"La marcha es ciudadana, no partidista"

Otilia Carvajal

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 13 (EL UNIVERSAL).- Sin banderas tricolores, albiazules ni amarillas, los protagonistas y promotores de la marcha de este domingo en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE) serán los ciudadanos, aseguran integrantes de agrupaciones de la sociedad civil.

Integrantes de UNID@S exponen a EL UNIVERSAL sus expectativas de la movilización, que estiman se extienda a 22 estados del país, con más de 50 organizaciones civiles a nivel local.

Las organizaciones han solicitado a los militantes del PRI, PAN, PRD y MC que vayan en la retaguardia de la marcha, en su carácter de ciudadanos.

"Si van a ir a la marcha, nos van a dar su compromiso porque no estamos marchando para exigirle al gobierno; el gobierno ya fijó su postura y dijo ‘de aquí no nos movemos’. Es una marcha para exigirle a los legisladores que nos representen y voten en contra de esta iniciativa", subraya Ana Lucía Medina, integrante de Sociedad Civil México.

Al participar en la movilización, sostiene, no hay manera de que se retracten del compromiso de rechazar la reforma cuando se vote en el Congreso.

Se debe reflejar la pluralidad de la sociedad, por lo que "no hay colores partidistas ni tintes ideológicos", sino el propósito común de defender al INE, dice Marco Adame, de Unidos por México.

La caminata que arrancará del Ángel de la Independencia será encabezada por jóvenes, seguidos por organizaciones civiles con sus consignas y personajes. Los partidos políticos se quedarán en la retaguardia, precisa Carlos Navarrete Ruiz, integrante del Frente Cívico Nacional.

"También es importante que en el contingente de los partidos vayan legisladores, dirigentes partidistas, alcaldes de la Ciudad de México; que quienes van a votar el dictamen vean el ambiente ciudadano y cívico", expresa.

Para no caer en conflicto, enfatiza, se decidió que la marcha no concluya en el Zócalo, como propuso el Jefe del Ejecutivo.

Evitar retroceso de 30 años

Las reformas que han transformado el sistema electoral en México nunca han venido desde el gobierno, por lo que la marcha busca mantener intacto al INE para las elecciones de 2024, señalan los organizadores.

De ahí que el único posicionamiento al finalizar en el Monumento a la Revolución estará a cargo de José Woldenberg, expresidente del extinto Instituto Federal Electoral (IFE).

"El objetivo es que no sea aprobada la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador para cambiar las reglas del juego, modificar la integración del Congreso y debilitar al INE", indica Gustavo de Hoyos, expresidente de la Coparmex.

Además, califica la propuesta como regresiva e inoportuna, de cara a las elecciones de 2024.

"No queremos regresar a los tiempos donde el gobierno mete ilegalmente la mano a la urna, donde el árbitro tenga candidato y donde los padrones electorales permitan que los muertos voten. Esos tiempos oscuros en México ya se fueron y no van a volver; por eso vamos a salir a la calle", señala el senador Emilio Álvarez Icaza, de UNID@S.

Carlos Navarrete subraya que han sido 35 años de lucha, por lo que no puede permitirse un "sistema electoral a modo".

Asimismo, Juan Torres Landa, miembro de UNE México, explica que después de un par de reuniones se dieron cuenta de que la reforma constitucional no era sólo un tema técnico-jurídico, sino que merecía tener mayor visibilidad porque afecta directamente a la población.

A los partidos políticos les recuerda que este evento "no es proselitismo, no es una plataforma para que busquen promocionar otra cosa. El mensaje es claro: el INE no se toca".