Siria: combatientes frenan ofensiva cerca de presa de Tabqa

Por BASSEM MROUE

BEIRUT (AP) — Fuerzas opositoras que combaten en el norte de Siria, respaldadas por Estados Unidos, anunciaron el lunes que pausarán sus operaciones militares cerca de una importante presa controlada por el grupo extremista Estado Islámico, a fin de que los ingenieros puedan solucionar cualquier problema en el embalse tras reportes contradictorios sobre su estabilidad.

La decisión de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés) se produce un día después de informaciones contrarias sobre la salida de civiles de la vecina ciudad de Raqqa, la capital de facto del califato autodeclarado por el grupo, a causa de la presa Tabqa, ubicada en el río Éufrates.

Algunos grupos activistas contrarios al Estado Islámico dijeron que los residentes se mueven a tierras altas por temor a que el colapso de la infraestructura pueda provocar inundaciones graves, aunque otros apuntan que siguen en la ciudad. Los datos contrarios son habituales en zonas controladas por la milicia radical, que veta la presencia de medios independientes.

Las SDF, lideradas por curdos y que cuentan con el respaldo de Washington, combaten en la zona desde el viernes para intentar tomar la presa, una de las principales fuentes de electricidad en el norte de Siria.

En un comunicado breve, el grupo opositor dijo que el alto el fuego de cuatro horas comenzará a las 13:00 (1100 GMT) del lunes. Los administradores de la presa solicitaron la tregua, agregó sin concretar si son funcionarios del gobierno de Damasco o si forman parte del Estado Islámico, que opera como un pseudo estado en las áreas que controla.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que monitorea el conflicto desde Gran Bretaña, en Tabqa hay 200 técnicos esperando a que paren los enfrentamientos para entrar en las instalaciones y activar el motor principal.

Las SDF capturaron el domingo una base aérea de importancia estratégica, hasta ahora controlada por el grupo extremista, en la provincia de Raqqa. Esta es la mayor victoria desde que Washington trasladó en helicópteros a las fuerzas a detrás de las líneas enemigas la semana pasada.

Los combatientes controlan la base aérea de Tabqa, a 45 kilómetros (28 millas) al oeste de Raqqa. El lunes, extremistas del Estado Islámico detonaron un coche bomba en el extremo sur de la base, pero no estuvo claro si provocó bajas entre los combatientes de las SDF, según reportaron los colectivos activistas Raqqa Está Siendo Masacrada en Silencio y el Observatorio.

Los combates siguen en marcha en áreas cercanas a la base, dijeron. Las SDF recuperaron otras dos localidades al norte de Tabqa el lunes, según su comunicado.

Por otra parte, un nuevo grupo de rebeldes, acompañados por sus familias, abandonó el lunes el último vecindario controlado por opositores en la ciudad de Homs, en el centro de Siria, en virtud de un acuerdo con el gobierno de Damasco mediado por Rusia, dijeron la televisora estatal siria y el gobernador de la provincia.

El gobierno negó que el acuerdo de Homs —y otros desplazamientos voluntarios similares en zonas sitiadas de Siria durante el último año— obligue a los residentes a abandonar y a la rendición de facto de su territorio.

Pero algunos activistas de la oposición criticaron el acuerdo, diciendo que busca desplazar a 12.000 residentes de al-Waer, incluyendo 2.500 combatientes. El Observatorio calificó a los evacuaos de "desplazados internos".

La operación del lunes es la segunda hasta el momento en el vecindario de al-Waer y afectó a 728 personas, de las que 254 eran combatientes, explicó la televisora estatal siria.

"Las cosas están avanzando bien y no hay obstáculos", explicó el gobernador de Homs, Talal Barrazi, a The Associated Press por teléfono. En un primer momento, la evacuación estaba prevista para el sábado, pero no se dio un motivo para la demora.

Los combatientes de la oposición acordaron desalojar al-Waer tras años de asedio y bombardeos de fuerzas progubernamentales. Se les garantizó un paso seguro hasta zonas controladas por los rebeldes en el norte del país.

Se espera que las evacuaciones duren semanas, tras las que el gobierno controlará la ciudad por completo por primera vez en años.

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El periodista de The Associated Press Albert Aji en Damasco, Siria, contribuyó a este despacho.