Madre de Vanessa Guillén pide a Biden que evite más casos como el de su hija

Agencia EFE
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Houston (TX), 21 abr (EFE News).- A un año del asesinato de Vanessa Guillén, la madre de la soldado latina quiere reunirse con Joe Biden para que el presidente tome medidas para evitar que se repita un caso como el de su hija y que las jóvenes teman entrar a las Fuerzas Armadas y ser víctimas de acoso o, incluso, morir.

Gloria Guillén todavía se incomoda cuando tiene que recordar ciertos pasajes de esos primeros meses de incertidumbre y de dolor tras el asesinato de su hija el 22 de abril de 2020 en la base militar de Fort Hood.

Esta madre mexicana no quiere que nadie pase por semejante dolor y, por ello, enfatiza en la necesidad de conversar de forma urgente con el presidente en la Casa Blanca sobre el caso, así como lo hizo con el exmandatario Donald Trump quien, gracias a su gestión, dice Guillén, le entregaron el cuerpo de su "niña" para poder darle sepultura.

"A raíz de lo que haga Biden en este momento, ayudará a las nuevas generaciones de jóvenes mujeres que, por lo sucedido a Vanessa, no quieren enlistarse en las fuerzas armadas por temor a que le pase lo mismo", enfatiza.

La madre de la soldado que se ha convertido en un símbolo recuerda además las muestras de apoyo de la gente de todos los rincones del mundo y de los que participaron con fervor en las marchas multitudinarias en varias ciudades para abogar por un mejor trato a las víctimas de abuso sexual en las fuerzas armadas.

ASESINATO BRUTAL

Según las autoridades, Guillén fue muerta de forma brutal el 22 de abril de 2020, aparentemente por su compañero de la base militar identificado como Aaron Robinson, de 20 años, quien se suicidó el 1 de julio cuando la policía le quería interrogar poco después de que se hallasen los restos de la joven latina.

Guillén, quien le había contado a su madre que había sido acosada sexualmente por un sargento, fue vista por última vez ese día en el estacionamiento del cuartel y, según los registros de llamadas de su celular, se confirmó que a las 11:30 fue la última vez que se tuvo contacto con ella.

Finalmente sus restos fueron hallados en las inmediaciones del río León, lejos de la base. La habían descuartizado, quemado y enterrado.

Según documentos judiciales, Cecily Ann Aguilar, pareja del presunto asesino, este le dijo que había asesinado a Guillén a martillazos y ella le había ayudado en la disposición de los restos de la soldado.

Por eso, Gloria Guillén pide que se castigue "con todo el peso de la ley" a Aguilar, de 23 años, acusada de ser la cómplice de Robinson.

RECUERDOS IMBORRABLES

El último día que la madre de la soldado vio a su hija con vida, la abrazó, le dio una bendición "en frente de la virgen y del padre Dios" y pidió que la cuidase y la bendijese.

Su hija, de 20 años, "lucía tan hermosa" ese día, recuerda Gloria Guillén, mientras limpia los arreglos florales ya marchitos junto a las velas desgastadas y ahumadas en uno de los tantos murales en Houston en memoria de la soldado hispana.

"La vi un domingo en la noche. Nos enviamos mensajes los siguientes dos días, pero ya el miércoles dejé de recibir comunicación", apunta, al tiempo que reacomoda los carteles ennegrecidos por la intemperie en donde aún están impresos mensajes de aliento y de esperanza.

La madre de Vanessa evoca el deseo que tenía su hija; ser esposa de su prometido, quien le había pedido su mano pocas semanas antes, y de su anhelo de convertirse en madre.

TRIBUTOS A VANESSA

El mural, en el barrio donde nació y creció Guillén con sus otros cuatro hermanos, es ya una parada obligatoria para los que transitan la zona cercana a una carretera interestatal en Houston.

Le rinden tributo de diversas maneras: le dejan rosas y hasta osos de peluche de colores, nuevos y desaliñados, así como dibujos con las banderas de Estados Unidos y de México.

Hay, sin algún orden específico, fotografías impresas de Guillén, unas donde aparece sonriente con uniforme militar y su boina puesta, otros de momentos agradables con amigas cercanas, de la infancia. Pero los que más notoriedad tienen son quizás los cartelones que piden "justicia para Vanessa Guillén".

A un año de su partida, la madre de la soldado hispana víctima de acoso y asesinato quiere que todos los murales dedicados a Vanessa en Texas, California, Florida e Illinois, por nombrar algunos estados, permanezcan en las mejores condiciones para las vigilias y eventos programados esta semana.

Desde la aprobación esta semana de varias leyes en el Legislativo de Texas, entre ellas la que busca bautizar Vanessa Guillén a parte de una carretera estatal o la que pretenden que cada año se pueda recordar a la soldado para así incrementar la respuesta militar hacia las personas desaparecidas.

También la que permitiría a víctimas de violencia y agresión sexual de las Fuerzas Armadas destacadas en Texas a solicitar ayuda y recursos a través de un ente estatal y no bajo la cadena de mando militar, como se hacía hasta el momento.

Todo ello mitiga solo en parte el dolor que desde hace un año siente esta mexicana, que sufrió quizás la mayor pérdida que puede tener una madre.

"La amaré para toda la eternidad. Será el amor de mi vida", dice Gloria Guillén que, aunque intenta sacar fuerzas para seguir en la lucha y que la memoria de su hija prevalezca, el desconsuelo de tener que revivir todo lo sucedido se apodera de ella.

Como cuando a última hora desistió de participar este lunes en la inauguración de un portal dedicado a Vanessa en la base militar de Fort Hood.

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