Marcos Paz: siete hermanos buscan desesperadamente a su padre, que desapareció luego de salir en bicicleta

LA NACION
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Siete hermanos buscan desesperadamente a su padre, Roberto Ángel Espinosa, de 76 años, quien desapareció de su hogar el viernes por la noche cuando fue a dar una vuelta en bicicleta por el barrio donde vive, en la localidad de Marcos Paz. El hombre, que vive solo, es diabético, toma un medicamento porque es hipertenso y es "muy tranquilo" y "muy confiado".

Su hija menor, Laura, de 20 años, cuya casa es vecina con la de su padre en el barrio Güemes, dijo a LA NACION que por la mañana del sábado le fue a dar la medicación y encontró que la puerta y la ventana estaban abiertas de par en par.

"Es un barrio en el que nos conocemos todos, entré y vi que faltaba la bicicleta, que él siempre deja en una habitación, y me fui directo a hacer la denuncia", explicó. Además, aseguró que solo faltaba la billetera de su padre, por lo que él al salir la tendría. "Tiene solo plata encima, los documentos los tengo yo porque hace poco los perdió y al recuperarlos preferí ser yo quien lo guarde", explicó.

La última persona que lo vio fue un primo de ella, que vive en la esquina. "Cerca de las 9 de la noche, mi primo lo vio salir en la bicicleta", contó Silvana Viera, de 36 años, otra de las hijas de Roberto. "Entonces le dijo ´Viejo ¿a dónde vas? Es muy tarde´ y mi papá le contestó que estaba aburrido y que se iba a dar una vuelta", relató.

Recién el sábado por la mañana, cuando Laura fue a la casa de Roberto, la familia se percató que no estaba y que no había vuelto luego de salir en su bicicleta, por lo que inmediatamente hicieron la denuncia a la comisaría de Marcos Paz. Además, le consultaron a una amiga que tiene Roberto en el barrio, pero la mujer aseguró que no lo vio.

Preocupación por su salud

Al momento de salir, Roberto - que mide 1,70, tiene tez blanca y es calvo-, vestía un short gris, una remera blanca, tenía una pulserita de Boca y calzaba unas ojotas. Además de ser hipertenso y diabético, sufre de artrosis en la pierna y hacía poco había vuelto a andar en bicicleta gracias a un tratamiento con aceite de cannabis que había comenzado hacía poco.

"Mi papá hacía dos años que no se subía a una bicicleta. Imaginate que cuando empezó con el tratamiento estaba feliz, no le dolía más la pierna, incluso estaba más animado, hablaba más fluidamente. Tomaba tres gotitas de aceite nada más", contó Silvana.

Roberto solía dirigirse con la bicicleta hacia la carnicería y la verdulería que quedan a cinco cuadras de su casa. "Ese es el recorrido que más conoce, y hacía allá fue supuestamente el viernes. Pero el barrio cambió mucho, hay mucha construcción y mucho campo", informó la hija del jubilado.

En cuanto a la salud psíquica de su padre, Silvana explicó que Roberto está bien, solo que a veces, como vive solo y ya no hacían reuniones familiares para evitar que se enferme, estaba un poco "bajoneado".

"Dos semanas atrás lo vi un poco triste, porque lo veíamos poco, de lejos. Así que me lo traje a casa unos días, con todos los cuidados del caso, y repuntó. Estaba más contento", aseguró Silvana que vive en San Martín.

"Lo que noté es que a veces hablaba muy pausado y bajito, como que no escuchaba bien, así que pedí turno con el otorrinolaringólogo, pero nos dieron turno para después de las fiestas", explicó.

Las hipótesis sobre su desaparición

Desde el sábado, los hermanos se organizan para dar vueltas por el barrio, repartir fotocopias con la cara de su padre y los teléfonos de contacto y para asistir a un lugar cada vez que alguien asegura haberlo visto.

El barrio Güemes es una zona de casa humildes, con grandes terrenos de campo y se encuentra a cinco cuadras de la ruta 200. "Yo digo que es el territorio del pasto, hay zonas donde hay mas de dos metros de alto", explicó Silvana.

"Mi primo nos dijo que vio que mi papá se dirigía a los fondos del barrio, no hacia la ruta. Y en toda esta zona no hay cámaras, solo en la ruta. De todas maneras se analizaron las cámaras disponibles y no se lo ve en las imágenes", explicó Silvana quien junto a sus hermanos maneja diferentes hipótesis sobre lo que le pudo haber ocurrido a su padre.

"Creemos que puede estar en alguna casa con alguien que no tiene redes sociales, creo que como era de noche, quizás se desorientó, se perdió y alguien lo ayudó. Hay muchas casitas chiquitas, en construcción, y es una zona donde no hay señal, es como un bunker", dijo.

Silvana cree que, además que él no tiene su documentación a mano, puede estar también desorientado por la falta de medicación para su diabetes y la presión.

"Otra cosa que pensamos es que se haya tomado un colectivo. pero sería raro de él. Quizás le robaron la bicicleta, o se cayó, o se lastimó, y todo eso más la angustia quizás lo desorienta más", explicó.

"Mi papá es un hombre muy confiado, no discute, es tranquilo. Espero que alguien nos pueda ayudar a encontrarlo con el boca a boca, cualquier pista nos ayuda", dijo Silvana sobre su padre que trabajó 40 años en la fábrica Los cinco Hispanos y cuando quedó desempleado realizó trabajos de albañilería hasta que los dolores en su pierna lo dejaron inactivo.

"La policía nos está ayudando mucho, tenemos móviles disponibles y cada vez que sale alguna pista envían autos a buscarlo", expresó Silvana, que junto a sus hermanos, que son de diferentes matrimonios de su padre, publicaron la foto y los datos de su papá en las redes sociales.

"La gente es muy solidaria en la zona, es muy humilde, todos los que tienen redes lo vieron, nos quieren ayudar", dijo la mujer agradecida y con la esperanza de encontrar a su padre.

Quien pueda dar información de Roberto Ángel Espinosa puede comunicarse con 11 6788-4099 o el teléfono de la comisaría de Marcos Paz 0220-477-1111.