Macri cuestiona primera huelga general en su contra

BUENOS AIRES (AP) — El presidente argentino Mauricio Macri cuestionó la huelga general que el movimiento obrero convocó para el jueves, la primera que afrontará su gobierno en un escenario de creciente conflictividad social.

"Respeto, compañeros sindicalistas, su decisión de hacer un paro pero no la entiendo y no ayuda en nada a los trabajadores", dijo el mandatario en el acto celebrado el lunes en el que anunció un ambicioso plan para la construcción de viviendas que busca reactivar el sector.

La Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos facciones de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) irán conjuntamente a una huelga que se prevé que dejará paralizado al país, ya que será secundada por distintos gremios de la producción y del transporte público.

Macri, de extracción conservadora, arremetió contra la medida dos días después del fuerte espaldarazo que recibió en una masiva manifestación de apoyo en Buenos Aires y en otros puntos del país. La convocatoria sumó a decenas de miles de personas que gritaron consignas contra los supuestos intentos opositores de desestabilizar al gobierno.

En el acto oficial el mandatario también apuntó contra los "comportamientos mafiosos" que "están en los sindicatos" y en la política y rechazó la actitud de aquellos que se creen "con el derecho a poner palos en la rueda sistemáticamente".

Dirigentes de los gremios de la construcción y de obras sanitarias, integrados en la CGT, asistieron al acto donde fue anunciado un acuerdo federal para la construcción de 100.000 viviendas con el fin de reducir el déficit habitacional y crear decenas de miles de puestos de trabajo.

La huelga nacional será el corolario de una seguidilla de protestas y paros protagonizados por distintos sectores contra las "políticas de ajuste" de Macri, un tecnócrata conservador que asumió el poder a fines de diciembre de 2016 en reemplazo de la peronista de centroizquierda Cristina Fernández (2007-2015).

La CGT, que responde al peronismo opositor, decidió convocar al paro al que se sumaron las dos CTA pese a que en otras ocasiones ha mostrado posturas conciliatorias con el gobierno.

Los sindicalistas reclaman la protección de la industria nacional, el cese de los despidos y un incremento en los salarios y políticas sociales que mejoren las condiciones de los sectores más vulnerables afectados por una inflación que en 2016 trepó a 40%.

En una reciente protesta multitudinaria, dirigentes de la CTA advirtieron que continuarán las movilizaciones callejeras hasta que "caiga el modelo económico".

En 2016 el desempleo fue de 8,5% y la pobreza de más de 30% en un contexto de falta de inversiones. Macri sostiene que después de cinco años de estancamiento y altos índices de inflación la economía crecerá este año y el alza de precios no superará el 17%, lo que ponen en duda economistas que creen que será superior a 20%.