Los otros "Maduro" de América Latina

Inés Capdevila

A continuación, los principales conceptos:

Ya se habla de otros " Maduro" en América Latina. Por ejemplo, Jimmy Morales, el presidente de Guatemala de derecha que debería terminar su mandato este año porque hay elecciones presidenciales en Guatemala está haciendo todo lo posible para anular cualquier contrapeso del Estado, anular la disidencia y encaminarse por ahora a otro mandato. Esto te muestra que los populismos o los gobiernos fuertes no tienen ideologías. En alguna forma en sus tácticas de gobierno se juntan en algún lugar donde la ideología no es más de derecha ni de izquierda sino un gobierno autoritario. Jimmy Morales era un cómico guatemalteco, súper famoso en Guatemala. Fue elegido en el 2015 cuando Guatemala vivía un momento muy especial. Es un país que tiene una historia sangrienta, con una guerra civil que prácticamente lo diezmó. Después de esa guerra tuvieron gobiernos democráticos pero muy manchados por la corrupción hasta que hubo un quiebre y ese quiebre significó la prisión de un presidente, la prisión de otro expresidente, etc. Los guatemaltecos hartos de esto se encontraron con un personaje como Jimmy Morales que les de una nueva Guatemala: transparente y sobre todo exenta de corrupción. Sin embargo, a pesar de ese discurso fundacional se fue encaminando a lugares un poco turbios y hace un año y medio su hermano y su hijo empezaron a ser investigados por la Comisión Contra la Impunidad de Guatemala, una comisión liderada por la ONU que investiga la corrupción de ese país.Cuando la Comisión se metió con los familiares de Jimmy Morales este reaccionó y empezó a censurar todo lo que era el disenso, a acotar todos los otros poderes: expulsó al presidente de esta comisión de investigación y así empezó a ganarse todo tipo de enemigos fuera de Guatemala. Dentro de Guatemala lo apoyan los militares y los empresarios que, en cierta forma, es el apoyo que tiene Maduro hoy.El otro caso es el de Nicaragua, que es el país que más se acerca hoy a ser la nueva Venezuela y Daniel Ortega , el presidente, el nuevo Nicolás Maduro. Ortega es un personaje mítico en la historia nicaragüense, es el hombre que lideró la revolución sandinista y fue el hombre que, después de la dictadura de Somoza, inauguró un nuevo gobierno. Pero le paso todo aquello que le sucedió contra la persona que combatió en su origen que se torno en un líder autoritario. Por ejemplo, en abril del año pasado el gobierno nicaragüense, muy necesitado de dinero porque es la única economía de Centroamérica que decreció el año pasado, aprobó una ley para extender la edad jubilatoria y ampliar el aporte jubilatorio en una población empobrecida, que expulsa gente todo el tiempo y con altos niveles de desempleo. Esta ley significa meterle la mano directamente en el bolsillo a los nicaragüenses. Tras esto inmediatamente hubo protestas generalizadas comandadas por los estudiantes y en el lapsus de tres meses hubo 350 muertos a lo que Ortega respondió como suele responder Maduro: con más fuerza. En Nicaragua se repite muy en detalle el escenario venezolano. Tenés una economía que cada vez más se va pauperizando y un líder que reacciona a eso ganando más poder asfixiando a los otros poderes que pueden actuar como contrapeso a su autoridad. La familia de Daniel Ortega, lo mismo que la familia de Maduro y el entorno más cercano, están acusados de haber robado de las empresas estatales o incluso de las reservas del gobierno cientos de millones de dólares. No están probadas pero hay sospechas. Otro dato es el narcotráfico que usa a Nicaragua como uno de sus mayores vías de paso desde Colombia hacia Estados Unidos. Hoy cada vez más se habla de Venezuela como un narcoestado donde el pilar número uno de Maduro son las fuerzas armadas y el pilar número dos, el narcotráfico.