Mario, joven con gigantismo, cumple su sueño de conocer la playa

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CIUDAD VICTORIA, Tamps., marzo 22 (EL UNIVERSAL).- Este lunes cumplió su sueño de visitar la playa Miramar por primera vez en su vida, el joven Mario Aurelio Flores Bautista, de 18 años, quien padece gigantismo hormonal, mide dos metros con quince centímetros de estatura, y además tiene un tumor que está acabando con su vida.

Bajo un intenso sol, Mario Aurelio llegó hoy a la playa Miramar, en el municipio de Madero, en una ambulancia del grupo de emergencias del Sistema Nacional de Rescate y Emergencia A. C. (SINAREM). Lo acompañaron familiares y hubo presencia de los medios de comunicación.

El representante de SINAREM en la zona sur de Tamaulipas, Margarito Rodríguez Nájera, relató que el pasado fin de semana se enteraron de la situación del joven y decidieron apoyar para cumplir su sueño.

Para ellos utilizaron una ambulancia en la cual trasladaron a Mario y su familia a la playa Miramar; también iban brigadistas quienes hicieron una caravana por la Avenida de la Industria, la avenida Monterrey y la avenida Tamaulipas.

"Fue ayer cuando nos hablaron, nosotros aportamos una ambulancia para que esté traslado se llevase a cabo, es un traslado riesgoso por lo atípico", explicó Rodríguez.

Mario Aurelio reside con su mamá y sus hermanos en el fraccionamiento Laguna Florida en Altamira.

Su mamá narró que cuando tenía doce años de edad le diagnosticaron gigantismo, enfermedad que le ha ocasionado una deformación en sus pies, y también un tumor en el nervio óptico.

Desde hace varios años la señora enviudó y poco antes de la pandemia perdió su empleo. Para cubrir los gastos médicos de su hijo y sacar adelante a sus otros tres hijos, ella se dedica a la venta de ropa en los mercados rodantes.

"Tiene un tumor en el nervio óptico, cuando le mandamos a hacer una resonancia, me dijeron que ya no había solución, para poder volver a operar, a mi me estaban dando la autorización para ver si yo podía dar la firma para operar al niño, pero iba a ser a consecuencia mía y yo decidí que se quedara así el niño", dijo con visible tristeza la señora.