México lanzó batida diplomática para mantener vivo el TLCAN

Por PETER ORSI

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Al igual que el resto del mundo, México sólo se enteró a través de la prensa que el gobierno del presidente Donald Trump sopesaba un proyecto de decreto para retirar a Estados Unidos del TLCAN.

Luis Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores, dijo el jueves que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto de inmediato lanzó una batida diplomática. Eso derivó en una conversación telefónica entre Peña Nieto y Trump, y la promesa por parte de Washington de no abandonar el pacto comercial “por ahora”, así como un compromiso por parte de los tres países que lo integran para renegociarlo.

México y Estados Unidos aún tienen varios desacuerdos pero “estamos avanzando en la dirección correcta”, dijo Videgaray.

Pero así como Trump advirtió que sigue preparado para abandonar el TLCAN a menos que obtenga “un pacto justo para Estados Unidos”, Videgaray resaltó que México tampoco tiene motivos para quedarse si las negociaciones son desfavorables para el país.

En una entrevista con la cadena Televisa, Videgaray narró paso a paso la respuesta de México una vez que vio los reportes del proyecto de decreto, los cuales surgieron alrededor del miércoles a mediodía.

Los funcionarios mexicanos contactaron a varios interlocutores en el gobierno de Estados Unidos que, dijo, les indicaron que no se había tomado una decisión final y que el proyecto era una de las opciones a considerar como una forma de presionar al Congreso en Washington para que acelerara el proceso de acudir a la mesa de negociaciones.

La confirmación de Robert Lightizer, nominado de Trump como representante comercial de Estados Unidos y quien estaría al frente de las negociaciones del TLCAN, se ha prolongado más tiempo de lo previsto en el Senado.

Los funcionarios mexicanos siguieron dialogando con sus contrapartes estadounidenses a medida que el tiempo avanzaba, y al final del día, Peña Nieto sostuvo una conversación telefónica de unos 20 minutos con Trump.

Videgaray dijo que el mandatario mexicano le dijo a Trump que estaba al tanto de la política interna de Estados Unidos, pero que firmar un decreto presidencial para sacar a ese país del TLCAN “tendría en México consecuencias, naturalmente muy negativas, y que para México sería prácticamente imposible negociar en esas condiciones”.

De hecho, la incertidumbre en torno al TLCAN fue un factor para que el peso mexicano se desplomara alrededor del 1,7% el miércoles y cerrara en 19,21 pesos por dólar estadounidense. De acuerdo con un análisis del Banco BASE, fue la mayor depreciación de la moneda en un solo día desde el 18 de enero.

Trump y Peña Nieto “acordaron que no se optaría por esa vía, sino que seguiríamos por la vía de una negociación”, declaró Videgaray a Televisa.

La moneda se recuperó el jueves para ubicarse en 19,03 pesos por dólar, una vez que los gobiernos emitieron comunicados paralelos en los que se comprometieron a una renegociación del TLCAN.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, tuvo una conversación similar con Trump el miércoles, durante la cual le dijo al mandatario estadounidense que cancelar el TLCAN provocaría muchas alteraciones y dolor en muchas familias.

“Me alegra estar en contacto frecuente con el presidente”, reconoció Trudeau el jueves. “De lo que hemos hablado durante los últimos días es de comercio, y le he enfatizado que el TLCAN se ha mejorado una docena de veces durante los últimos 20 años”.

Ni Videgaray ni Trudeau mencionaron si hubo algún contacto entre los gobiernos de México y Canadá o si realizaron un esfuerzo coordinado. Pero ambas naciones han hablado en el pasado sobre respaldarse mutuamente en las negociaciones del TLCAN.

Algunos analistas insinuaron que, como Trump se aproxima a sus primeros 100 días de gobierno y tiene el tiempo en contra en lo referente al TLCAN, el proyecto de decreto pudo tratarse de un intento suyo para ejercer presión en las negociaciones.

Jorge Guajardo, exdiplomático mexicano y alto directivo del despacho de estrategia internacional McLarty Associates, con sede en Washington, dijo que duda que se trate de una simple estrategia para que los legisladores estadounidenses cedieran.

“Uno no va y filtra esos rumores y hace caer los mercados, y las monedas, y amenaza a las relaciones bilaterales solo para presionar a su propio partido para que actué en el Congreso”, destacó Guajardo.

Trump se mostró conciliador el jueves, al reconocer que poner fin al TLCAN sería un “shock al sistema” y dijo que tiene “muy buenas” relaciones tanto con Peña Nieto como con Trudeau.

“Así que me pidieron renegociar... Ahora, si no soy capaz de lograr un acuerdo justo, si no soy capaz de lograr un acuerdo justo para Estados Unidos, o sea un buen trato para nuestros trabajadores y nuestras compañías, pondré fin al TLCAN”, dijo Trump. “Pero vamos a darle a la renegociación una muy buena oportunidad”.

Como candidato, Trump definió con frecuencia al TLCAN como un “desastre” y prometió renegociar sus cláusulas o ponerle fin.

Guajardo advirtió que las “tácticas de presión” podrían tensar la relación con México, en la que se involucran anualmente alrededor de 583.600 millones de dólares en comercio bilateral.

“Creo el TLCAN se salvará a fin de cuentas. Pero el pozo (de las relaciones bilaterales) quedará envenenado”.

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La periodista de The Associated Press Charmaine Noronha en Toronto contribuyó con este despacho.

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