María Eugenia Vidal enfrentó una protesta durante el acto en Mar del Plata

LA NACION

MAR DEL PLATA. El silencio lo quebró un vecino desde un balcón de segundo piso, frente al Casino Central. Y lo siguieron con más insultos unos 20 manifestantes que, a los pies del mismo edificio y a 30 metros de la gobernadora María Eugenia Vidal , el jefe de Gabinete Marcos Peña y el ministro de Transportes de la Nación, Guillermo Dietrich , con improvisadas pancartas y a puro grito improvisaron un escrache durante el acto con el que se presentaba el proyecto de Metrobus que el gobierno nacional llevará a los hechos en esta ciudad, a partir de diciembre.

"La Argentina y la provincia de la agresión, de la confrontación es la que queremos dejar atrás. Y la vamos a dejar atrás haciendo", afirmó la mandataria bonaerense en el cierre de su breve discurso, en el que a pesar de los abucheos que llegaban desde la vereda de la calle Buenos Aires siguió sin interrupciones con el conjunto de anuncios de mejoras en marcha o previstas para estas playas.

Esta modalidad de protesta es similar a la que la propia gobernadora había afrontado días atrás, durante una recorrida por Tigre junto al presidente Mauricio Macri, y la que sobrellevó el ministro de Justicia, Germán Garavano, durante su reciente paso por la sede de la ex ESMA.

"No tenés vergüenza. Traés el metrobus acá y la gente se muere de hambre", arrancó el vecino de la planta alta. "Fuera Vidal" y "Acá hay hambre", repetía el ruidoso grupo que estaba a nivel de calle, repudiado por otros presentes que algo más alejados pero siempre detrás del amplio vallado montado en torno a la Plaza del Milenio intentaban dar aliento a los funcionarios. "Fuerza María Eugenia" y "Los K no vuelven nunca más", le respondían a los de la otra vereda. Geográfica y, por sobre todo, política.

Vidal, Peña y Dietrich presentaron el Metrobús en Mar Del Plata

Los manifestantes pudieron llegar a pie, sin inconvenientes, como el resto del público que a pesar del frío se acercó hasta la céntrica plaza situada frente al complejo Bustillo. El tránsito vehicular se cortó a casi 500 metros y a la par se dispuso un amplio despliegue policial, con efectivos de provinciales y locales. Aun así, la protesta encontró un hueco.

Los carteles que portaban los manifestantes, realizados con fibrones sobre trozos de cartón, estaban firmados por Votamos Luchar. Es la misma organización de izquierda que el año pasado, durante y al término de un acto que aquí compartieron Vidal y el presidente de la Nación, Mauricio Macri, protagonizaron incidentes e incluso apedrearon el automóvil en el que se retiraba el jefe de Estado.

También hubo referencias al conflicto docente y hasta algún manifestante con guardapolvo blanco. Aunque hubo rumores de presencia de La Cámpora, referentes locales de esta agrupación kirchnerista aseguraron a La Nación que no se acercaron al lugar.

Dietrich tuvo a su cargo la presentación del proyecto del Metrobus, acompañado también por Carlos Arroyo, y la secretaria de Obras de Transporte, Manuela López Menéndez. Fue el primero que tuvo que afirmar la voz para que no interfieran los gritos con críticas que llegaban desde las cercanías. Lo mismo le ocurrió a Vidal, principal blanco de los manifestantes. La gobernadora siguió con tono monocorde y cerró con aquella referencia a terminar con las confrontaciones.

La gobernadora, Peña y demás colaboradores partieron rumbo al complejo de Chapadmalal, donde se instaló desde anoche. Allí programó reuniones de balance y planificación con su gabinete. Dietrich siguió con una agenda que incluyó visitas a la estación ferroautomotora y el puerto, donde proyectan inversiones en nuevos muelles. "Siempre hay alguna queja", dijo el ministro sin dar mayor relevancia a la protesta que habían enfrentado minutos antes.