández en el área de Hábitat del municipio de Lomas de Zamora, y la inclusión de un concejal del Evita en el bloque del Frente de Todos del concejo deliberante local. Desde el Evita confirman que el vínculo con Insaurralde “es bueno, fuimos rivales y fuimos juntos, pero siempre desde el respeto”.

En la agenda común figura una reunión de Insaurralde y esas figuras locales, prevista en principio para febrero. Y una visita conjunta del Evita e Insaurralde a González Chávez, donde el intendente Marcelo Santillán promueve un ambicioso proyecto de energía eólica comandado por la empresa Techint. El dato es que de esa visita conjunta participaría el jefe de gabinete, Juan Manzur, quien no oculta que, si logra ser electo vicegobernador de Tucumán en las elecciones del 14 de mayo próximo, irá por la postulación presidencial “al día siguiente” de ese eventual triunfo.

“Falta mucho, Manzur todavía tiene que ganar junto a (Osvaldo) Jaldo en Tucumán. Pero la idea es compartir esa actividad”, afirmaron fuentes con conocimiento de esos vínculos, inmersos en un Frente de Todos con actividad política creciente luego del anuncio de Cristina Kirchner de no ser “candidata a nada” en las próximas elecciones.

Desde el Evita especulan con que Cristina no será finalmente candidata, porque “siente que la elección nacional está perdida y buscará reconstruir desde la provincia”. Aunque la vicepresidenta se mostró en Avellaneda junto a Kicillof, la chance de que el gobernador bonaerense será finalmente el candidato a Presidente abriría la puerta para una postulación de Insaurralde. “Y si no, pueden ir los dos a competir en unas PASO, solos o con otros candidatos”, aseveraron testigos del asado.