Magufuli busca la reelección en Tanzania entre acusaciones de autoritarismo

Agencia EFE
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Dar es Salam, 27 oct (EFE).- El presidente de Tanzania, John Magufuli, cuyo partido gobierna el país desde su independencia en 1961, busca en las elecciones generales de mañana un segundo mandato de cinco años entre acusaciones de un creciente autoritarismo.

En liza concurren 15 candidatos presidenciales, entre ellos, el aspirante del opositor Partido de la Democracia y el Progreso (Chadema, en sus siglas en suajili), Tundu Lissu, quien regresó en agosto al país tras exiliarse en Bélgica en 2017, tras sufrir un intento de asesinato en el que le dispararon 16 veces.

Lisu, de 52 años, es el principal rival de Magufuli, de 60 años y jefe del oficialista Partido de la Revolución (CCM, por sus siglas en suajili), quien parece favorito, si bien no se han divulgado encuestas que den una idea de cómo está la carrera electoral.

Algo más de 80.000 colegios electorales abrirán sus puertas a las 07.00 hora local (04.00 GMT) y las cerrarán a las 16.00 hora local (13.00 GMT), según la Comisión Nacional Electoral (CNE).

Más de 29 millones de votantes están llamados a las urnas para elegir, además, a sus diputados y concejales, si bien la votación ya empezó hoy en el semiautónomo archipiélago de Zanzíbar.

Durante la campaña electoral, Magufuli ha reiterado viejas promesas, entre otras, aumentar los ingresos derivados del sector turístico -ya que asegura haber derrotado al coronavirus en sus fronteras- o crear empleo para ocho millones de tanzanos.

"Tenemos la capacidad para implementar estos proyectos y los implementaremos con rapidez utilizando recursos locales", afirmó el jefe de Estado en un mitin de finales de agosto en la capital tanzana, Dodoma.

Por su parte, Lissu, con un discurso más humanista, ha prometido que quienes han perdido sus hogares frente a proyectos megalómanos serán recompensados, y también ha adelantado que redactará una nueva Constitución para limitar los poderes del jefe de Estado.

"Derogaré todas las leyes represivas a fin de garantizar que todos (los tanzanos) puedan disfrutar de justicia y libertad", proclamó el pasado día 21 en un mitin retransmitido en internet desde la ciudad de Tanga (noreste).

LEYES MORDAZA

Estas elecciones se producen, además, en medio de una fuerte campaña de represión contra personas, la prensa y organizaciones críticas con el Gobierno, denunciada en un reciente informe por Amnistía Internacional (AI).

"Se ha arrestado a políticos por celebrar reuniones o asistir a ellas, se han suspendido y prohibido medios de comunicación, se ha criminalizado el activismo en internet y se ha reprimido a las ONG con regulaciones interminables", resumió el pasado día 12 la directora de AI para el oeste y sur de África, Deprose Muchena.

Al propio Lussi le fue vetado hacer campaña durante una semana en octubre, según la Comisión Nacional Electoral, cuyos miembros son nombrados por Magufuli, como castigo por realizar "declaraciones sediciosas".

"Para mi consternación, he visto y escuchado informes de representantes gubernamentales y de seguridad que interrumpen e impiden la capacidad de los candidatos para hacer campaña libremente", denunció el pasado día 22 el embajador de Estados Unidos en Tanzania, Donald Wright

A principios de año, el segundo periódico de mayor tirada del país, Tanzania Daima y propiedad del presidente de Chadema, Freeman Mbowe, fue también prohibido por el Gobierno de forma indefinida.

POCOS OBSERVADORES

Asimismo, pocos observadores electorales internacionales podrán supervisar estos comicios, ya que, a diferencia de lo que sucedió en 2010 y 2015, las autoridades no han invitado, entre otras, a la misión de observación de la Unión Europea (EU), que ha pedido "elecciones inclusivas, transparentes, pacíficas y creíbles".

A otros grupos, incluida la Iglesia católica, se les ha negado directamente la acreditación, mientras que muchos candidatos han sido "descalificados de forma arbitraria sin ninguna explicación", según denunció el analista y periodista David Makali.

Según describió bajo anonimato un politólogo a EFE, varios candidatos a diputado y concejal también han visto sus campañas interrumpidas "sin motivos válidos" y diversos apoderados de grupos opositores han quedado excluidos "debido a motivaciones políticas".

Pese a todo, muchos votantes se muestran dispuestos a acudir a las urnas, como la tanzana Hawa Salum, del barrio de Kinondoni, en Dar es Salam (capital económica del país).

"Tengo derecho a votar para tener líderes que queremos que trabajen junto a la gente, para traer desarrollo a nuestro país", dijo Salum a Efe.

Magufuli ganó las elecciones de 2015 con el 58 % de los votos, mientras el candidato de Chadema, Edward Lowassa, obtuvo el 40 %.

Cristiano devoto, en los últimos meses el mandatario tanzano ha reiterado que su país se ha salvado de la pandemia de coronavirus gracias a sus continuas plegarias a Dios, por lo que insta a los turistas internacionales a visitar su país.

Desde finales de abril, el Gobierno tanzano no actualiza el número oficial de contagios de COVID-19, que, según cifras oficiales, ha provocado poco más de 500 contagios y 21 muertes.

Rosemary Mirondo

(c) Agencia EFE