Mítines masivos, pocas mascarillas y cero distancia en la campaña en Kosovo

Belgrado, 12 feb (EFE).- Las autoridades, los partidos políticos y los propios ciudadanos de Kosovo han ignorado durante la campaña electoral para las parlamentarias de este domingo las medidas para prevenir la expansión de la Covid-19, con mítines mutitudinarios en espacios cerrados donde apenas nadie llevaba mascarilla.

Con solo 1,8 millones de habitantes, la ex provincia serbia registra cada día más de 300 nuevos contagios y tiene más de 6.800 casos activos de la Covid-19.

Pese a eso, durante la breve campaña electoral de sólo diez días, se han sucedido las violaciones de las restricciones de movimiento, reunión y medidas higiénicas.

El toque de queda nocturno, impuesto hace tres meses, fue abolido ayer por el Gobierno, al mismo tiempo que imponía de improviso la obligación de presentar un test PCR negativo, o siete días de cuarentena, a quienes lleguen desde el extranjero para votar, algo que algunas ONG ven discriminatorio.

Sólo quienes entren y salgan del país en menos de 24 horas están exentos de ese requisito.

Se estima que unos 800.000 kosovares viven fuera del país y que las remesas que envían al país suponen el 15 % del PIB total.

POLÍTICOS CONTRA LAS NORMAS

La prohibición de reuniones de más de 30 personas en espacios cerrados y de 50 al aire libre ha sido ignorada incluso por el ministro de Sanidad saliente, Armend Zemaj, que participó en un multitudinario mitin en la ciudad de Podujevo.

Las advertencias de las autoridades de que violar las normas epidemiológicas puede acarrear multas de hasta 2.000 euros no han estado acompañadas por controles efectivos, y si bien ha habido algunas sanciones a los partidos organizadores, los asistentes no han sido controlados por la policía que custodiaba los mítines.

Un sindicato anunció que denunciará a varios políticos si aumenta el número de contagios como consecuencia de esas violaciones, por poner en peligro la salud de la población y del personal sanitario.

INESTABILIDAD SIN VACUNAS

Estas elecciones anticipadas, las quintas en apenas diez años, se celebran después de que en 2020 cayeran dos Gobiernos en ocho meses, uno de ellos, el dirigido por el ultranacionalista Albin Kurti, justo por una moción de censura justificada en la mala gestión de la crisis sanitaria.

El Ejecutivo de Kurti, que duró sólo siete semanas en el poder, fue sustituido por uno encabezado por su exsocio de Gobierno, el conservador Avdullah Hoti, destituido también por una sentencia del Tribunal Constitucional que anuló la sesión parlamentaria en la que fue constituido.

Ningún candidato ha hablado mucho en la campaña sobre planes de lucha contra la pandemia, más allá de prometer la compra de vacunas.

Kosovo, que forma parte del Fondo de Acceso Global de las Vacunas (Covax) para asegurar que la inmunización llega a todo el mundo, no dispone aún de ninguno de los medicamentos desarrollados, aunque se habla de que en marzo podría recibir 100.000 dosis de AstraZeneka.

Las autoridades prometen las primeras vacunas desde hace semanas y el primer ministro saliente, Hoti, asegura haber encargado 1,85 millones de dosis.

Su Gobierno declara que para ello ha destinado 40 millones de euros y que hasta el fin de año estará vacunado el 75 % de la población, aunque los expertos consideran que la campaña de inmunización no podrá comenzar antes del verano.

La incertidumbre fue aprovechada por la oposición para acusar al Ejecutivo de crear alarma y dar información falsa para mejorar su imagen ante las elecciones.

Autodeterminación, el partido de Kurti y al que los sondeos dan hasta la mitad de todos los votos, asegura que sólo su Gobierno podrá garantizar la inmunización del 60 % de la población.

Serbia anunció el pasado enero que comenzaría a vacunar a los mayores de 75 años entre la comunidad serbokosovar, que Belgrado considera como sus ciudadanos, algo que Kosovo calificó de provocación.

Pristina llegó a efectuar redadas en los centros médicos en zonas pobladas por serbios en busca de vacunas "ilegales", sin encontrar nada, y anunció una investigación.

CRISIS ECONÓMICA

La epidemia ha profundizado la crisis de la economía de Kosovo, que ha visto pocos progresos desde que declaró unilateralmente su independencia de Serbia en 2008.

La tasa de desempleo es del 30 %, que se dispara hasta el 50 % entre los más jóvenes. Ante la falta de perspectivas, unas 170.000 personas, cerca del 10 % de la población, abandonaron el país entre 2015 y 2019, y un 48 % aseguran que se irían si pudieran.

Más de 92.000 personas han perdido el trabajo en 2020, según datos incompletos, y la economía se ha contraído cerca del 9 %, mientras se espera para este año un crecimiento por debajo del 4 %, según pronósticos del Banco Mundial.

(c) Agencia EFE