Mario Draghi, pendiende del Cinco Estrellas en la víspera de una moción

·3  min de lectura

Roma, 13 jul (EFE).- El primer ministro de Italia, Mario Draghi, siguió este miércoles los movimientos de uno de los principales aliados de su coalición, el Movimiento 5 Estrellas (M5S), un día antes de que se vote una moción de confianza de la que el partido podría desmarcarse, desencadenando una crisis.

El líder del M5S, Giuseppe Conte, reunió hoy a su dirección para decidir cómo votarán mañana el Senado, donde está previsto terminar la tramitación de un delicado decreto con ayudas contra la inflación.

El problema reside en que el decreto se planteará como una moción de confianza al Gobierno, una estratagema típica en el Parlamento italiano cuando se quiere acelerar la aprobación de una ley pues evita que sea enmendada y, por tanto, retrasada.

El M5S ha sido muy crítico con este decreto y amenaza con abstenerse, como hiciera el lunes en la Cámara de los Diputados, pero esa postura implicaría desmarcarse de la coalición, no apoyar un decreto aprobado por el mismo Gobierno del que forman parte.

Por eso Draghi y Conte mantuvieron hoy una conversación telefónica para acercar posturas, según recogen los medios locales.

En los últimos tiempos las divergencias entre ambos han ido en aumento: primero porque el M5S no era partidario de seguir armando a la resistencia ucraniana, después acusando a Draghi de querer sacar a Conte de la dirección del partido y ahora por esta ley.

Los analistas sostienen que la intención del M5S, que acaba de sufrir una dura escisión, es abandonar el Gobierno de unidad nacional para recuperar el electorado perdido y más descontento, sobre todo tras los últimos batacazos electorales.

Draghi considera clave el apoyo del M5S, ganador de las elecciones de 2018 que inauguraron esta legislatura, y aseguró que sin ellos no había Gobierno, dejando en manos del jefe del Estado, Sergio Mattarella, la posibilidad de someterse a una nueva investidura.

Los partidos de la derecha de su coalición le emplazan a "verificar" en el Parlamento los números con los que cuenta en su propósito de agotar la legislatura en 2023.

No obstante, en Italia nadie excluye la posibilidad de que todo degenere en una crisis de Gobierno y algunos partidos ya han avisado de que, si Draghi cae, la alternativa es un adelanto electoral.

Dentro de la coalición, tanto el secretario del Partido Demócrata, Enrico Letta, como los líderes de la conservadora Forza Italia y de la ultraderechista Liga, Silvio Berlusconi y Matteo Salvini, han adelantado que si cae el Gobierno se irá a elecciones.

Letta explicó que esto sería "lógico" ya que, aunque Draghi podría gobernar sin el apoyo del M5S, no le sería posible sin Berlusconi y Salvini, que prefieren abrir las urnas.

La más interesada es la jefa de los ultras de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, única oposición a Draghi.

"Italia no puede ser rehén de las riñas y polémicas de palacio. Es preciso ir a elecciones para dar a la Nación un Gobierno fuerte, unido y que actúe realmente en el interés de los italianos", tuiteó.

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.