Mar del Plata: desactivaron una fiesta clandestina con casi 500 personas

LA NACION
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MAR DEL PLATA.- A falta de oferta nocturna, limitada en cantidad y restringida en variantes para igualar las propuestas de veranos anteriores, las fiestas clandestinas se convirtieron en el norte de los jóvenes que veranean en la costa y se desentienden de las medidas de cuidado recomendadas por las autoridades.

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Con más de 200 de estos encuentros cancelados mediante operativos municipales durante las últimas cuatro semanas, el municipio logró interrumpir anoche otra de estas convocatorias que tenía en una casa particular casi 500 personas.

Agentes y móviles de la Secretaría de Seguridad del municipio llegaron durante la madrugada al inmueble de Avenida de los Trabajadores y Racedo, en proximidades de los paradores de playa de la zona sur. Con apoyo policial reclamaron por el responsable de la propiedad, que sería un inquilino temporario, y ordenaron el desalojo.

Se trata de una casa de dos plantas, ambas colmadas de asistentes. "La mayoría estaban alcoholizados, por lo que se trató de impedir que se retiraran en vehículos particulares", contó a LA NACIÓN una fuente que participó del procedimiento.

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El arribo de los vehículos de la comuna más los cuatro patrulleros aportados por el Comando Sur de Policía de la Provincia de Buenos Aires generó una estampida entre los primeros en advertir el operativo. Se fueron del lugar en sus automóviles, varios de ellos circulando a contramano y en medio de esa zona oscura, con visibilidad más complicada aún por el mal tiempo.

Desde el municipio aseguraron a LA NACIÓN que no es la primera denuncia que reciben por este tipo de actividades en ese mismo inmueble, elegido por grupos jóvenes para sus reuniones durante la noche, alejados de los controles oficiales.

A las autoridades les llamó más la atención la convocatoria que se había logrado allí en esta oportunidad, con casi medio millar de personas durante la madrugada del martes y condiciones de tiempo muy adversas.

El municipio informó que solo durante el último fin de semana se habían desactivado 30 de estas fiestas clandestinas con casi 1000 participantes en total, a las que se llegó a partir de 49 denuncias realizadas por vecinos a la línea de WhatsApp habilitada para dar cuenta de este tipo de casos.

De acuerdo a la reciente normativa municipal vigente, los responsables de las viviendas donde se desarrollan este tipo de encuentros durante tiempos de pandemia se exponen a multas de hasta un millón de pesos.