Machos PUA: ¿cómo operan en México?

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EL FENÓMENO PUA o PickUp Artist explotó, en 2005, tras la publicación del libro The game, del estadounidense Neil Strauss. El método consiste en lograr tener sexo con “chicas objetivo” a través de una mezcla de halagos, manipulación psicológica y coacción.

Aun durante la pandemia comenzaron a circular en YouTube videos de hombres extranjeros que claman ser expertos en estas técnicas y que viajan por varias ciudades mexicanas, como Tijuana, Guadalajara y Playa del Carmen, “seduciendo” mujeres.

En el canal “TUSK” —de quien se dice llamar James Tusk— se despliegan videos de cómo estos hombres se aproximan a las mujeres, en la vía pública, y muestran cómo lograr intercambiar números telefónicos con mujeres para intentar concretar un posible encuentro sexual. Incluso se graba a las víctimas sin advertirles que su imagen se publicará en una red social.

“Enseñamos a emprendedores y profesionales ocupados: cómo conocer, atraer, salir y entablar relaciones con las mujeres de sus sueños sin tener que deslizar un solo dedo en una aplicación de citas o tener que poner un pie en un club nocturno”, se lee en el sitio de James Tusk.

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Ricardo Ayllón, cofundador de la asociación civil Género y Desarrollo (Gendes), explica que los grupos PUA tienen algunos años funcionando en México. Se presentan como escuelas que enseñan a los hombres a establecer vínculos con mujeres, normalizando una práctica de seducción y conquista que invisibiliza la violencia de género.

“En una cultura como la que vivimos, patriarcal, machista, hay permisibilidad a los hombres para ejercer muchas formas de violencia”, explica el experto de esta organización que realiza trabajo terapéutico con hombres que han ejercido violencia.

“¿Qué son estos grupos PUA? Básicamente es el arte de ligar. Son hombres que enseñan técnicas para seducir a las mujeres. Es muy grave porque promueve en el hombre una personalidad —dicen ellos— con arrogancia, pero graciosa. ¿Qué hay detrás? Hay situaciones de acoso y de hostigamiento sexual. Es un ejercicio de violencia psicológica, emocional, sexual e incluso física. Cuando analizamos con perspectiva de género y con un enfoque en masculinidades, estamos hablando de un delito contra las mujeres”, advierte Ayllón.

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“Son grupos de violentadores y machos con todo su poderío y fuerza, embestidos como hombres galantes. Hay que darlo a conocer para que sepan en qué están metidos o en qué se van a meter”, resume.

Para pedir una sesión gratuita de asesoría en “técnicas PUA”, en sitios como el del británico James Tusk, hay que pasar un filtro de preguntas para ser contactado. Solicitan nombre, edad, nacionalidad, correo electrónico, país de residencia, ocupación e incluso preguntan cuánto se está dispuesto a invertir por un “curso de seducción”. Las opciones van desde los 28,000 pesos mexicanos (1,000 libras) a los 225,000 pesos (8,000 libras).

“En lugar de ir a una clase de cómo seducir a una mujer, mejor ve al psicólogo”, recomienda Ayllón. “Hay ayuda especializada. Se vale pedir ayuda. Si vas a gastar en estas clases, mejor invierte en tu salud emocional y física”.

El desconocimiento de las víctimas de que están usando estrategias de manipulación para abordarlas implica abuso de poder. Foto: YouTube

En otros países ya se ha denunciado a estos grupos PUA como sexistas. En 2014 se prohibió la entrada al Reino Unido del “artista en seducción” Julien Blanc, después de que 157,000 personas firmaron una petición en contra de su visita. En 2020, en Escocia, Adnan Ahmed, que se hacía llamar “Addy A-Game”, fue encarcelado por acosar mujeres —entre 16 y 21 años de edad— y por ofrecer consejos en su canal de YouTube sobre cómo superar las resistencias “de último minuto” para concretar el encuentro sexual.

Ayllón, de la asociación Gendes, advierte que los hombres que entran en estos grupos con la idea de ligar, lo hacen a través de la llamada “masculinidad conveniente”, es decir, conductas que buscan el control, el dominio y el abuso de poder en contra de las mujeres.

“En los grupos de hombres nos dicen: ¡Es normal! Así lo vi con mi papá y con mis abuelos. Esto se da porque tenemos aprendizajes sociales y culturales tradicionales de ser hombres. También hay mujeres que dicen: ¡Quiero ser conquistada por un hombre! Conquistar implica quitar todo lo suyo a una mujer para imponer lo del otro. Eso es un vínculo de violencia”, explica Ayllón.

La falta de educación sexual integral en la infancia y en la adolescencia es uno de los principales motivos para que este tipo de grupos PUA proliferen en la sociedad, pues educar en esa materia también implica dar herramientas en equidad de género que permiten prevenir relaciones violentas y de abuso sexual.

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Desde estas técnicas PUA, Gendes advierte que hay cinco acciones en contra de las mujeres que podrían configurarse como delitos, de acuerdo con la Ley Olimpia —sobre violencia digital y sanción a delitos que violan la intimidad sexual—, así como la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Primero, el desconocimiento por parte de las víctimas de que están usando estrategias de manipulación para abordarlas implica que hay abuso de poder para controlar la relación. Al no informarles que están siendo videograbadas y que su imagen será distribuida en redes sociales, en un canal con referencias a prácticas sexuales, es también una práctica violenta.

Segundo, se etiqueta a las mujeres como “objeto sexual” que está al servicio de los hombres para satisfacerlos sexualmente, sin tomar en cuenta qué es lo que realmente la mujer desea y utilizando manipulación de por medio. Tercero, el objetivo de las técnicas PUA es la superioridad de los hombres sobre las mujeres, lo cual atenta contra los principios de equidad de género.

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El cuarto punto es la exaltación a la heterosexualidad. “En la construcción de ser hombres, uno de los puntos básicos del machismo es la heterosexualidad como lo único que se va a privilegiar y todo aquello fuera de lo heterosexual se descalificará, se discriminará y se matará”, explica Ayllón.

La quinta acción es la violencia sexual, porque acosan sexualmente a sus víctimas. “Cuando digo ‘no’ es ‘no’ y con estas técnicas logran el ‘sí’, a través de la manipulación. Desde la responsabilidad masculina se busca que cuando una mujer diga ‘no’, se respete. Lo demás es manipulación y violencia sexual”, concluye el experto de Gendes.

De acuerdo con el propio canal TUSK, en YouTube, la visita de estos “artistas de la seducción” a México terminó el 19 de mayo de 2021, fecha en que publicaron We Say Goodbye To Mexico – But Before We Do… | Ep.9 Dating Around The Globe. N