Marea verdeamarilla invade Copacabana con "misión" de reelegir a Bolsonaro

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Orley Antunes tiene una misión clara y pocas semanas para cumplirla: "Tenemos que elegir a Bolsonaro contra el mal", asegura este brasileño junto a decenas de miles de seguidores del presidente ultraderechista en la playa de Copacabana, en Rio de Janeiro.

Ha viajado 12 horas en auto desde el estado de Paraná (sur) para ver al presidente, que participa este miércoles en manifestaciones políticas organizadas al margen de los actos militares por el Bicentenario de la Independencia en Brasilia y Rio.

"La elección es el 2 de octubre, tenemos menos de un mes para cumplir nuestra misión, para evitar que Brasil se hunda como Argentina o Venezuela", gobernadas por la izquierda, dice este profesor de 41 años, que viste una camiseta amarilla y verde, colores de la bandera nacional que inundaban el paseo marítimo de Copacabana.

"Esta multitud es una demostración de fuerza, de lo que Brasil realmente quiere. Si las elecciones son limpias, creo que Bolsonaro ganará en la primera vuelta", agrega, pese a que los sondeos colocan a Bolsonaro detrás del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El propio Bolsonaro desestima las encuestas, a las que llamó este miércoles de "mentirosas".

"Si Bolsonaro pierde y reconoce su derrota, tendremos que aceptarla. Pero si existe cualquier sombra de duda sobre el resultado, saldremos nuevamente a la calle", advierte Antunes, quien no cree que se registren episodios de violencia, pese al clima de tensión.

"Yo, por ejemplo, tengo un arma. Pero no la he traído hoy", asegura.

Uno de los hijos del mandatario, el diputado Eduardo Bolsonaro, invitó en Twitter a los brasileños que "compraron un arma legalmente" a inscribirse como voluntarios en la campaña de su padre.

- "El Ejército del lado del pueblo" -

Fernando César Alves, un adiestrador de perros de 34 años, tampoco cree en las encuestas: "Creo en lo que veo, en esta multitud reunida aquí", afirma mientras bebe una cerveza en la playa.

Además de los manifestantes concentrados en la amplia avenida junto a la playa, decenas de personas enarbolaban banderas brasileñas y hacían rugir los motores de sus motos acuáticas, frente a los barcos de la Armada que participaron del desfile militar por los 200 años de la Independencia.

"¡El Ejército abraza al pueblo para enviar un mensaje al mundo entero!", vociferaban manifestantes desde un altoparlante a bordo de uno de los varios camiones sonorizados dispuestos a lo largo de la avenida.

Su sonido ensordecedor se mezclaba con los estridentes tiros de cañón disparados cada hora desde el fuerte militar de Copacabana, que asustaban primero a los manifestantes y eran celebrados enseguida con fuertes aplausos.

- Doble de Bolsonaro -

"Estamos aquí porque no queremos más comunismo en Brasil. Bolsonaro encarna la defensa de la familia tradicional, de los valores cristianos", explica Aline Giovanoni, una ama de casa evangélica que acudió al acto junto a su hija de 15 años.

A pocos metros, un hombre de cabello grisáceo atrae todas las miradas. Va de traje negro, con una banda presidencial atravesada en el pecho y se parece mucho al jefe de Estado.

"Todavía creemos en el futuro de Brasil y queremos mostrar que nuestro presidente es el mejor", dice José Luiz Chaves, conocido como "el Bolsonaro de Recreio", uno de los barrios costeros de la zona oeste de Rio.

La agente inmobiliaria Suely Ramalho, de 78 años, apoya al mandatario porque es "valiente" y "no teme a nada".

"Le han hecho mucho mal, la prensa, la izquierda, la corte suprema. Pero confío en que, si no hay fraude, vencerá en primera vuelta", asegura esta mujer negra, con trenzas en el cabello.

"No queremos que Lula vuelva. Ya voté al Partido de los Trabajadores (PT) y fue una decepción inmensa", concluye.

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