María Marta García Belsunce: el escalofriante detalle del velatorio que aparece en la serie de Netflix

LA NACION
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Pasaron 18 años del asesinato de María Marta García Belsunce. Sin embargo, el caso se mantiene vigente por la magnitud de los errores de la causa judicial, los enigmas que quedaron sin resolver y el estreno de una nueva producción de Netflix. Carmel: ¿quién mató a María Marta?, la miniserie de cuatro episodios de una hora, repasa todo lo ocurrido desde el día en que la socióloga fue hallada sin vida en su vivienda en un country de Pilar.

María Marta García Belsunce: las descabelladas hipótesis surgidas tras el crimen que revela Carmel, la serie de Netflix

El crimen tuvo lugar el 27 de octubre de 2002. En principio, fue catalogado como un accidente doméstico -una caída en la bañera-, pero más tarde se supo que la habían matado a balazos. Aunque uno de los dos médicos que la atendió en el primer momento encontró orificios en el cráneo de la víctima, gracias a un certificado de defunción falso se ignoró la posibilidad de que fuera un asesinato.

El escalofriante detalle del velatorio de García Belsunce

"El velatorio fue muy particular", define en el tercer episodio de Carmel el fiscal Pilar Diego Molina Pico, a cargo de la causa. "Dentro de la habitación matrimonial estaba puesta María Marta a oscuras, con un velador que daba una luz tenue y que enfocaba el perfil derecho de María Marta, mientras que ella tenía las lesiones en el perfil izquierdo", sostuvo en relación a los orificios provocados por los disparos en su cráneo.

A medida que se fueron registrando testimonios, el dato sobre la ubicación y presentación del cuerpo de García Belsunce se convirtió en mucho más que un simple detalle. Los testigos brindaron información contradictoria sobre si la habían maquillado o no para el velatorio, que se llevó a cabo en el country Carmel -en la misma casa que se convirtió en la escena del crimen-. Ese dato se volvió relevante ya que podría haber demostrado si su esposo, Carlos Carrascosa, en complicidad con la familia, intentó ocultar la verdadera causa de la muerte de la socióloga o no.

"Cuando volví a subir las escaleras, me encontré con que las puertas del cuarto estaban cerradas, las abrí y, por suerte, María Marta estaba en la cama. Eso me dio mucho alivio", relató María Laura García Belsunce sobre la primera vez que vio el cuerpo de su hermana.

Trailer de la serie documental Carmel: ¿quién mató a María Marta? - Fuente: NetflixTrailer de la serie documental Carmel: ¿quién mató a María Marta? - Fuente: Netflix

En mayo de 2017, María Laura declaró que, junto a María Lita, esposa de su padre, "preparó" el cuerpo para el funeral. "Tratamos de cambiarla, de sacarle la ropa por la cabeza, y le dije 'María Lita, traé una toalla que acá hay sangre'", expresó frente a los jueces. Viviana Binello, amiga de la víctima, declaró en el mismo sentido. "María Marta no se maquillaba nunca, me hubiera llamado la atención verla maquillada", señaló.

Sin embargo, otros testimonios indican lo opuesto. Yolanda Cardozo, empleada de la funeraria que recibió el cuerpo, le dijo a los mismos jueces que "el cuerpo estaba como durmiendo" y que María Marta "estaba peinada y maquillada". También Patricia Reyes, colega de la víctima, afirmó que tenía el rostro maquillado y el cabello peinado.

Caso Belsunce: la historia del famoso "pituto", el elemento que marcó la investigación

En relación con una posible intención de ocultar los orificios, el fiscal Molina Pico encontró más elementos que complicaron a la familia. "Cuando se hace la autopsia de María Marta, los médicos tienen una pequeña dificultad para analizar los orificios que dejaron las balas", cuenta en el tercer episodio de Carmel. "Al analizar el cuero cabelludo, la pericia determinó que había cianocrilato, un componente que está en el pegamento conocido en el mercado como La gotita".

Sobre este punto, la defensa de la familia dio una curiosa explicación que también se refleja en la miniserie documental de Netflix. Según el propio viudo, García Belsunce usaba "un shampoo para combatir la pediculosis", ya que la socióloga se movía en ambientes en los que había muchos niños por la naturaleza de su trabajo.