Los Marlins regresan a casa tras una gira difícil, ¿habrán dejado atrás los malos tiempos?

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Derrick Tuskan/AP

Varios bateadores clave de los Marlins han sufrido malas rachas a principios de temporada. Quizá ninguno ha sido más notable que Avisaíl García, quien firmó un contrato de cuatro años y $53 millones con Miami en la temporada baja, al punto que el jardinero estaba bateando para .176 con un jonrón, cuando llegó el pasado lunes a Arizona.

Los Marlins necesitan que García -al igual que el cubano Jorge Soler, otras de las piezas traídas para fortalecer la ofensiva- comience a carburar de manera consistente como el gran bateador que es y dote a su alineación con esa fuerza que ha mostrado en otras ocasiones.

Así que fue una visión alentadora verlo disparar un cuadrangular de tres carreras a 440 pies de distancia para completar la anotación de ocho rayitas en el estallido de Miami en la novena entrada frente a los Diamondbacks para rescatar el último juego de la Serie Particular.

Sin hacer mucho ruido, el venezolano ahora tiene una racha de hits de cinco juegos y ha elevado su promedio a .204, lo cual todavía queda muy por debajo de su máximo potencial, pero al menos pudiera ser una leve muestra de va tomándole el pulso a la temporada.

“Ha estado viendo la pelota, ha estado girando a la izquierda con un poco más de frecuencia, lo que siempre es algo bueno’’, dijo el manager de los Marlins, Don Mattingly. “Dirigió un par de pelotas al medio del terreno el otro día, lo cual fue bueno, para pegar un par de imparables’’.

También podría ser una señal de que las cosas van por el camino correcto. No solo para García, sino para todo el equipo, que después de vivir un abril de gloria y extender a siete una racha de victorias, ha confrontado serios problemas en mayo al ceder varias series particulares.

Durante varios días, Mattingly ha compartido su creencia de que las mareas pronto cambiarían a favor de los Marlins y como botón de muestra exhibe esta victoria antes de tomar el avión rumbo a La Pequeña Habana para una estancia, donde rendirán homenaje a los campeones de la Serie Mundial de 1997.

Stallings y Chisholm rescatan el final de una gira que deja muchas interrogantes para los Marlins

Después de 16 juegos en 16 días, Miami descansa este jueves, antes de darle la bienvenida a los Cerveceros, los Nacionales y los Bravos. El equipo tiene la esperanza de que los tiempos difíciles hayan quedado atrás y que lo sucedido el miércoles sea el comienzo de un mejor período.

“Definitivamente es un suspiro de alivio, obtener una victoria y terminar con esto, este pequeño tramo’’, agregó Mattingly. “Esperemos que ese pequeño buen momento al final nos ponga en marcha por el buen camino’’.

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