Médicos del Mundo denuncia cada vez más excluidos en la sanidad española

MADRID (Reuters) - Inmigrantes en situación legal, personas con dependientes a su cargo, pensionistas y familias con bajos ingresos son los colectivos más perjudicados por la reforma sanitaria emprendida en España y por la que se han retirado casi 900.000 tarjetas sanitarias, denunció el martes Médicos del Mundo.

En una campaña de sensibilización llamada "Nadie desechado", la ONG critica las consecuencias sobre la salud del decreto gubernamental aprobado hace un año, por el que entre otras cosas se eliminó la asistencia sanitaria gratuita a los extranjeros en situación irregular, salvo en algunos casos, así como nuevas medidas como el copago para los fármacos de dispensación hospitalaria que entró en vigor el viernes pasado.

"Para la salud pública es peligroso, porque no se siguen las enfermedades transmisibles", dijo en una rueda de prensa en la sede madrileña de Médicos del Mundo su presidente, Álvaro González.

"Y desde el punto de vista económico es ineficaz, porque la exclusión de colectivos genera un sobrecoste a medio plazo", agregó, mencionando los retrasos en los diagnósticos y el deterioro de los enfermos crónicos.

El Gobierno, que lleva casi dos años en el poder, emprendió una política de fuertes reducciones del gasto para intentar rebajar el elevado déficit público y cumplir los objetivos pactados con sus socios europeos, pero entre las áreas afectadas se encuentra la sanidad, un área tradicionalmente respetada en los recortes.

Un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista British Medical Journal (BMJ) advirtió de que la política de austeridad en España podrían conllevar el desmantelamiento efectivo de grandes partes del sistema sanitario y un posible aumento de enfermedades contagiosas.

"¿Queremos cambiar algo que funcionaba con un bajo coste?", preguntó el martes Helena Legido-Quigley, profesora en la London School of Hygiene and Tropical Medicine de Londres que elaboró el estudio.

"Hay cosas donde se puede mejorar la eficiencia, pero no hay estudios de cuál es el beneficio económico de las reformas que se están haciendo", agregó.

La ministra de Sanidad, Ana Mato, se ha declarado "moderadamente satisfecha" con los resultados de la reforma sanitaria, que según el ministerio ha permitido un ahorro farmacéutico de 2.125 millones de euros y una facturación de 149 millones de recetas menos.

Pero desde la ONG se criticó que en un año se han retirado 873.000 tarjetas sanitarias, lo que supone más de 2.300 personas al día, y destaca un dato facilitado por la Unión Democrática de Pensionistas, según la cual el 16 por ciento de los jubilados no pueden completar sus tratamientos farmacológicos debido a su elevado coste.

Entre las reformas aprobadas por el Gobierno, con las que pretendía ahorrar 7.000 millones de euros, además de la retirada de la asistencia gratuita a inmigrantes en situación irregular, se encuentran el copago de recetas farmacéuticas, medidas contra el turismo sanitario, la creación de una tarjeta sanitaria nacional y el aumento de la coordinación entre comunidades.

DIVERGENCIAS CON LAS CCAA

Algunas de estas decisiones han chocado con la oposición de comunidades autónomas, que tienen transferida la política sanitaria, y varias de ellas - incluso gobernadas por el Partido Popular - han tratado de paliarlas, como País Vasco, Navarra, Galicia y Valencia, en el caso de la atención a inmigrantes "sin papeles". Valencia y Castilla y León han dicho ya también que se opondrán al copago farmacéutico hospitalario.

"No es una posición en bloque en el PP, no entienden hacia dónde va la deriva del real decreto", aseguró Álvarez, presidente de la ONG.

Álvarez destacó que la presión social puede afectar la agenda de los políticos, como en el caso de los desahucios, mientras Legido-Quigley alabó movilizaciones ciudadanas como la "marea blanca" contra la privatización de la gestión de algunos hospitales públicos en Madrid.

"Tenemos que defender nuestro sistema nacional de salud, es uno de los mejores del mundo y no podemos dejar que se desmantele", declaró la profesora y socióloga.

Médicos del Mundo, creada hace 24 años para atender a población en riesgo de exclusión, afirmó que está empezando a atender a personas con rentas moderadas que no pueden adquirir la medicación que necesitan, o a inmigrantes con residencia legal en España desde hace años a los que se les ha negado la atención médica. Tras recopilar casi 1.200 presuntas vulneraciones del derecho a la salud, la semana pasada presentó un informe a la Defensora del Pueblo.