La muerte de seis médicos eleva la alerta en China

LA NACION

PEKÍN.- Mientras crece la cuenta de casos y muertos en China por el coronavirus, la admisión del régimen de que seis miembros del personal médico fallecieron y más de 1700 resultaron infectados en los desbordados hospitales del país elevó el nivel de alerta por el alcance del brote, que además ayer se cobró su primera víctima en el continente africano.

El anuncio de la muerte de seis médicos se produjo una semana después de la muerte de otro que había alertado a las autoridades al comienzo de la epidemia, pero fue reprimido.

El balance de la epidemia era hasta ayer de 1519 muertes en China y 66.271 casos de contagio, de los cuales 1716 corresponden a médicos y enfermeros que trabajan en contacto con los pacientes. La gran mayoría (1102) de esos contagios en hospitales tuvieron lugar en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia de Hubei (centro) y cuna de esta epidemia de neumonía viral Covid-19.

A pesar de los esfuerzos por distribuir equipos de protección en los hospitales de Wuhan, muchos médicos trataron a los pacientes sin barbijos o trajes de protección adecuados o usaron varias veces el mismo equipo, cuando deben cambiar con regularidad.

China continental concentra el 99,9% de las muertes registradas en el mundo por el nuevo coronavirus. Hasta el momento, solo Japón, Filipinas y Hong Kong informaron de un deceso cada uno.

Los cortafuegos contra la epidemia se extendieron drásticamente en Pekín. Las autoridades anunciaron que pondrán en cuarentena durante 14 días a todos los que regresen a la ciudad y castigarán a los que se nieguen a seguir las reglas oficiales para contener el brote.

"De ahora en adelante, todos los que regresen a Pekín deberán quedarse en casa o reportarse a un grupo de observación por 14 días tras llegar", anunció la prensa oficial. "Los que se rehúsen a aceptar quedarse en casa o una observación centralizada y otras medidas de prevención y control serán considerados responsables bajo la ley", agregó el texto publicado en el Beijing Daily.

China también respondió a las críticas formuladas el día anterior por Estados Unidos, que acusó al gobierno de falta de transparencia.

Tras haber felicitado en un principio a Pekín por su "trabajo muy profesional" ante la epidemia, Estados Unidos cambió de postura anteayer. "Estamos un poco decepcionados porque no hemos sido invitados a sumarnos y también por la falta de transparencia de parte de los chinos", dijo Larry Kudlow, un alto funcionario de la Casa Blanca.

La crítica tomó por sorpresa a Pekín, que en los últimos días había recibido el respaldo público de Washington en el manejo de la crisis. China ha trabajado "con la comunidad internacional para controlar la epidemia de una manera abierta, transparente y altamente responsable en aras de la seguridad de la salud pública mundial y la salud de todas las personas", afirmó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Geng Shuang. Además de cuestionar la transparencia de los chinos, en Estados Unidos la preocupación llevó a las autoridades de salud a extender los exámenes clínicos por sospechas de coronavirus a las personas que tengan síntomas de gripe.

"El Centro de Control en Enfermedades comenzó a trabajar con cinco laboratorios de salud pública en Estados Unidos para fortalecer sus acciones de supervisión y respuesta a las emergencias", dijo la directora del ente rector de las políticas sanitarias, Nancy Messonier.

"Por lo tanto, estamos listos para comenzar a probar la presencia de coronavirus en personas con síntomas de gripe", agregó la funcionaria, y detalló que esas pruebas se llevarán a cabo en los laboratorios de Los Ángeles, San Francisco, Seattle, Chicago y Nueva York.

Expansión

Aunque el epicentro del coronavirus está en Wuhan, en la provincia central de Hubei, desde el comienzo del brote en diciembre pasado se detectaron casos en otros países del sudeste asiático, Europa y América del Norte, y ahora África.

Egipto anunció ayer el primer caso de coronavirus en ese continente y señaló que no se trata de un ciudadano egipcio, aunque no reveló su país de origen. La Organización Mundial de la Salud (OMS) fue informada y el paciente fue hospitalizado y puesto en cuarentena para ser tratado, según indicó el Ministerio de Salud en un comunicado. "El Ministerio tomó medidas y vigila la evolución del caso, que está estabilizado", señaló.

Se trata del primer caso registrado en un país del continente africano, que tiene grandes vínculos comerciales con China y donde los sistemas de salud son a menudo precarios. Egipto suspendió a principios de febrero los vuelos de la compañía nacional con China.

Y mientras continúa la cuarentena al barco de pasajeros varado en Yokohama, con 3700 personas a bordo, Vietnam denegó el permiso para atracar a dos cruceros por temor a que haya infectados por el coronavirus, que debieron poner proa a nuevos destinos.

Agencias AFP, ANSA y Reuters