Manifestación. Incidentes en Mendoza por el femicidio de Florencia Romano

Pablo Mannino
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MENDOZA.- El hallazgo del cuerpo de la adolescente Florencia Romano generó un fuerte impacto social en esta provincia. La chica de 14 años había desaparecido el sábado pasado y su cadáver fue encontrado en las inmediaciones de un frigorífico en la comuna de Maipú, a tres kilómetros de la casa de los imputados Pablo Ramón Arancibia, de 33 años, y Micaela Estefanía Méndez, de 27.

La víctima habría sido asesinada en la vivienda de esa pareja. El hombre contactó a la menor a través de las redes sociales y buscó abusar de ella. Se conoció, además, que un vecino escuchó gritos y llamó al 911, pero la operadora del sistema de emergencia descartó ese aviso.

Esa falta de reacción policial provocó la indignación colectiva, expresada en la tarde de ayer en una numerosa marcha que llegó a la Casa de Gobierno provincial. La sede del Poder Ejecutivo fue atacada con piedras y algunos de los manifestantes lograron prender algunos focos de fuego en el interior al romper las ventanas. Fue sancionada la agente que no reaccionó al recibir el pedido de auxilio.

Fuentes de la causa indicaron que Florencia se resistió a un ataque sexual, por lo que fue degollada y luego quemada para borrar rastros. El imputado tiene rasguños en su cuerpo, lo que mostraría que la víctima intentó defenderse. Asimismo, la concubina del hombre podría quedar desligada del caso, ya que no se habría encontrado en la vivienda al momento del asesinato.

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Según indicaron desde la Fiscalía de Homicidios, el cuerpo de Florencia fue abandonado en un pequeño canal por un familiar de Arancibia, quien contó que el imputado lo engañó: le habría asegurado que necesitaba deshacerse de un perro muerto en su domicilio.

 Los manifestantes atacaron el frente de la gobernación de Mendoza para protestar por el femicidio de Florencia Romano
Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

De acuerdo con la investigación, la menor se contactó con Arancibia a través de Instagram, quien la tentó para juntarse en su casa, una práctica que el hombre realizaba asiduamente con menores de edad. Durante los operativos de búsqueda de Florencia y mientras se avanzaba con la pesquisa se conocieron chats que el imputado mantenía con diversas chicas, a quienes les ofrecía dinero y alcohol.

La mujer imputada, en tanto, recibió una fuerte golpiza dentro del penal durante la madrugada de ayer. Así lo confirmaron fuentes del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), quienes indicaron que cerca de las 3, Méndez pidió auxilio ante las agresiones que le propinaban en la cárcel de Almafuerte II, en Luján de Cuyo. Por los golpes recibidos fue atendida por el personal sanitario del penal. Como no se detectaron heridas de consideración, autoridades del centro carcelario decidieron no efectuar el trasladado de la mujer a un hospital.

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En tanto, desde el Ministerio de Seguridad, a través de la Inspección General, se inició un proceso para determinar responsabilidades, por lo que evaluará el desempeño del personal de seguridad a cargo para determinar si fue liberada la zona para que la mujer fuera atacada por las internas.

Movilización en Mendoza por el femicidio de Florencia Romano
Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Aguilar

"La interna fue alojada ayer jueves en el sector de Admisión de la Unidad 3 que ahora funciona en Almafuerte II; este lugar es para personas que ingresan por primera vez al sistema penal. A las 2.55 solicitó la presencia del personal porque dijo haber sido agredida por su compañera de celda, por lo que se la traslado al sector de sanidad para que fuera revisada por una médica y esta constató que presentaba algunas excoriaciones", indicaron a LA NACION en el SPP. Aunque no se registró una denuncia formal, sí quedó identificada la atacante.

Por otra parte, el gobierno mendocino decidió apartar de su puesto a la agente policial del Centro Estratégico de Operaciones que recibió el llamado de alerta al 911 en el momento en que Florencia estaba siendo atacada en la vivienda del matrimonio. De acuerdo con la investigación, la oficial desestimó la comunicación al considerar que se trataba de una broma.