Madrid se prepara para exterminar a 12.000 cotorras argentinas

LA NACION

Las cotorras argentinas no son bienvenidas en Madrid. Al contrario. Este ejemplar de ave es considerado, para el ayuntamiento de la capital española, una especie "exótica invasora" y por lo tanto han planificado una campaña para terminar con ellas en el otoño boreal de 2020. Se calcula que en dicha ciudad hay una población media de 12.000 ejemplares.

Para acabar con estos pájaros verdes de la familia de los loros -de nombre científico Myiopsitta monachus- que atentan contra la biodiversidad de la zona y también contra la salud de los ciudadanos de la urbe, se pondrán trampas, redes y se cerrarán los nidos para que cuando las aves acudan allí a dormir se las pueda cazar con la mano. También se llevará adelante una esterilización de los huevos para que las cotorras no se reproduzcan.

El costo de esta campaña de erradicación de estos animales se calcula en unos 6 a 8 euros por ejemplar, según informó el diario español ABC.

Santiago Soria Carreras, jefe del servicio de Biodiversidad del Área de Medio Ambiente y Movilidad, señaló que la campaña de exterminio de las pequeñas aves se emprende por diversos motivos. "Las cotorras se han incrementado en la ciudad de Madrid un 33 por ciento en los últimos tres años. Han llegado a un número muy importante y generan diversos problemas para la conservación de la biodiversidad del ecosistema, así como problemas de salud a los ciudadanos", expresó en el citado medio.

Se calcula que el costo para de exterminar cada uno de estos pájaros va entre los 6 y los 8 euros

Soria Carreras indicó también que los nidos de estos pájaros pueden ser peligrosos, porque pueden pesar "hasta 200 kilos y desprendidos desde una altura de 15 metros pueden llegar a ser mortales". Además, estos pájaros, llamados también cotorra monje o cotorra verdigris, pueden contagiar enfermedades a otras aves e incluso a seres humanos. En los últimos años, esta especie, "ruidos y gregaria" fue ganando terreno a las especies autóctonas y sacándole espacio a sus nidos.

Los ejemplares que perdieron terreno con la llegada de estas aves son el gorrión, la golondrina y el vencejo.

La invasión a Madrid de esta ave originaria de la selva semitropical del norte de Argentina y del sur de Brasil se produjo de las décadas de los ochenta y noventa cuando se compraban como animales de compañía o mascotas. En 2011 el Ministerio de Agricultura las incluyó en su lista de especies exóticas tropicales, según informa el diario español El País.

Estas pequeñas aves verdes del orden de los Psittaciformes, que pesan entre 120 y 140 gramos, también están causando serios problemas ambientales en Chile, sobre todo en la región metropolitana de Santiago.