México: Crisis por bloqueo carretero tras muerte de yaqui

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CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El conflicto por los bloqueos de carreteras por parte de miembros del pueblo yaqui en el norte de México ha llegado a un punto álgido con la muerte de un indígena que fue atropellado por un camionero.

Los yaquis fueron en su día uno de los grupos indígenas más perseguidos de México y llevan años protestando por la toma de tierras y agua por parte de foráneos.

Pero los empresarios y transportistas del estado de Sonora se quejaron el martes de abusos y violencia en los bloqueos. Algunos camioneros dicen que los manifestantes exigen dinero para permitirles viajar por una carretera que conduce a la ciudad industrial de Hermosillo, y desde allí a la frontera con Estados Unidos.

“Los bloqueos de los yaquis en Sonora afectan seriamente la movilidad de insumos, mercancías de las cadenas generadoras de alto valor y hasta el comercio exterior", dijo la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) en un comunicado.

Eso "causa sobrecostos e incertidumbre, incumplimiento de contratos, que repercuten en las cadenas productivas trilaterales en el marco de importantes acuerdos comerciales como el T-MEC”, advirtió el organismo

La Concamin dijo que la ruta es clave para la importación y exportación de autos y autopartes, productos electrónicos y otros bienes, y llamó al gobierno a resolver el conflicto.

Muchos yaquis están molestos porque gasoductos, acueductos y líneas de ferrocarril han atravesado su territorio sin consultarles ni darles muchos beneficios. Algunos exigen ahora un gran pago. Otros están negociando con el gobierno para obtener viviendas, agua y escuelas.

El problema lleva años y se agravó en agosto. Llegó a un punto crítico la semana pasada, cuando un camión atravesó un bloqueo de carretera de los yaquis y mató a un miembro del grupo.

La fiscalía del estado de Sonora dijo que el conductor del camión fue detenido y que se estaba investigando si la muerte del hombre yaqui de 32 años fue accidental o no.

Sin embargo, los comentarios airados publicados en las secciones de comentarios de los periódicos locales tras la muerte del hombre dejan entrever que muchos lugareños han perdido la paciencia con las protestas.

En agosto, los empresarios se quejaron de que el bloqueo yaqui de una línea ferroviaria que transporta automóviles, granos y otros productos básicos a la frontera con Estados Unidos estaba causando pérdidas por millones de dólares.

El presidente Andrés Manuel López Obrador insinuó que los que bloqueaban la línea ferroviaria estaban siendo manipulados por políticos o personas ajenas a la comunidad y, en agosto, viajó a territorio yaqui para la creación de la Comisión de Justicia para el Pueblo Yaqui.

La comisión ha prometido viviendas, proyectos de desarrollo y una mayor voz para las empobrecidas comunidades yaquis, pero algunos yaquis no están participando en las conversaciones y el acuerdo no ha sofocado las protestas.

López Obrador ha calificado a los yaquis como el grupo indígena más perseguido de México.

Quizá más conocidos en el extranjero por los poderes místicos y visionarios que les atribuyó el escritor Carlos Castaneda, los yaquis lucharon tenazmente contra la brutal campaña del gobierno mexicano para eliminarlos a finales del siglo XIX y principios del XX.

Pero fueron derrotados en gran medida, y el dictador Porfirio Díaz comenzó a trasladarlos fuera de sus fértiles tierras de cultivo a territorios menos valiosos o a la esclavitud virtual en haciendas lejanas, como las del estado de Yucatán, al otro extremo del país.