Manejo integral de cuencas, la mejor inversión para abastecer al Cutzamala

México, 22 Oct (Notimex).- A pesar de la importancia estratégica del sistema Cutzamala, esta cuenca ha sufrido un importante deterioro debido a una inadecuada administración de sus recursos hídricos, lo que ha propiciado una grave disminución del vital líquido para abastecer a la Ciudad de México.

Así lo señala un estudio realizado por el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS) al plantear que el manejo integral de las cuencas es la mejor inversión para garantizar el abastecimiento de agua del Cutzamala.

En un comunicado, la coordinadora de la oficina del CCMSS en la cuenca de Amanalco-Valle de Bravo, Lucia Madrid, destacó que el principal problema que enfrentan las cuencas es la falta de saneamiento y las prácticas deficientes del manejo de los sistemas productivos.

Esto se ha traducido en otro problema que es el incremento de los costos de potabilización del agua, lo que pone en riesgo la capacidad del sistema Cutzamala de continuar con el esquema actual con el que opera, según un estudio del Banco Mundial y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Ante el hecho de que en los próximos días varios habitantes de la Ciudad de México se quedarán sin agua por el mantenimiento de dicho sistema, es indispensable aprovechar la experiencia para cobrar consciencia sobre lo que ocurriría si en el futuro no se hace algo para revertir el problema de la cada vez mayor escasez de agua.

Actualmente, el sistema Cutzamala proporciona el 24 por ciento del agua potable que se suministra en las zonas metropolitanas del Valle de México y Toluca, sin embargo, el mantenimiento al que será sometido la próxima semana es,comentó, "una solución a medias".

Ante ello, el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible aseveró que la solución real para contar con agua de calidad y suficiente comienza en las cuencas.

Actualmente el Sistema Cutzamala capta el agua de seis subcuencas que proveen el líquido a las presas de Tuxpan, El Bosque, Chilesdo-Colorines, Valle de Bravo, Ixtapan del Oro y Villa Victoria.

Esta agua es captada en las presas y bombeada hasta la Planta Potabilizadora Los Berros, para después ser bombeada hasta un punto suficientemente alto para bajar por gravedad hacia los municipios que abastece en la Ciudad de México y el Estado de México.

En concreto, el sistema bombea agua desde una altura de mil 600 metros sobre el nivel del mar hasta los dos mil 702 metros sobre el nivel del mar.

Sin embargo, a pesar del peso estratégico que guarda esta cuenca, muchas de sus aguas son contaminadas con sedimentos, muchos de ellos provenientes de aguas residuales que se descargan sin tratamiento a los ríos que llegan hasta la presa del Cutzamala.

A ello se suma el problema de que hay cada vez menos cobertura forestal debido al crecimiento de las manchas urbanas, lo que se traduce en una menor capacidad de filtración natural, además de que muchas de las prácticas de agricultura industrial cercanas a la cuenca están generando erosión de los suelos.

Esto significa que el agua que llega a las presas contiene altas concentraciones de sedimentos arrastrados a causa de la erosión hídrica de los suelos y nutrientes, como nitrógeno y fósforo -que generan la proliferación de cianobacterias.

La consecuencia de este deterioro es que las presas del sistema Cutzamala están llegando a estados de eutroficación por una excesiva concentración de nutrientes y por las grandes cantidades de sedimentos que llegan revueltos con el agua, lo que incrementa los costos de potabilización.

Lucia Madrid aseguró que esto podría revertirse con programas y políticas públicas para hacer un manejo integrado de los territorios y un manejo sustentable de los recursos naturales, que evite la deforestación y la erosión de suelos.

 

NTX/EGL/MSG