Macron pide a grandes contaminadores de Francia que reduzcan sus emisiones y promete ayudas

El presidente Macron se reúne con los responsables de los centros industriales franceses

Por Elizabeth Pineau

PARÍS, 8 nov (Reuters) - El presidente Emmanuel Macron dijo el martes a los mayores contaminadores de Francia que deben reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad en la próxima década y afirmó que habrá más dinero público disponible para ayudar a descarbonizar la economía si actúan rápidamente.

El grupo petrolero y de gas TotalEnergies, el fabricante de cemento Holcim y el fabricante de acero ArcelorMittal fueron algunos de los invitados al Palacio del Elíseo para escuchar a Macron, que quiere que Francia sea líder en una industria más limpia.

El país aspira a ser neutral en cuanto a emisiones de carbono para 2050.

Dirigiéndose a los ejecutivos cuyas empresas gestionan los 50 centros industriales más contaminantes de Francia, Macron dijo que si ellos solos redujeran sus emisiones en esas plantas a la mitad, la producción de gases de efecto invernadero del país se reduciría en un 5%.

"Vamos a luchar para que haya más inversiones públicas y privadas que acompañen esto", dijo Macron a los ejecutivos.

La industria sólo representa el 10% de los empleos en Francia, pero el 20% de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, según datos oficiales. Los 50 centros industriales más sucios representan la mitad de esas emisiones, lo que equivale a las emisiones de unos 4 millones de personas en Francia.

Macron dijo que el Gobierno duplicaría los 5.000 millones de euros presupuestados hasta ahora para ayudar a la descarbonización de la industria si los ejecutivos presentaban planes para reducir las emisiones en 18 meses.

Dijo que no podía hablar de la ecologización de la industria francesa sin hacer referencia a la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de Estados Unidos.

París, Berlín y otras capitales europeas temen que la IRA, que entre otros incentivos ofrece créditos fiscales para los componentes elegibles producidos en una fábrica estadounidense, así como un crédito fiscal sobre el coste de las fábricas nuevas o mejoradas que construyen componentes de energía renovable, aleje la inversión de Europa.

"No creo que esté en consonancia con las normas de la Organización Mundial del Comercio. No creo que sea amigable", dijo Macron, añadiendo que plantearía la cuestión cuando visite Washington el próximo mes.

(Reportaje de Elizabeth Pineau, Redacción de Richard Lough; Editado en español por Juana Casas)