En México, uno de cada tres padres usa programas de control parental

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 19 (EL UNIVERSAL).- Como parte de la campaña Niños Digitales, la empresa de ciberseguridad Kaspersky realizó un estudio para saber qué tanto están involucrados y comprometidos los padres en la vida digital de sus hijos, en el que se analizaron familias de México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú. La investigación, que se llevó a cabo en conjunto con la consultora de estudios de mercado CORPA, señala que cuando se trata del uso de programas de control parental, solo uno de cada tres padres latinoamericanos ha recurrido a esta herramienta para proteger a sus hijos.

En el informe se detalla que Colombia es el país donde más se utilizan estas plataformas de seguridad, con 39%, seguido por México, con 37%. Después se encuentran Argentina, con 32%; Brasil con29%; Chile, con 25%; y, por último, Perú, con 21%. Roberto Martínez, analista senior de seguridad de Kaspersky, comentó que ahora que las escuelas están cerradas y la actividad fuera del hogar no es recomendada, "Internet se ha tornado el patio virtual de nuestros hijos, ya que los juegos en línea y videos han reemplazado el salir a jugar con los amigos. Al mismo tiempo, como lo padres están ocupados trabajando en el hogar, no pueden supervisar las actividades en línea de sus hijos. Por eso, es recomendable que en la familia se hable sobre las ciberamenazas e incorporen herramientas de control parental, que ayudarán a crear parámetros de navegación y proteger la experiencia digital de sus hijos", señaló.

Adicionalmente la empresa comparte otras recomendaciones para evitar el peligro en Internet para los niños. La primera de ellas es la constante comunicación ente padres e hijos sobre las amenazas que existen en la red, como acoso, contenido pornográfico, ciberbullying, robo de identidad y divulgación de información personal, entre otros. También sugiere que un adulto acompañe a los pequeños mientras están navegando; además, que se revisen el historial para que, de esta forma, se sepa con certeza los sitios que se han visitado.

Establecer reglas claras sobre lo que pueden y no pueden hacer en línea y explícales los peligros a los que se exponen. Asimismo limitar el tiempo de uso de dispositivos, estableciendo horarios para que los menores se conecten. Configurar las herramientas de privacidad de las redes sociales que se manejan para asegurarse que los mensajes y fotografías solo sean visibles para ciertas personas.

Finalmente utilizar un software de seguridad en todos los dispositivos móviles, así como en los ordenadores de escritorio, que incluyan una herramienta de control parental que sea capaz de filtrar el contenido inapropiado, mensajes spam y ayudar a establecer las actividades aceptables que los niños puedan realizar en línea.