Madre de esposa española de yihadista:"¿Las van a condenar por ilusas?"

Madrid, 12 ene (EFE).- "¿Las van a condenar por ilusas y por tontas? ¿por ir detrás del marido o por cuidar a los hijos?" se preguntó este jueves la madre de Luna Fernández, una de las dos mujeres españolas esposas de yihadistas repatriadas junto a los 13 menores que tenían a su cargo y a las que un juez de la Audiencia Nacional envió a prisión por integración en el Estado Islámico (EI).

Manuela Grande, madre de Luna, no puede reprimir las lágrimas cuando relata las penurias que sufrió su hija en los cuatro años que permaneció retenida en un campo de prisioneros en Siria. Se fue en 2014 con su marido y volvió ayer a España viuda y con cinco hijos de su matrimonio y otros cuatro menores huérfanos a su cargo.

"Mi hija intentó dejar a su marido y venirse con los niños", aseguró en la rueda de prensa que ofrecieron los familiares de las dos mujeres junto al abogado de ambas, José Luis Laso, y el eurodiputado Javier Nart (del grupo liberal Renovar Europa), que puso en conocimiento de la UE la situación en la que se encontraban ellas y sus hijos ante la pasividad del Gobierno español.

"Yo creo que Luna y Yolanda son buenas personas, pero el público las ha calificado sin conocer cómo son". "No sé cómo pueden condenar a dos mujeres que son amas de casa", lamentó también entre lágrimas la madre de Yolanda Martínez, la otra repatriada, quien relató que su hija, criada en un elitista barrio de Madrid y educada en un colegio religioso, siempre se ha preocupado por los demás.

Nart, por su parte, fue especialmente crítico con la actuación del Gobierno español en esta operación, cree que faltó voluntad para traerlas, y además, considera que no respetó en estos años los derechos de la infancia ni cumplió sus deberes consulares y reconoce que el único que les escuchó fue el actual ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

"¿Pensaban mantener en un Guantánamo externalizado a estos niños toda la vida?" se preguntó Nart, quien considera que los menores deberían haber salido hace 4 años de allí porque mientras más tiempo pasara más probabilidad había de que se radicalizasen.

El abogado de estas familias recordó que aún faltan otras dos mujeres españolas y sus respectivos hijos por ser repatriados y anunció que seguirán trabajando para conseguir traerlos a España.

Por el momento, a los niños les están haciendo pruebas para acreditar las filiaciones, y una vez se legalice su situación, los servicios sociales valorarán quién es el pariente más cercano y si está en condiciones de acoger al menor. Respecto a los huérfanos, se verá si se otorga un acogimiento temporal.

No obstante, si finalmente se acredita que sus madres no tienen responsabilidad penal, podrán estar con sus hijos, avanzó el letrado, y anunció que recurrirá la prisión de ambas, al considerar "absurda" la imputación del juez, que las considera integrantes del EI por su función como esposas de combatientes de esta organización.

(c) Agencia EFE