Macron y Merkel quieren acelerar la reconstrucción europea con medio billón

Agencia EFE

París, 18 may (EFE).- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, se pusieron este lunes al frente de la reconstrucción europea con la propuesta de crear un fondo de 500.000 millones de euros destinado a las regiones y sectores más afectados por la pandemia de coronavirus.

Desde París y Berlín, y tras haber mantenido una videoconferencia, los dos dirigentes dijeron estar dispuestos a hacer el esfuerzo "colosal" que requiere superar la situación pero dejaron claro que su acuerdo debe ser sometido a la aprobación del resto de socios comunitarios.

El fondo completará los distintos esfuerzos nacionales y las medidas decretadas por el Eurogrupo y deberá ser reembolsado "no por los beneficiarios sino por el conjunto de Estados miembros", recalcó Macron en esa presentación a la prensa.

"Un acuerdo entre Francia y Alemania no significa un acuerdo entre los 27, pero no hay un acuerdo a 27 sin uno previo franco-alemán. Debíamos hacer ese trabajo y lo hemos hecho. Ahora la Comisión, que representa el interés comunitario, deberá hacer su propuesta", dijo el jefe del Estado galo.

Su idea insta a la Comisión Europea a tomar prestado ese dinero del mercado a través de una emisión de deuda y a transferir esa cantidad a las regiones y sectores más castigados por la pandemia, siguiendo unos criterios que deberá decidir Bruselas.

"Todo tiene que hacerse dentro de las reglas presupuestarias" de la Unión Europea, advirtió la canciller, quien agregó que la aplicación de las futuras medidas para combatir las consecuencias de la pandemia podrá requerir, además, una reforma de los Tratados comunitarios.

De momento, la reacción de la CE ha sido favorable: la iniciativa de París y Berlín "va en la dirección" del plan de recuperación en el que trabaja el Ejecutivo comunitario y que prevé presentar el 27 de mayo, sostuvo en un comunicado su presidenta, Ursula von der Leyen.

La creación de este fondo, no obstante, es solo uno de los pilares en los que Macron y Merkel apoyan a corto plazo la salida de la crisis.

Su visión conjunta incluye un refuerzo de la soberanía sanitaria de la Unión Europea (UE) mediante reservas estratégicas comunes de productos farmacéuticos y médicos, un aumento de la capacidad de investigación y del desarrollo de vacunas o una metodología armonizada en el tratamiento de los datos.

Macron y Merkel se mostraron igualmente convencidos de la necesidad de incrementar la soberanía económica e industrial de la UE porque, según su nota, "la integración fuerte en el seno del mercado único es garantía de prosperidad".

El objetivo final de este último punto es determinar "sector por sector" dónde están las debilidades de la UE y adoptar una estrategia europea en cuanto queden claras las dependencias "de un país o un suministrador".

El pasado 8 de mayo, con motivo del 75 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, tanto Macron como Merkel habían subrayado que el compromiso europeo era más imperioso que nunca, y este nuevo llamamiento al resto de socios se produce en un momento en que en Europa se inicia de forma progresiva la desescalada.

"Nuestro deseo es que en esta fase haya una progresión muy coordinada. Habrá una temporada turística en Europa y esta tendrá lugar con el virus. Haremos lo máximo posible para que, a nivel europeo, todo vaya lo mejor posible tanto para la salud de nuestros compatriotas como para el sector", apuntó Macron.

En esa voluntad de avanzar conjuntamente se hizo especial hincapié en las medidas referentes al cierre de las fronteras, de momento en vigor hasta el 15 de junio para los viajeros procedentes de fuera de Europa, y se cuestionaron iniciativas unilaterales como la cuarentena impuesta por España.

"Desde un punto de vista sanitario, no estoy seguro de que la medida sea la más eficaz ni más realista", concluyó el dirigente francés en una intervención de casi una hora y en la que uno y otro recalcaron que, ante una crisis "inédita", la responsabilidad debe ser colectiva y apela más que nunca al espíritu europeo.

Marta Garde

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