Durante mandato de Jorge Ramos Tijuana dejó de ser la ciudad más violenta de América Latina

Redacción
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Durante mandato de Jorge Ramos Tijuana dejó de ser la ciudad más violenta de América Latina
Durante mandato de Jorge Ramos Tijuana dejó de ser la ciudad más violenta de América Latina

Si existe algo que es innegable sobre Jorge Ramos es su elocuencia al hablar de seguridad, temática que domina a la perfección y que lo ha posesionado como uno de los expertos en México, no por nada, durante su presidencia municipal, Tijuana dejó de ser la ciudad más violenta de Latinoamérica.
Sólo basta con escucharlo hablar en el Foro de Seguridad que se dio en Chihuahua en 2017 para notar lo versado que el político se encuentra en el tema. Durante ese foro habló sobre los procesos y eslabones que envuelven a la inseguridad y a la violencia de nuestro país.
Para Ramos existen varios factores que son necesarios atender para el creciente problema de la inseguridad, uno de estos es la corresponsabilidad “a todos nos corresponde un tramo de la cadena, desde la etapa de prevención… todos tenemos un papel que jugar”.
Desafortunadamente, el problema de la inseguridad está enfocado a una vez que ocurrieron varias transformaciones en el individuo que se convertirá en delincuente, y el problema de esto es que se actúa una vez que el crimen se cometió, cuando existe algo de vital importancia: la prevención.
De la misma manera, el exalcalde de Tijuana se preocupa por lo que llamó “microrealidades” y “microcircunstancias”, es decir, será difícil tener éxito combatiendo al crimen si generalizamos los problemas de inseguridad en todos los estados: cada una de las entidades tiene una raíz diferente a los problemas de seguridad, analizarlas debería ser el enfoque para atacarlos con éxito.
Hay que prevenir el delito ocurra y ser eficientes cuando el delito ocurra
Para Ramos el gobernante moderno debe tener talento y compromiso para buscar soluciones, ya que el ciudadano tiende a ver a los gobernadores o alcaldes no sólo en la comodidad, sino en la complicidad y con cero consecuencias jurídicas.
Agregó que el presupuesto es un factor fundamental, cosa que, por cierto, durante la administración de Peña sólo fue decayendo: “una patrulla menos es determinante” para la vida de los ciudadanos, dice Ramos. Además será necesario que un policía reciba una justa gratificación por su labor, ya que será menos propenso a colaborar con la delincuencia.
Durante su etapa como alcalde de Tijuana, Ramos encarceló a 200 policías locales que estaban involucrados en el crimen, la ciudad dejó de ser la más violenta de Latinoamérica, se arrestaron a capos y se hizo uno de los decomisos de droga más grande que México ha tenido.
Para Jorge Ramos deberá existir una seguridad pública que opere por encima de los partidos y debería existir un plan de vida digno para los que se encargan de mantener esa seguridad. Un proyecto federal y estatal con la mayoría de sus integrantes ciudadanos y apartidistas podría ser un buen inicio.

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