Maine busca recursos debido a más muertes por sobredosis

Por MARINA VILLENEUVE

AUGUSTA, Maine, EE.UU. (AP) — Debido al considerable número muertes por sobredosis de drogas en Maine, la principal oficina forense estatal ha solicitado más recursos para hacer frente a una mayor carga de trabajo.

La cifra sin precedente de fallecimientos por sobredosis en Maine, 378 en 2016, es atribuida a una epidemia de consumo de heroína, fentanilo y otros opioides.

En 2015, el estado ocupó el 13er lugar en muertes por sobredosis en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, un organismo federal.

La fiscalía general, que supervisa la oficina forense principal, dijo que a veces es necesario efectuar exámenes complejos y costosos para determinar qué drogas se encontraban en el organismo de una persona.

El fentanilo combinado con heroína o vendido como heroína estuvo relacionado con más de la mitad de todas las sobredosis del año pasado, y la fiscal general Janett Mills dijo que la droga puede ser 50 veces más potente que la heroína.

"El punto es que en Maine en este preciso momento, quien crea que es seguro consumir heroína, aspirarla, inyectársela, o como lo hagan, en cualquier cantidad, se arriesga a la muerte", señaló Mills.

La fiscalía general ha recibido recursos estatales adicionales por 150.000 dólares este año para análisis toxicológicos y busca 300.000 más para el próximo presupuesto bianual.

Mills, demócrata, dijo que los recursos se destinarán a cubrir el aumento del número de exámenes básicos y análisis avanzados adicionales, gastos en los que —dijo— el estado no puede economizar.

"Tenemos que pagar los cobros de los laboratorios", agregó.

La funcionaria dijo ante una comisión legislativa en enero que los análisis adicionales fueron restringidos debido a limitaciones presupuestarias

Las autopsias contribuyen a que Maine pueda determinar que drogas están llegando al estado y dé una explicación satisfactoria a las familias afectadas.

Mills dijo que los exámenes toxicológicos también han contribuido a detectar el consumo de drogas muy potentes como el carfentanil, que es 10.000 veces más potente que la morfina.