Madres de Plaza de Mayo reivindican "ideales de los desaparecidos" 40 años después

Liliana SAMUEL
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Integrantes de las Madres de Plaza de Mayo, en un acto con motivo del 40º aniversario de su nacimiento ante la Casa Rosada, en Buenos Aires, el 30 de abril de 2019

Integrantes de las Madres de Plaza de Mayo, en un acto con motivo del 40º aniversario de su nacimiento ante la Casa Rosada, en Buenos Aires, el 30 de abril de 2019 (AFP | Eitan Abramovich)

Las Madres de Plaza de Mayo, símbolo de lucha y resistencia en la última dictadura argentina (1976-1983) celebraron este domingo sus 40 años de existencia con música y marchas, y reivindicaron "los ideales" de sus hijos desaparecidos por el régimen militar de aquella época.

"Alerta, alerta que están vivos, todos los ideales de los desaparecidos", cantaban al unísono miles de personas que marcharon tras las Madres, con sus emblemáticos pañuelos blancos, alrededor de la pirámide que hay en el centro de la plaza bonaerense que les dio el nombre.

Al frente estaba la combativa líder Hebe de Bonafini, de 88 años, junto a otras tres Madres, todas en silla de ruedas empujadas por activistas. Detrás, una decena de mujeres ancianas avanzaba dando pequeños pasos, sosteniendo una gran bandera con la inscripción "La falta de trabajo es un crimen".

Como si fueran estrellas de rock, una nube de militantes y curiosos peleaba por un lugar para sacar una foto de las mujeres de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, antes de que comenzara un concierto de tono festivo.

"30.000 razones para seguir luchando", se leía en un cartel aludiendo a los desaparecidos.

"Las Madres simbolizan la vida, frente al proyecto de muerte de la dictadura militar", dijo a la AFP el teólogo y filósofo Rubén Dri, de 88 años, presente en el acto.

Dri, quien debió exiliarse en la dictadura, lamentó que con el gobierno del presidente Mauricio Macri "volvió el neoliberalismo. Y nuevamente son las Madres que encabezan la lucha por la recuperación de la vida y la dignidad".

- 30 de abril de 1977 -

El 30 de abril de 1977, 14 mujeres se reunieron en la plaza frente a la Casa Rosada, sede del gobierno argentino, para reclamar por sus hijos arrancados en medio de la noche de sus hogares o secuestrados en la calle, ante la falta de respuestas oficiales.

El grupo de mujeres, que más tarde serían conocidas en el mundo como las Madres de Plaza de Mayo, estaban paradas mostrando las fotografías de sus hijos.La policía les ordenó circular y ellas, en lugar de irse, comenzaron a caminar. Así nació la mítica 'ronda' de los jueves, que desde entonces se repite cada semana en la plaza que fue testigo tanto de sus combates como de sus divisiones."A 40 años, encontrarme aquí es una sensación hermosa, completamente distinta de aquel 30 de abril de 1977, cuando estas 14 mujeres estábamos ahí, pensando que íbamos a hacer una forma de presión para que (el entonces dictador, Jorge) Videla, ese genocida, nos diera alguna información por la ausencia de nuestros hijos", evocó Mirta Acuña de Baravalle, de 92 años e integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.La mujer celebró la presencia de "tantos jóvenes, porque en ellos estoy teniendo la presencia de nuestros 30.000 detenidos-desaparecidos".Manifestantes de todas las generaciones se mezclaron en la Plaza de Mayo. Para Franca D'Amico, las Madres "simbolizan la memoria, la lucha por la verdad y la justicia", dijo esta joven nacida en 1984, el año de la recuperación democrática.- Deudas de democracia -"Los gobiernos tienen una deuda muy grande: es que se abran los archivos y nos digan qué pasó con todos los desaparecidos, que los jueces digan a quién entregaron los bebés que fueron apropiados de sus madres cautivas embarazadas. Hay más de 400 jóvenes que no conocen su identidad", advirtió la dirigente Nora Cortiñas (87).Desde 1977, 122 niños robados recuperaron su identidad, el último caso de ellos la semana pasada.Desde 2003, con la anulación de las leyes de amnistía, suman decenas de juicios por crímenes de lesa humanidad en todo el país, con unos 700 condenados, la mayoría militares y policías y aún hay numerosos procesos en curso.