María Eugenia Vidal cerró la campaña escoltada por Larreta y Macri: “En esta elección se juega el poder del kirchnerismo”

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El cierre de Juntos por el Cambio en la Capital
El cierre de Juntos por el Cambio en la Capital

Escoltada por Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri, entre otros referentes de la coalición opositora, María Eugenia Vidal llamó ayer a construir una mayoría en las legislativas del próximo domingo para ponerle un “límite” al kirchnerismo en el Congreso y generar una alternativa de gobierno en 2023. “Esta elección es decisiva: se juega el poder del kirchnerismo. Necesitamos una oposición fuerte”, exclamó Vidal, al encabezar el cierre de campaña de Juntos por el Cambio en la Plaza Naciones Unidas, en el barrio de Recoleta.

Con el objetivo de quitarle al oficialismo el control de la Cámara de Diputados, la exmandataria inició su discurso con duras críticas al gobierno de Alberto Fernández. Dijo que el oficialismo no escuchó el mensaje de las PASO y pidió que los ciudadanos vayan a votar en las generales: “Nos respondieron con peleas, con el plan platita, siguieron buscando culpables y diciendo ‘ah, pero Macri’. Siguieron peores”, relató.

En ese marco, la candidata del oficialismo porteño convocó a terminar con el “cinismo, abuso y sometimiento”. “El ‘basta’ del domingo tiene que ser atronador”, subrayó. “Es difícil lo que viene porque ya conocemos al kirchnerismo. Hace dos años que gobiernan, no cumplieron nada de lo que prometieron y solo gobernaron para ellos. Ni en la peor pandemia de nuestra historia pudieron ponerse del lado de la gente”, agregó.

María Eugenia Vidal: “El desafío es limitar el daño que el kirchnerismo pueda generar y ser alternativa en 2023”

A la pesca de indecisos o votantes que apostaron por otras fuerzas en las PASO, Vidal pidió acompañar a Juntos por el Cambio para conformar un bloque de diputados que aporte “sentido común en medio de tanto caos”. En la misma senda, buscó interpelar a los votantes: “Lo que pase el 15 depende de lo que vos hagas el 14 de noviembre.

Para confrontar con la Casa Rosada, Vidal lanzó una batería de dardos contra la gestión del kirchnerismo. Primero, rechazó que Cristina Kirchner cobre una doble jubilación de casi 3 millones de pesos. Luego, cuestionó la reacción del ministro de Seguridad (su rival bonaerense en 2015), Aníbal Fernández, frente al asesinato del kiosquero en Ramos Mejía. También apuntó contra el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. Minutos antes, Larreta y Patricia Bullrich también habían puesto el foco en el combate contra el delito: “Que no nos digan que no se puede mejorar la seguridad, que no nos gane la desesperanza”, puntalizó Larreta.

En el cierre de su mensaje, Vidal llamó a ponerle un “freno” al kirchnerismo en las urnas. “Gritemos fuerte el domingo. No pudieron con nosotros, que no nos saquen la Argentina que merecemos”, concluyó.

Tensión por Milei

En la antesala de la contienda en las urnas, Juntos por el Cambio hizo una demostración de fuerza y buscó exhibir una postal de unidad en Recoleta. Allí estuvieron presentes todas las figuras de Pro y los aliados del macrismo en el distrito, desde la UCR, la CC, Confianza Pública, el Partido Socialista hasta la reciente incorporación del espacio: Ricardo López Murphy. También asistieron funcionarios porteños, exministros de Cambiemos, como Hernán Lacunza o Pablo Avelluto, y militantes de todas las tribus de JxC.

Vidal fue la encargada de cerrar el acto, pero el larretista Fernando Straface, jefe de campaña de la exgobernadora, buscó que todas las vertientes del espacio estuvieran representadas en el escenario. Por eso, fueron oradores desde Patricia Bullrich (Pro), Martín Lousteau (UCR), Martín Tetaz (UCR) y López Murphy (Republicanos Unidos) hasta Paula Oliveto (CC), Diego García Vilas (Confianza Pública) y Roy Cortina (Partido Socialista).

Macri tuvo una presentación peculiar -ingresó después que los postulantes y referentes del espacio-, pero no habló. Se mostró de buen humor y siguió con atención los discursos. Tanto Vidal como Larreta como Lousteau o Oliveto lo mencionaron y elogiaron -con mayor o menor énfasis- en sus discursos. Sus laderos lo celebraron como un gesto de respaldo político.

Horacio Rodríguez Larreta, durante el acto de JxC
Horacio Rodríguez Larreta, durante el acto de JxC


Horacio Rodríguez Larreta, durante el acto de JxC

“JxC va a ganar en más de 16 provincias. Será una elección histórica”, arengó Bullrich, quien llamó a cuidar la unidad de la coalición para ir por la presidencia en 2023. La interrumpieron militantes de la CC y la UCR, al grito de “con [Javier] Milei no se habla”. Les tuvieron que pedir que se calmaran. Macri, sentado en primera fila, se rio.

Pocas horas después, el secretario de la presidencia de Pro, Damián Arabia, uno de los escuderos de Bullrich, le envió un mensaje a la UCR y la CC. “A menos que algunos ‘Corea del Centro’ estén pensando arreglar con Massa y Alberto, la democracia y la libertad nos exigen hablar con todo defensor de la República para sacar al kirchnerismo en el 2023″, señaló. Y completó: “No sean mezquinos, no es momento de internismo. Hay que estar juntos y cambiar”.

Vidal, la postulante impulsada por Larreta en la Capital, donde el Pro mantiene su predomino desde 2007, lidia con el desafío de evitar una eventual fuga de votos del macrismo duro a la boleta de Milei (La Libertad Avanza), quien quedó tercero en las PASO con el 13,70% de los sufragios. En un sector del Pro capitalino mascullaron bronca cuando escucharon a Macri expresar su deseo de incorporar a Milei en 2023. “Las ideas de Milei son las que siempre expresé yo”, planteó, mientras el larretismo redobla sus esfuerzos para seducir al sector liberal.

A su turno, Lousteau dijo que Juntos por el Cambio aspira a ganar en todo el país, para “terminar con el quorum de Cristina en el Senado” y ser la “primera minoría” en la Cámara de Diputados. “Hasta ahora solo se pueden discutir las obsesiones de Cristina Kirchner”, lanzó, y advirtió: “Si queremos contribuir a esa primera minoría en diputados, hagamos todos los esfuerzos que hagan falta hasta contar el último voto para que la elección sea histórica”.

Por su parte, López Murphy pidió un triunfo “colosal” de la oposición en las urnas para “terminar con el modelo demencial y totalitario del kirchnerismo”. También llamó a construir una alternativa de gobierno y a discutir un plan con miras a 2023. “En diciembre de 2023 tenemos que terminar con esta pesadilla”, afirmó.

Patricia Bullrich en el acto llevado a cabo en Recoleta, con María Eugenia Vidal, referentes de Pro, la UCR y la Coalición Cívica
Santiago Filipuzzi


Patricia Bullrich en el acto llevado a cabo en Recoleta, con María Eugenia Vidal, referentes de Pro, la UCR y la Coalición Cívica (Santiago Filipuzzi/)

El domingo tenemos que decirle al kirchnerismo basta de la inseguridad, la inflación y de atropellos”, arengó por su parte Larreta, quien también apuntó contra la vicepresidenta, al señalar que Cristina “hace lo que se le canta en el Senado”. Cuando hablaba Larreta, que le dedicó guiños a Macri, su antecesor en la Ciudad, la militancia de Juntos por el Cambio cantó: “Volveremos, volveremos, volveremos a ser gobierno en el 2023″. Macri saltó de la silla y agitó con sus brazos a los militantes. Fue el único momento en que se mostró eufórico.

El alcalde porteño destacó la gestión de la pandemia -pidió aplausos para el ministro de Salud, Fernán Quirós- y levantó la bandera de la educación, al recordar la pelea con el Gobierno por la presencialidad escolar. “Queremos volver a gobernar en el 23″, lanzó, antes de presentar a Vidal.

El desafío de Vidal

Tras superar el mojón de las primarias, Vidal, candidata a diputada nacional de Juntos por el Cambio en la Capital, se alista para sortear el test más trascedente desde que volvió a la primera línea de batalla: la pelea con el kirchnerismo por el control del Congreso.

Vidal llega a las elecciones generales con el objetivo de contener los votos que cosecharon en las primarias sus rivales en la interna de Juntos por el Cambio, Ricardo López Murphy (Republicanos Unidos) y el radical Adolfo Rubinstein –quien no pasó el filtro y quedó fuera de la lista final–. En las PASO, la alianza del oficialismo porteño se alzó con el 48,17% de los votos y superó por más de veinte puntos a Leandro Santoro (Frente de Todos), quien se ubicó en segundo puesto con el 24,71% de los sufragios. Si bien el triunfo fue amplio, el experimento de Larreta, quien apostó por un perfil moderado con Vidal y una oferta heterogénea, dejó dudas entre los “halcones” de Pro y escuderos de Macri. “Fue una elección pobretona”, dice una espada del macrismo.

Además, Vidal necesita mejorar la performance del espacio para garantizarle a la coalición opositora al menos ocho de las diez bancas que se ponen en juego en el distrito. Para eso, necesita recolectar cerca del 50% de los votos.

María Eugenia Vidal: “El desafío es limitar el daño que el kirchnerismo pueda generar y ser alternativa en 2023”

María Eugenia Vidal encabeza un acto en Recoleta rodeada de referentes de Pro, la UCR y la Coalición Cívica
Santiago Filipuzzi


María Eugenia Vidal encabeza un acto en Recoleta rodeada de referentes de Pro, la UCR y la Coalición Cívica (Santiago Filipuzzi/)

En el sprint final de la campaña para las legislativas, los armadores de Larreta y Vidal intentaron reforzar el “enfoque nacional” de la elección -machacaron con el eslogan “basta”- y exhibir “complementariedad” entre Vidal, López Murphy o Martín Tetaz, la carta que aportó Lousteau. Más allá de los ruidos internos que generaron las declaraciones de Larreta a favor de la eliminación de las indemnizaciones por despido o el impuesto a la vivienda ociosa, los estrategas de la ciudad consideran que lograron mostrar un “equipo” tras la integración de las nóminas.

Parte de la estrategia proselitista fue exhibir a Juntos por el Cambio como la única fuerza capaz de ponerle un “freno” al kirchnerismo en el Congreso. “Estamos logrando sumar los votos de las tres listas. La idea es mostrar que somos una oposición consolidada y efectiva”, apuntan fuentes porteñas. En las últimas semanas, Tetaz se enfocó en el sur, donde están los barrios más postergados de la ciudad, los alfiles de la UCR y la CC caminaron la zona centro y López Murphy priorizó el norte: “Cada uno le habló a sus audiencias”, dicen desde Uspallata. A su vez, el larretismo procuró darle protagonismo a los ciudadanos -los candidatos escucharon o debatieron propuestas con vecinos- e intentaron seducir al segmento joven.

Mauricio Macri, en el cierre de JxC
Santiago Filipuzzi


Mauricio Macri, en el cierre de JxC (Santiago Filipuzzi/)

Si bien el objetivo del larretismo es garantizar ocho de los diez diputados, Vidal se muestra más ambiciosa: quiere revertir la derrota que sufrió Juntos por el Cambio en la comuna 8 (la única donde perdió el oficialismo) y subir seis puntos el caudal de votos que cosechó la alianza en las PASO para llegar al 53%. De esa manera, la coalición opositora le garantizaría un escaño a Sandra Pitta, quien quedó novena en la boleta tras el ensamble con la lista de Republicanos Unidos. Para seducir a votantes que apostaron por otras fuerzas en las primarias, Vidal insistió con un mensaje: “Podría entrar Pitta en el Congreso en lugar de Carlos Heller (postulante del Frente de Todos), que ya sabemos quién es. Lo último que conocemos de él es un discurso defendiendo a Cuba”.

Elecciones 2021. Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Máximo, Kicillof y Massa perdieron por amplio margen en las escuelas donde votaron en las PASO

Con la intención de resurgir con miras a la pelea por la Casa Rosada en 2023, Vidal buscó darle su impronta a la campaña para las legislativas -hubo diferencias con el larretismo- e incorporó como asesor externo a Marcos Peña, quien sugirió darle “un mayor protagonismo a la gente”.

María Eugenia Vidal encabeza un acto en Recoleta rodeada de referentes de Pro, la UCR y la Coalición Cívica
Santiago Filipuzzi


María Eugenia Vidal encabeza un acto en Recoleta rodeada de referentes de Pro, la UCR y la Coalición Cívica (Santiago Filipuzzi/)

En el nutrido equipo de campaña de la Ciudad, que comanda Fernando Straface, uno de los principales laderos de Larreta, confían en que podrán retener los votos de López Murphy y Rubinstein. Es más, especulan con que el oficialismo porteño podría beneficiarse de un eventual suba de la participación electoral respecto de las PASO. Depositan sus esperanzas en un segmento del electorado de la zona centro y norte del distrito que no concurrió a votar en las primarias y podría inclinarse por la boleta de Vidal. Repiten que las últimas encuestas que analizan en Uspallata reflejan un escenario similar al de las PASO.

La exgobernadora bonaerense se medirá en las elecciones generales con Santoro (FDT), Milei (La Libertad Avanza), Myriam Bregman (FIT), quien quedó cuarta con el 6,2%, y Luis Zamora (Autodeterminación y Libertad), quinto con el 2,64%.

En las legislativas del próximo domingo Juntos por el Cambio renueva diez diputados nacionales y veinte legisladores de la Ciudad. Se trata de los representantes de Pro, la CC, Confianza Pública, el socialismo y Evolución Radical, el espacio de Lousteau, que fueron electos en las elecciones de 2017. Por lo tanto, para retener todas las bancas que pondrá en juego, Juntos por el Cambio necesita sacar el 62% de los votos (lo que sumaron por separado Larreta y Lousteau en 2017).

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